Para Trump, la protestas estudiantiles son un intento del Islam de apoderarse de Francia

Donald Trump lo volvió a hacer. Esta vez calificó a las multitudinarias protestas estudiantiles que se llevan a cabo en Francia como una consecuencia de lo que describió como una invasión islámica y de la relajación de las políticas migratorias.  «Lo que está ocurriendo en Francia no es nada más que migración en masa descontrolada», publicó en sus redes sociales.

Para el presidente de Estados Unidos, las reivindicaciones de los estudiantes no tienen nada que ver en lo que está ocurriendo. «Esto no va de escuelas. Va de que el islam está intentando apoderarse de un país que, en su día, fue grande«, ha zanjado el presidente de Estados Unidos.

La primera respuesta desde Francia llegó del líder de la izquierda representada por La Francia Insumisa, Jean Luc Mélenchon, quien recomendó a Trump que deje de escuchar las versiones que proporciona la derecha francesa y en particular su abanderada (y su aliada), Marine Le Pen.

«Hay que advertir a Trump que la señora Le Pen está proporcionado relato fantástico sobre las causas de la violencia en Francia«, dijo Mélenchon. «Como hemos comprobado hoy en París y en varias ciudades de Francia, es una fuerza policial que ya nadie controla la que provoca, ataca, hiere y mutila a los jóvenes manifestantes y a los sindicalistas que vinieron a protegerlos», ha añadido.

Los choques entre los estudiantes y la Policía gala por las medidas de fuerza del movimiento estudiantil sumaron este miércoles otro capítulo de tensión. El incremento de las acciones directas y los encontronazos en las inmediaciones de los establecimientos educativos tiene como resultado 413 escuelas tomadas y registra 6.500 detenidos hasta el momento.

La Policía francesa reprimió a los manifestantes con gases lacrimógenos, hasta el momento no se reportaban heridos como en días anteriores. Organizaciones de DDHH denuncian el uso desproporcionado de la fuerza en la represión.

Miles de jóvenes volvieron a ganar las calles en las últimas horas para protestar contra la precariedad en las aulas y, lejos de finalizar las tensiones, los sindicatos redoblaron sus amenazas al Gobierno con continuar los paros si el Estado no ofrecía más recursos a las escuelas.

André Fadda, sindicalista de la CGT francesa, habló con el canal argentino La Nación + y declaró que “adolescentes de entre 14 y 16 años son reprimidos ferozmente y sin piedad por la Policía”. “A veces son protegidos por delegados sindicales de fábricas y empresas que también son castigados”, afirmó Fadda.

El ministro de Educación, Édouard Geffray, reconoció las “dificultades para sustituir” a los profesores y aseguró que el Gobierno quiere trabajar para resolverlas. También espera que los mismos estudiantes que este miércoles salieron manifestarse regresen a las aulas en los próximos días, según el sitio RFI. “¡No le creemos. Seguimos movilizados!”, afirmó una estudiante secundaria de nombre Margot, en declaraciones a esa cadena de radio.

El martes, alrededor de 450.000 personas según los organizadores, 266.000 según el Ministerio del Interior francés, se movilizaron en toda Francia. Los estudiantes reclaman mayores recursos para la educación, denuncian el deterioro de los centros escolares y la falta de profesores, especialmente en los barrios más desfavorecidos.

En París, Estrasburgo, Rennes y Toulouse la policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para reprimir a grupos estudiantiles. Durante la jornada de protestas del martes fueron arrestadas 488 personas y 43 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.

Desde el 28 de septiembre, según el Ministerio del Interior, 6.547 personas fueron detenidas en relación con este movimiento.

ALG con Europa Press y NA

 El mandatario estadounidense publicó en su red social un brulote contra la inmigración. La respuesta de Melenchon. «Esto no va de escuelas», escribió.  

Donald Trump lo volvió a hacer. Esta vez calificó a las multitudinarias protestas estudiantiles que se llevan a cabo en Francia como una consecuencia de lo que describió como una invasión islámica y de la relajación de las políticas migratorias.  «Lo que está ocurriendo en Francia no es nada más que migración en masa descontrolada», publicó en sus redes sociales.

Para el presidente de Estados Unidos, las reivindicaciones de los estudiantes no tienen nada que ver en lo que está ocurriendo. «Esto no va de escuelas. Va de que el islam está intentando apoderarse de un país que, en su día, fue grande«, ha zanjado el presidente de Estados Unidos.

La primera respuesta desde Francia llegó del líder de la izquierda representada por La Francia Insumisa, Jean Luc Mélenchon, quien recomendó a Trump que deje de escuchar las versiones que proporciona la derecha francesa y en particular su abanderada (y su aliada), Marine Le Pen.

«Hay que advertir a Trump que la señora Le Pen está proporcionado relato fantástico sobre las causas de la violencia en Francia«, dijo Mélenchon. «Como hemos comprobado hoy en París y en varias ciudades de Francia, es una fuerza policial que ya nadie controla la que provoca, ataca, hiere y mutila a los jóvenes manifestantes y a los sindicalistas que vinieron a protegerlos», ha añadido.

Los choques entre los estudiantes y la Policía gala por las medidas de fuerza del movimiento estudiantil sumaron este miércoles otro capítulo de tensión. El incremento de las acciones directas y los encontronazos en las inmediaciones de los establecimientos educativos tiene como resultado 413 escuelas tomadas y registra 6.500 detenidos hasta el momento.

La Policía francesa reprimió a los manifestantes con gases lacrimógenos, hasta el momento no se reportaban heridos como en días anteriores. Organizaciones de DDHH denuncian el uso desproporcionado de la fuerza en la represión.

Miles de jóvenes volvieron a ganar las calles en las últimas horas para protestar contra la precariedad en las aulas y, lejos de finalizar las tensiones, los sindicatos redoblaron sus amenazas al Gobierno con continuar los paros si el Estado no ofrecía más recursos a las escuelas.

André Fadda, sindicalista de la CGT francesa, habló con el canal argentino La Nación + y declaró que “adolescentes de entre 14 y 16 años son reprimidos ferozmente y sin piedad por la Policía”. “A veces son protegidos por delegados sindicales de fábricas y empresas que también son castigados”, afirmó Fadda.

El ministro de Educación, Édouard Geffray, reconoció las “dificultades para sustituir” a los profesores y aseguró que el Gobierno quiere trabajar para resolverlas. También espera que los mismos estudiantes que este miércoles salieron manifestarse regresen a las aulas en los próximos días, según el sitio RFI. “¡No le creemos. Seguimos movilizados!”, afirmó una estudiante secundaria de nombre Margot, en declaraciones a esa cadena de radio.

El martes, alrededor de 450.000 personas según los organizadores, 266.000 según el Ministerio del Interior francés, se movilizaron en toda Francia. Los estudiantes reclaman mayores recursos para la educación, denuncian el deterioro de los centros escolares y la falta de profesores, especialmente en los barrios más desfavorecidos.

En París, Estrasburgo, Rennes y Toulouse la policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para reprimir a grupos estudiantiles. Durante la jornada de protestas del martes fueron arrestadas 488 personas y 43 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.

Desde el 28 de septiembre, según el Ministerio del Interior, 6.547 personas fueron detenidas en relación con este movimiento.

ALG con Europa Press y NA

 Mundo – Tiempo Argentino

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