“Un saludo para los defensores de okupas”, chicaneó el jefe de Gobierno Jorge Macri en sus redes el sábado 28 de octubre, tras haber realizado el desalojo número 1.000 con decenas de efectivos de la Policía porteña. Horas después, sumó a la fuerza de seguridad 6.800 nuevos efectivos (en total son 28.000) y 775 patrulleros, motos y camionetas “para reforzar el trabajo de la policía en las calles”.

Paradójicamente, durante el transcurso de esos hechos la Escuela primaria Nº 15 “Manuel Antonio Acevedo”, del barrio de Coghlan, sufrió un nuevo robo: el tercero en tres años. Esta vez se llevaron ocho tablets y una computadora, forzaron los lockers y revolvieron la conducción, la biblioteca y el espacio de la cooperadora. Como informó Tiempo en su momento, el primer robo en la escuela ocurrió en 2023 y el segundo sucedió pocos meses después en 2024.
El fin de semana ingresaron al edificio escolar varias personas no identificadas que dañaron vidrios y rejas y se llevaron ocho tablets y una computadora. Además dieron vuelta el despacho de la conducción, la biblioteca y el espacio de la cooperadora.
“Para entrar en el despacho de conducción rompieron un vidrio, dieron vuelta todo y de ahí se llevaron varias tablets que usaban los chicos. Del otro lado del patio está la oficina de la cooperadora, entraron por arriba de los vidrios, y también dieron vuelta todo. De ahí lo único que hicieron fue robarse unos chocolates que nos habían regalado para el Día de la Cooperadora el mes pasado”, contó a Tiempo Javier Falbo, presidente de la cooperadora.
Falbo explicó que las personas que robaron dentro del despacho de la cooperadora no encontraron nada porque en esa oficina no dejan dinero.
“Hay una caja fuerte que la quisieron abrir, pero tampoco tenemos más que papeles y dos mangos con 50. Y entraron a la biblioteca que está al lado de la cooperadora, llevaron tres tablet más y se fueron. Así que eso es todo lo que sabemos”, agregó.
La falta de Caseros escolares
Cabe destacar que durante varias décadas, la mayoría de las escuelas porteñas, contaban con un auxiliar de portería que vivía en el edificio escolar. Durante la gestión de Larreta y de Jorge Macri, casero que fallecía o se jubilaba no era reemplazado por otro trabajador. En la primaria 15, la casera vivió en la planta baja hasta 2021. Cuando murió, el cargo tampoco volvió a cubrirse. Hasta entonces, cuentan desde la comunidad educativa, la escuela pasó casi 50 años sin un robo. Desde que no hay nadie viviendo en el edificio, ya van tres.
El primer robo fue en 2023. Rompieron la reja de la escalera que da al comedor, forzaron la puerta y recorrieron el edificio hasta los pisos superiores, donde estaban los carros de carga con los equipos del Plan Sarmiento. Se llevaron más de 100 tablets y notebooks. La primera respuesta fue que la comunidad comprara un candado y una cadena más fuertes para la reja.
El gobierno en esa oportunidad reforzó la reja y la puerta dañada. Nueve meses después, en pleno fin de semana largo de Semana Santa de 2024, volvieron a entrar por el mismo lugar y de la misma forma: reja rota, puerta forzada. Se llevaron 138 tablets, además de notebooks, cuando todavía no se habían repuesto todos los equipos robados el año anterior. En esta ocasión, volvieron a arreglar puerta y reja y crearon un aula segura.
Mediante un comunicado, la comunidad educativa resaltó: “Cada robo deja más que pérdidas materiales. Deja aulas con menos recursos, docentes que tienen que reorganizar sus clases y familias que vuelven a preguntarse si la escuela de sus hijos está protegida”.
Es el tercer robo que sufre esa primaria en tres años. Se llevaron computadoras, tablets y hasta chocolates de la cooperadora. Además, vandalizaron la oficina de la conducción y la biblioteca.
“Un saludo para los defensores de okupas”, chicaneó el jefe de Gobierno Jorge Macri en sus redes el sábado 28 de octubre, tras haber realizado el desalojo número 1.000 con decenas de efectivos de la Policía porteña. Horas después, sumó a la fuerza de seguridad 6.800 nuevos efectivos (en total son 28.000) y 775 patrulleros, motos y camionetas “para reforzar el trabajo de la policía en las calles”.

Paradójicamente, durante el transcurso de esos hechos la Escuela primaria Nº 15 “Manuel Antonio Acevedo”, del barrio de Coghlan, sufrió un nuevo robo: el tercero en tres años. Esta vez se llevaron ocho tablets y una computadora, forzaron los lockers y revolvieron la conducción, la biblioteca y el espacio de la cooperadora. Como informó Tiempo en su momento, el primer robo en la escuela ocurrió en 2023 y el segundo sucedió pocos meses después en 2024.
El fin de semana ingresaron al edificio escolar varias personas no identificadas que dañaron vidrios y rejas y se llevaron ocho tablets y una computadora. Además dieron vuelta el despacho de la conducción, la biblioteca y el espacio de la cooperadora.
“Para entrar en el despacho de conducción rompieron un vidrio, dieron vuelta todo y de ahí se llevaron varias tablets que usaban los chicos. Del otro lado del patio está la oficina de la cooperadora, entraron por arriba de los vidrios, y también dieron vuelta todo. De ahí lo único que hicieron fue robarse unos chocolates que nos habían regalado para el Día de la Cooperadora el mes pasado”, contó a Tiempo Javier Falbo, presidente de la cooperadora.
Falbo explicó que las personas que robaron dentro del despacho de la cooperadora no encontraron nada porque en esa oficina no dejan dinero.
“Hay una caja fuerte que la quisieron abrir, pero tampoco tenemos más que papeles y dos mangos con 50. Y entraron a la biblioteca que está al lado de la cooperadora, llevaron tres tablet más y se fueron. Así que eso es todo lo que sabemos”, agregó.
La falta de Caseros escolares
Cabe destacar que durante varias décadas, la mayoría de las escuelas porteñas, contaban con un auxiliar de portería que vivía en el edificio escolar. Durante la gestión de Larreta y de Jorge Macri, casero que fallecía o se jubilaba no era reemplazado por otro trabajador. En la primaria 15, la casera vivió en la planta baja hasta 2021. Cuando murió, el cargo tampoco volvió a cubrirse. Hasta entonces, cuentan desde la comunidad educativa, la escuela pasó casi 50 años sin un robo. Desde que no hay nadie viviendo en el edificio, ya van tres.
El primer robo fue en 2023. Rompieron la reja de la escalera que da al comedor, forzaron la puerta y recorrieron el edificio hasta los pisos superiores, donde estaban los carros de carga con los equipos del Plan Sarmiento. Se llevaron más de 100 tablets y notebooks. La primera respuesta fue que la comunidad comprara un candado y una cadena más fuertes para la reja.
El gobierno en esa oportunidad reforzó la reja y la puerta dañada. Nueve meses después, en pleno fin de semana largo de Semana Santa de 2024, volvieron a entrar por el mismo lugar y de la misma forma: reja rota, puerta forzada. Se llevaron 138 tablets, además de notebooks, cuando todavía no se habían repuesto todos los equipos robados el año anterior. En esta ocasión, volvieron a arreglar puerta y reja y crearon un aula segura.
Mediante un comunicado, la comunidad educativa resaltó: “Cada robo deja más que pérdidas materiales. Deja aulas con menos recursos, docentes que tienen que reorganizar sus clases y familias que vuelven a preguntarse si la escuela de sus hijos está protegida”.
Política – Tiempo Argentino