Nuevas trabas en la tan anunciada Línea F: el gobierno porteño vuelve a demorar su llegada

El pasado 16 de julio, Tiempo publicó las idas y vueltas de la tan anunciada línea F del subte: tras postergar dos veces consecutivas la licitación, el gobierno porteño convocó a audiencia pública. En ese sentido, muchos sectores empresariales que participan de la licitación ya plantean la duda de que esto avance hacia buen puerto; a más de un año y medio de conocerse la noticia sobre su construcción, hasta el momento solo hubo anuncios.

Nuevas trabas en la tan anunciada Línea F: el gobierno porteño vuelve a demorar su llegada

Por esta razón, algunos sectores plantean si se trata de irregularidades del macrismo, buenas intenciones o falsas expectativas. Muchos consideran que el propio Jorge Macri pone trabas en este proceso para que la construcción de la línea F avance.

«Esto ya es insultante», lanzó a este medio el asesor de una de las empresas interesadas en la obra. «Parece a propósito, empezó como algo serio y ahora nuevamente estos cambios complican todo», agregó.

Ahora la licitación para la construcción se sumó nuevas modificaciones al proyecto original que trajo bronca entre las empresas que quieren presentarse a la licitación. No fueron modificaciones ínfimas, son cambios estructurales que, entre otras cosas, incluye la longitud de las estaciones. Este es un punto clave para aquellas firmas constructoras que quieran presentarse a concurso y organizar un presupuesto acorde.

Fueron tantas las modificaciones que el Ministerio de Movilidad e Infraestructura emitió directamente una rectificatoria reemplazando todos los pliegos que fueron publicados y más tarde siguió publicando nuevos cambios.

Algunos de los cambios

El achicamiento de las estaciones de la Línea F fue el más polémico. Ahora la longitud de cada una será de 137 metros, cuando la idea original era de 155. Esta nueva modificación afecta sin dudas al presupuesto de la obra que deben realizar las empresas interesadas.

Otros de los cambios que informó el Ejecutivo porteño es que no formará parte del alcance de la licitación el túnel de enlace operativo entre las líneas F y H, cuya construcción se encuentra proyectada bajo la calle Pacheco de Melo, ni la obra de las cocheras bajo el Parque La Vuelta de Obligado, ubicado entre las calles Garay, Combate de los Pozos, Brasil y Pichincha; como señala la información oficial.

La exclusión de las cocheras del proyecto es algo similar a lo ocurrido con la obra de extensión de la Línea A. Por entonces, las obras de las estaciones San José de Flores y San Pedrito fueron terminadas en 2007, pero recién las inauguraron siete años después en 2013. Algo semejante sucedió con las estaciones Echeverría y Rosas de la Línea B, que también fueron inauguradas tardíamente por la falta de cocheras, que recién se comenzaron a construir cuando los túneles y estaciones estaban construidas.

La audiencia en agenda

Especialistas coinciden que en estas obras, como en otras, el GCBA empezó por el final  y terminó por el principio, aunque respecto a la línea F, a casi dos años de conocerse la noticia, solo hubo anuncios.

La convocatoria ára la Audiencia Pública fue oficializada mediante la Resolución N° 195/APRA/26 y publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad. Según el documento, la audiencia se realizará recién el próximo 18 de agosto a las 12.30 bajo modalidad virtual y constituye un paso obligatorio dentro del procedimiento de evaluación ambiental previo a la emisión del Certificado de Aptitud Ambiental del emprendimiento.

Según la resolución, el proyecto fue categorizado como de Impacto Ambiental con Relevante Efecto, condición que, de acuerdo con la legislación porteña, obliga a realizar una audiencia pública antes de que la autoridad ambiental pueda emitir el certificado correspondiente.

La audiencia tiene carácter consultivo y no vinculante. No obstante, la normativa establece que las opiniones expresadas por los participantes deberán ser consideradas por la autoridad ambiental al momento de dictar la resolución final sobre el proyecto, debiendo fundamentar expresamente de qué manera fueron tenidas en cuenta o por qué fueron desestimadas.

 Ahora modificó la longitud de las estaciones. Desde el sector empresarial rechazan los constantes cambios del proyecto y consideran que es una estrategia para dilatar la construcción.  

El pasado 16 de julio, Tiempo publicó las idas y vueltas de la tan anunciada línea F del subte: tras postergar dos veces consecutivas la licitación, el gobierno porteño convocó a audiencia pública. En ese sentido, muchos sectores empresariales que participan de la licitación ya plantean la duda de que esto avance hacia buen puerto; a más de un año y medio de conocerse la noticia sobre su construcción, hasta el momento solo hubo anuncios.

Nuevas trabas en la tan anunciada Línea F: el gobierno porteño vuelve a demorar su llegada

Por esta razón, algunos sectores plantean si se trata de irregularidades del macrismo, buenas intenciones o falsas expectativas. Muchos consideran que el propio Jorge Macri pone trabas en este proceso para que la construcción de la línea F avance.

«Esto ya es insultante», lanzó a este medio el asesor de una de las empresas interesadas en la obra. «Parece a propósito, empezó como algo serio y ahora nuevamente estos cambios complican todo», agregó.

Ahora la licitación para la construcción se sumó nuevas modificaciones al proyecto original que trajo bronca entre las empresas que quieren presentarse a la licitación. No fueron modificaciones ínfimas, son cambios estructurales que, entre otras cosas, incluye la longitud de las estaciones. Este es un punto clave para aquellas firmas constructoras que quieran presentarse a concurso y organizar un presupuesto acorde.

Fueron tantas las modificaciones que el Ministerio de Movilidad e Infraestructura emitió directamente una rectificatoria reemplazando todos los pliegos que fueron publicados y más tarde siguió publicando nuevos cambios.

Algunos de los cambios

El achicamiento de las estaciones de la Línea F fue el más polémico. Ahora la longitud de cada una será de 137 metros, cuando la idea original era de 155. Esta nueva modificación afecta sin dudas al presupuesto de la obra que deben realizar las empresas interesadas.

Otros de los cambios que informó el Ejecutivo porteño es que no formará parte del alcance de la licitación el túnel de enlace operativo entre las líneas F y H, cuya construcción se encuentra proyectada bajo la calle Pacheco de Melo, ni la obra de las cocheras bajo el Parque La Vuelta de Obligado, ubicado entre las calles Garay, Combate de los Pozos, Brasil y Pichincha; como señala la información oficial.

La exclusión de las cocheras del proyecto es algo similar a lo ocurrido con la obra de extensión de la Línea A. Por entonces, las obras de las estaciones San José de Flores y San Pedrito fueron terminadas en 2007, pero recién las inauguraron siete años después en 2013. Algo semejante sucedió con las estaciones Echeverría y Rosas de la Línea B, que también fueron inauguradas tardíamente por la falta de cocheras, que recién se comenzaron a construir cuando los túneles y estaciones estaban construidas.

La audiencia en agenda

Especialistas coinciden que en estas obras, como en otras, el GCBA empezó por el final  y terminó por el principio, aunque respecto a la línea F, a casi dos años de conocerse la noticia, solo hubo anuncios.

La convocatoria ára la Audiencia Pública fue oficializada mediante la Resolución N° 195/APRA/26 y publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad. Según el documento, la audiencia se realizará recién el próximo 18 de agosto a las 12.30 bajo modalidad virtual y constituye un paso obligatorio dentro del procedimiento de evaluación ambiental previo a la emisión del Certificado de Aptitud Ambiental del emprendimiento.

Según la resolución, el proyecto fue categorizado como de Impacto Ambiental con Relevante Efecto, condición que, de acuerdo con la legislación porteña, obliga a realizar una audiencia pública antes de que la autoridad ambiental pueda emitir el certificado correspondiente.

La audiencia tiene carácter consultivo y no vinculante. No obstante, la normativa establece que las opiniones expresadas por los participantes deberán ser consideradas por la autoridad ambiental al momento de dictar la resolución final sobre el proyecto, debiendo fundamentar expresamente de qué manera fueron tenidas en cuenta o por qué fueron desestimadas.

 Política – Tiempo Argentino

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