El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó la solicitud de urgencia presentada por el Gobierno de Estados Unidos para obligar al estado de California a separar y no contabilizar de forma preventiva cerca de 20.000 votos por correo correspondientes a electores a los que la Administración federal señalaba como posibles «no ciudadanos».
A través de una breve providencia judicial difundida este lunes, el Alto Tribunal confirma que la petición cautelar planteada por la representación legal del Ejecutivo fue denegada. De esta manera, la decisión judicial permite a las autoridades electorales de California recontar estas papeletas con normalidad en las ‘midterms’.
La Administración Trump instó al Tribunal Supremo a intervenir de urgencia para impedir el recuento de dichos votos. La petición, canalizada a través del procurador general John Sauer, reclama una medida cautelar «modesta» consistente en segregar estas papeletas de las consideradas válidas hasta que pueda verificarse la ciudadanía de los electores. Según el documento remitido al Alto Tribunal, el Ejecutivo sostiene que la ley federal prohíbe expresamente el voto de extranjeros y advierte de que el recuento de estos sufragios causaría un «daño irreparable» a la integridad del proceso electoral al diluir los votos legítimos.
“California habla completamente en serio respecto a la seguridad de las elecciones de medio término. Si Trump intenta interferir con las boletas de California, puedes estar jodidamente seguro de que procesaremos a quienes lo ayuden. Los californianos merecen una elección libre y justa, y eso es exactamente lo que entregaremos”, escribió el gobernador Gavin Newsom, enemigo político del presidente y uno de los que aspira a sucederlo por los demócratas.
California is dead serious about the security of tomorrow’s midterm elections. If Trump tries to meddle with California’s ballots, you can be sure as hell that we’ll prosecute those who help him. Californians deserve a free and fair election, and that is exactly what we’ll deliver.
— Governor Gavin Newsom (@CAgovernor) November 2, 2026
Esta ofensiva legal choca frontalmente con las decisiones previas de los tribunales inferiores. El 9º Circuito de Apelaciones y el juez federal David O. Carter –quien rechazó la orden de restricción el pasado 29 de octubre– denegaron la solicitud gubernamental argumentando que el método utilizado por Washington para cruzar datos migratorios está «plagado de incertidumbres y errores» y podría privar del derecho al voto a ciudadanos estadounidenses legales.
Asimismo, las instancias previas han advertido de que forzar a las autoridades locales a implementar un nuevo sistema de segregación de votos en la víspera electoral supondría una injerencia inconstitucional en las competencias de California, amenazando con desestabilizar el recuento a escasas horas de los comicios.
En su recurso ante el Supremo, el procurador general defiende que el Gobierno federal tiene pleno derecho y jurisdicción para hacer cumplir sus propias leyes electorales por encima de las regulaciones estatales, amparándose en la Cláusula de Supremacía.
El documento judicial argumenta que la separación preventiva de los votos cuestionados es una medida rutinaria contemplada incluso en la legislación electoral californiana, y subrayaelecciones eeuu que no se trata de cancelar sufragios, sino de permitir el tiempo necesario para resolver la legalidad de los mismos sin afectar a los resultados definitivos.
ALG con Europa Press
La administración de Trump intenta todos los medios para limitar loos daños el distritos donde se sabe perdedor. Cruce con el gobernador Newsom.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó la solicitud de urgencia presentada por el Gobierno de Estados Unidos para obligar al estado de California a separar y no contabilizar de forma preventiva cerca de 20.000 votos por correo correspondientes a electores a los que la Administración federal señalaba como posibles «no ciudadanos».
A través de una breve providencia judicial difundida este lunes, el Alto Tribunal confirma que la petición cautelar planteada por la representación legal del Ejecutivo fue denegada. De esta manera, la decisión judicial permite a las autoridades electorales de California recontar estas papeletas con normalidad en las ‘midterms’.
La Administración Trump instó al Tribunal Supremo a intervenir de urgencia para impedir el recuento de dichos votos. La petición, canalizada a través del procurador general John Sauer, reclama una medida cautelar «modesta» consistente en segregar estas papeletas de las consideradas válidas hasta que pueda verificarse la ciudadanía de los electores. Según el documento remitido al Alto Tribunal, el Ejecutivo sostiene que la ley federal prohíbe expresamente el voto de extranjeros y advierte de que el recuento de estos sufragios causaría un «daño irreparable» a la integridad del proceso electoral al diluir los votos legítimos.
“California habla completamente en serio respecto a la seguridad de las elecciones de medio término. Si Trump intenta interferir con las boletas de California, puedes estar jodidamente seguro de que procesaremos a quienes lo ayuden. Los californianos merecen una elección libre y justa, y eso es exactamente lo que entregaremos”, escribió el gobernador Gavin Newsom, enemigo político del presidente y uno de los que aspira a sucederlo por los demócratas.
Esta ofensiva legal choca frontalmente con las decisiones previas de los tribunales inferiores. El 9º Circuito de Apelaciones y el juez federal David O. Carter –quien rechazó la orden de restricción el pasado 29 de octubre– denegaron la solicitud gubernamental argumentando que el método utilizado por Washington para cruzar datos migratorios está «plagado de incertidumbres y errores» y podría privar del derecho al voto a ciudadanos estadounidenses legales.
Asimismo, las instancias previas han advertido de que forzar a las autoridades locales a implementar un nuevo sistema de segregación de votos en la víspera electoral supondría una injerencia inconstitucional en las competencias de California, amenazando con desestabilizar el recuento a escasas horas de los comicios.
En su recurso ante el Supremo, el procurador general defiende que el Gobierno federal tiene pleno derecho y jurisdicción para hacer cumplir sus propias leyes electorales por encima de las regulaciones estatales, amparándose en la Cláusula de Supremacía.
El documento judicial argumenta que la separación preventiva de los votos cuestionados es una medida rutinaria contemplada incluso en la legislación electoral californiana, y subrayaelecciones eeuu que no se trata de cancelar sufragios, sino de permitir el tiempo necesario para resolver la legalidad de los mismos sin afectar a los resultados definitivos.
ALG con Europa Press
Mundo – Tiempo Argentino