Eliminación de distritos escolares porteños: la trama oculta

Nadie discute si la medida es legal o no, si está bien o mal, o si el Jefe de Gobierno porteño está dando un paso en falso. Sin embargo, quienes analizan detalladamente cada una de las políticas tomadas por el macrismo en los últimos 20 años, ponen el foco en cómo Jorge Macri podría utilizar este reordenamiento para profundizar la transferencia de recursos al sector privado.

El Gobierno de la Ciudad eliminó los 21 distritos escolares y ordenó adecuar en la división en comunas toda su infraestructura en materia de supervisores, sistemas de gestión y equipos pedagógicos. Las escuelas ya no llevarán el número de Distrito Escolar (D.E.) en su identificación oficial, sino que pasarán a indicar su comuna correspondiente, manteniendo siempre el nombre que les fue asignado.

La ley de Comuna (1.777), en su artículo 52, establece que “todas las divisiones territoriales de la ciudad, cualquiera sea su propósito, deben ajustarse a la delimitación establecida por esta ley para las Comunas”. Por esta razón, a fines de 2025, la Legislatura aprobó la Ley N° 6.888 (Ley de Reorganización Escolar por Comunas) que ordena eliminar el esquema tradicional de los Distritos Escolares para hacerlos coincidir con las Comunas.

 “Hay que ver cómo se hace esa reorganización a nivel escolar porque actualmente hay 21 distritos y tenemos solamente 15 comunas. El punto es cómo esos trabajadores y autoridades escolares se ponen a disposición de mejorar el sistema educativo y no simplemente son recortados en búsqueda de un alivio presupuestario. Cuando históricamente en realidad la Ciudad de Buenos Aires tiene la decisión política de recortar presupuestariamente a la educación desde que asumió el PRO en 2007. Todos los años sistemáticamente por lo menos un 1% se recorta educación”, dijo a Tiempo Yamila Iphais Fuxman, Comunera de la comuna 5 (Almagro-Boedo) de Unión por la Patria (UxP).

Quienes fueron consultados por este medio coinciden en al menos dos puntos: la falta de injerencia de las y los comuneros en este proceso al no contar con presupuesto propio, y la posibilidad latente de un fuerte ajuste y despidos en todo el sistema educativo.

“Estamos muy lejos de poder tener esa injerencia, lamentablemente las comunas no tenemos ni siquiera nuestra propia partida presupuestaria, así que menos podemos influir en la partida presupuestaria del ministerio. Pero sí, vamos a estar atentos y acompañar a la comunidad organizada, no solamente a través del Consejo Consultivo Comunal, donde se nuclean y podrían sumarse muchas más cooperadoras, asociaciones civiles y gremios que están velando por la educación porteña, sino también recorriendo el barrio e informando a las familias sobre estas situaciones. Acá el principal actor es el sistema educativo y sus representantes”, agregó la comunera de UxP.

Desde un sector de las cooperadoras escolares reconocen que esta iniciativa es correcta y acompañan la transferencia de los 21 distritos escolares a las 15 comunas. Las asociaciones Cooperadoras hace muchos años que ya hicieron esta adaptación dado que las autoridades de estos espacios y sus delegados se realizan por comuna. Pero ponen un alerta en otras cuestiones que encierra esta medida, teniendo en cuenta la idiosincrasia del gobierno local en materia educativa.

“Hay que evitar despidos, que este cambio no provoque despidos y que sea un motivo de ajuste por parte del Ministerio de Educación. Está bien que se adapten los distritos escolares a la cantidad de comunas, lo que estaría mal es que esto provoque cesantías”, señaló a Tiempo Pablo Cesaroni de Cooperadores en Acción

El presupuesto 2027 de la Ciudad de Buenos Aires, presentado la semana pasada en la Legislatura porteña, no contempla partidas presupuestarias para las comunas que les permitan tener una mayor injerencia dentro del sistema educativo, tal como lo ordena la ley. Si bien este traspaso de competencias no implica que las escuelas pasen a depender directamente de las comunas, estas sí deberían contar con los recursos necesarios para resolver problemas urgentes dentro de su comunidad educativa.

“Se podría aprovechar para discutir cómo las comunas tienen mayor participación en las escuelas. Y acá quiero dar tres ejemplos: que haya un fondo de emergencia en cada comuna para obras que haya que hacer en forma inmediata. Que ese fondo esté administrado por la Junta Comunal y por el Consejo Consultivo a través de las Comisiones de Educación. Y que los pedidos sean a través de los directivos y las cooperadoras de las escuelas”, agregó Cesaroni.

Otro de los puntos plantea que las comunas determinen las especialidades de las escuelas faltantes en sus territorios, así como la construcción de nuevos establecimientos según la demanda de las familias. Por ejemplo: la Comuna 5 (Almagro y Boedo) presenta una crisis histórica de infraestructura escolar y es una de las zonas más afectadas de la Ciudad por la falta de vacantes y espacios de educación inicial pública.

“Hay algunas comunas que requieren vacantes para nivel inicial y en otras para primaria. Desde las comunas se siguen estos temas y cuentan con información directa del reclamo de las familias. Esa información se comparte con las vecinas y vecinos y con comunas cercanas. El principal objetivo de todo esto es que ningún chico o chica quede sin vacante en las escuelas públicas de gestión estatal”, remata.

Desconfianza de los gremios docentes

En la estructura tradicional de cada distrito escolar, se desempeñan 1 Supervisor o supervisora de Educación Primaria Común y 1 Supervisor Adjunto/a de Primaria, sumados a las autoridades específicas por cada área curricular (como Idiomas, Educación Física, Música, Plástica, Bibliotecas y Educación Tecnológica)

“El gobierno porteño dice que van a garantizar los puestos de trabajo de los supervisores, de los adjuntos, y el resto de las autoridades, pero sabemos que esto es hoy y que a futuro cargo de docente que se jubile o cargo de conducción no va a ser ocupado por otro trabajador y el gobierno aprovecha para reducir y ajustar en docentes”, advirtió en diálogo con Tiempo Soledad Mosquera, secretaria general de ADEMYS.

“Por otro lado este cambio intempestivo, afecta directamente al día a día de las escuelas porque redistribuye al personal docente cuando ya estamos estalladas de tareas. Y ahora de repente se hace borrón y cuenta nueva y en 2027 arranca este reordenamiento. El gobierno hace toda esta distribución, pero sin mayor presupuesto educativo no hay ninguna solución a la situación de las escuelas, al seguimiento de casos particulares y a la contención de los mismos”, termina.

 Tiempo dialogó con trabajadores, comuneros y referentes educativos, ninguno discute la legalidad de la iniciativa, pero advierten posibles situaciones teniendo en cuenta la idiosincrasia histórica del macrismo.  

Nadie discute si la medida es legal o no, si está bien o mal, o si el Jefe de Gobierno porteño está dando un paso en falso. Sin embargo, quienes analizan detalladamente cada una de las políticas tomadas por el macrismo en los últimos 20 años, ponen el foco en cómo Jorge Macri podría utilizar este reordenamiento para profundizar la transferencia de recursos al sector privado.

El Gobierno de la Ciudad eliminó los 21 distritos escolares y ordenó adecuar en la división en comunas toda su infraestructura en materia de supervisores, sistemas de gestión y equipos pedagógicos. Las escuelas ya no llevarán el número de Distrito Escolar (D.E.) en su identificación oficial, sino que pasarán a indicar su comuna correspondiente, manteniendo siempre el nombre que les fue asignado.

La ley de Comuna (1.777), en su artículo 52, establece que “todas las divisiones territoriales de la ciudad, cualquiera sea su propósito, deben ajustarse a la delimitación establecida por esta ley para las Comunas”. Por esta razón, a fines de 2025, la Legislatura aprobó la Ley N° 6.888 (Ley de Reorganización Escolar por Comunas) que ordena eliminar el esquema tradicional de los Distritos Escolares para hacerlos coincidir con las Comunas.

 “Hay que ver cómo se hace esa reorganización a nivel escolar porque actualmente hay 21 distritos y tenemos solamente 15 comunas. El punto es cómo esos trabajadores y autoridades escolares se ponen a disposición de mejorar el sistema educativo y no simplemente son recortados en búsqueda de un alivio presupuestario. Cuando históricamente en realidad la Ciudad de Buenos Aires tiene la decisión política de recortar presupuestariamente a la educación desde que asumió el PRO en 2007. Todos los años sistemáticamente por lo menos un 1% se recorta educación”, dijo a Tiempo Yamila Iphais Fuxman, Comunera de la comuna 5 (Almagro-Boedo) de Unión por la Patria (UxP).

Quienes fueron consultados por este medio coinciden en al menos dos puntos: la falta de injerencia de las y los comuneros en este proceso al no contar con presupuesto propio, y la posibilidad latente de un fuerte ajuste y despidos en todo el sistema educativo.

“Estamos muy lejos de poder tener esa injerencia, lamentablemente las comunas no tenemos ni siquiera nuestra propia partida presupuestaria, así que menos podemos influir en la partida presupuestaria del ministerio. Pero sí, vamos a estar atentos y acompañar a la comunidad organizada, no solamente a través del Consejo Consultivo Comunal, donde se nuclean y podrían sumarse muchas más cooperadoras, asociaciones civiles y gremios que están velando por la educación porteña, sino también recorriendo el barrio e informando a las familias sobre estas situaciones. Acá el principal actor es el sistema educativo y sus representantes”, agregó la comunera de UxP.

Desde un sector de las cooperadoras escolares reconocen que esta iniciativa es correcta y acompañan la transferencia de los 21 distritos escolares a las 15 comunas. Las asociaciones Cooperadoras hace muchos años que ya hicieron esta adaptación dado que las autoridades de estos espacios y sus delegados se realizan por comuna. Pero ponen un alerta en otras cuestiones que encierra esta medida, teniendo en cuenta la idiosincrasia del gobierno local en materia educativa.

“Hay que evitar despidos, que este cambio no provoque despidos y que sea un motivo de ajuste por parte del Ministerio de Educación. Está bien que se adapten los distritos escolares a la cantidad de comunas, lo que estaría mal es que esto provoque cesantías”, señaló a Tiempo Pablo Cesaroni de Cooperadores en Acción

El presupuesto 2027 de la Ciudad de Buenos Aires, presentado la semana pasada en la Legislatura porteña, no contempla partidas presupuestarias para las comunas que les permitan tener una mayor injerencia dentro del sistema educativo, tal como lo ordena la ley. Si bien este traspaso de competencias no implica que las escuelas pasen a depender directamente de las comunas, estas sí deberían contar con los recursos necesarios para resolver problemas urgentes dentro de su comunidad educativa.

“Se podría aprovechar para discutir cómo las comunas tienen mayor participación en las escuelas. Y acá quiero dar tres ejemplos: que haya un fondo de emergencia en cada comuna para obras que haya que hacer en forma inmediata. Que ese fondo esté administrado por la Junta Comunal y por el Consejo Consultivo a través de las Comisiones de Educación. Y que los pedidos sean a través de los directivos y las cooperadoras de las escuelas”, agregó Cesaroni.

Otro de los puntos plantea que las comunas determinen las especialidades de las escuelas faltantes en sus territorios, así como la construcción de nuevos establecimientos según la demanda de las familias. Por ejemplo: la Comuna 5 (Almagro y Boedo) presenta una crisis histórica de infraestructura escolar y es una de las zonas más afectadas de la Ciudad por la falta de vacantes y espacios de educación inicial pública.

“Hay algunas comunas que requieren vacantes para nivel inicial y en otras para primaria. Desde las comunas se siguen estos temas y cuentan con información directa del reclamo de las familias. Esa información se comparte con las vecinas y vecinos y con comunas cercanas. El principal objetivo de todo esto es que ningún chico o chica quede sin vacante en las escuelas públicas de gestión estatal”, remata.

En la estructura tradicional de cada distrito escolar, se desempeñan 1 Supervisor o supervisora de Educación Primaria Común y 1 Supervisor Adjunto/a de Primaria, sumados a las autoridades específicas por cada área curricular (como Idiomas, Educación Física, Música, Plástica, Bibliotecas y Educación Tecnológica)

“El gobierno porteño dice que van a garantizar los puestos de trabajo de los supervisores, de los adjuntos, y el resto de las autoridades, pero sabemos que esto es hoy y que a futuro cargo de docente que se jubile o cargo de conducción no va a ser ocupado por otro trabajador y el gobierno aprovecha para reducir y ajustar en docentes”, advirtió en diálogo con Tiempo Soledad Mosquera, secretaria general de ADEMYS.

“Por otro lado este cambio intempestivo, afecta directamente al día a día de las escuelas porque redistribuye al personal docente cuando ya estamos estalladas de tareas. Y ahora de repente se hace borrón y cuenta nueva y en 2027 arranca este reordenamiento. El gobierno hace toda esta distribución, pero sin mayor presupuesto educativo no hay ninguna solución a la situación de las escuelas, al seguimiento de casos particulares y a la contención de los mismos”, termina.

 Política – Tiempo Argentino

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