Mientras llegan las felicitaciones de mandatarios de todas las ideologías de Latinoamérica y el mundo a Luiz Inácio Lula da Silva por su cuarta elección como presidente de Brasil, el hijo del capitán golpista, Flávio Bolsonaro —derrotado por una diferencia de cuatro millones de votos—, anuncia que no reconoce la elección. Las gentes del bien del mundo reflexionamos sobre la grandeza y la pequeñez en la historia.

Lula y José Mujica, del país más grande y más pequeño de Sudamérica, son la grandeza; Flávio, del clan Bolsonaro, es la pequeñez.

Más allá de Brasil, quiénes ganan y quiénes pierden con el batacazo de Lula
Lula con Pepe Mujica.

Foto: AFP

¿Quiénes ganan y pierden con la victoria de Lula?

  1. Gana el pueblo de Brasil, que derrota al algoritmo usado por el neofascismo para instalar gobiernos antinacionales y antipopulares.
  2. Ganan los pueblos de Latinoamérica y el Caribe, que aprenden con Brasil que, en palabras de Lula, «no hay que ser patio trasero de nadie».
  3. Ganan quienes creen que la «justicia social» no es un «invento diabólico», como suele decir el presidente de Argentina, Javier Milei.
  4. Gana el Sur Global, que mira a los BRICS como una alternativa de asociación transideológica para impulsar un nuevo orden internacional.
  5. Gana la humanidad, que quiere que personas dignas como Lula gobiernen para fortalecer el multilateralismo y terminar con el dictado que la potencia hegemónica de Occidente pretende imponer, desconociendo la soberanía de los estados.

¿Quiénes pierden?

Los neofascistas que aspiraban a controlar el país más importante de Latinoamérica a través de su fiel servidor, Flávio Bolsonaro, para imponer la dictadura del algoritmo al servicio de los intereses del país hegemónico en el hemisferio occidental.