Los partidos de la oposición al gobierno conservador de Suecia ganaron las elecciones, con el Partido Socialdemócrata (S) a la cabeza con un 28% de los votos y una distribución de bancas que dibuja una ajustada victoria: 176 escaños para la oposición frente a los 173 que lograrían los partidos que respaldan al primer ministro saliente, el conservador Ulf Kristersson, según la distribución parlamentaria preliminar, con cerca del 94,7% del escrutinio.
Los socialdemócratas lograron así quedarse con 100 escaños y lideran el país en cantidad de votos, como vienen haciendo desde hace los últimos cien años, pese a que en esta ocasión perdieron un 2,3% de los sufragios y hasta siete parlamentarios respecto de las elecciones anteriores, según los resultados preliminares difundidos por la Autoridad Electoral sueca.
En el resto de las fuerzas opositoras, el Partido de la Izquierda (V) mejoró sus resultados hasta alcanzar un 8,2% de los votos y 29 escaños, seguido por el Partido del Centro (C), con un 7,1% y 25 diputados, y por el Partido Verde (MP), que recibió un 6,1% de los apoyos, lo que se traduce en 22 representantes en el Parlamento sueco. En concreto, Izquierda y Verdes registraron los mayores avances, con cinco y cuatro escaños más que en 2022.
En cuanto al gobierno saliente, el conservador Partido Moderado de Kristersson superó ligeramente sus resultados anteriores al sumar el 19,9% de los votos, lo que le proporciona un total de 70 escaños.
La izquierda mantiene tres escaños de ventaja sobre la derecha en las elecciones de Suecia. El bloque de Magdalena Andersson supera por 3 escaños a la alianza del primer ministro Ulf Kristersson, con los Demócratas de Suecia a la baja en Estocolmo#EleccionesSuecia pic.twitter.com/FWhKtUBlnG
— euronews español (@euronewses) September 14, 2026
Por detrás se ubicó el ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), cuyo crecimiento de los últimos años se frenó en seco e incluso se revirtió. La fuerza consiguió un 17,6% del respaldo electoral y protagonizó la mayor pérdida de diputados de estos comicios, al obtener un total de 62, once menos que en las elecciones anteriores.
A su vez, los otros dos aliados del hasta ahora primer ministro, el Partido Demócrata Cristiano (KD) y el Partido Popular Liberal (L), mejoraron sus resultados, con un crecimiento de tres escaños cada uno. En concreto, los democristianos recibieron un 6,2% de los votos, lo que se traduce en 22 diputados, mientras que el 5,4% obtenido por los liberales, cuya supervivencia parlamentaria no parecía garantizada, les otorga 19 representantes en el Riksdag.
Magdalena Andersson, cautelosa
Pese a la aparente victoria electoral, la líder socialdemócrata Magdalena Andersson no quiso cantar victoria y subrayó que habrá que esperar al resultado final, aunque señaló que el bloque opositor va «a la cabeza» y que, «si esto se mantiene, Suecia tendrá un nuevo gobierno».
En este sentido, la líder del tradicionalmente partido más votado de Suecia remarcó ante sus simpatizantes que en su formación «siempre» están «dispuestos a asumir la responsabilidad» ante un resultado electoral como este, según recogió la televisión pública sueca SVT.
En cambio, el primer ministro saliente, Ulf Kristersson, quiso interpretar los resultados de otra manera y destacó que los tres partidos de izquierda no lograron alcanzar la mayoría en el Parlamento sueco.
En esa línea, afirmó que se pondrá en contacto con otros líderes partidarios e incluso que, si los resultados de esta noche se mantienen y la oposición continúa al frente, analizará si es posible encontrar una estructura de gobierno viable. «Preveo que me esperan varias conversaciones bastante complicadas», transmitió a SVT, sin revelar con quién entablaría negociaciones.
Más amargo fue el clima en las filas del partido ultraderechista SD, cuyo diputado Josef Fransson cargó contra los votantes de los partidos pequeños: «¡Felicidades a todos los discapacitados mentales que votan a partidos pequeños! ¡Diversión!», publicó en redes sociales. Su partido había prometido durante la campaña que no volvería a renunciar a formar parte del Consejo de Ministros, como hizo en 2022, cuando apoyó a Kristersson a cambio de medidas en materia de inmigración, asilo y control fronterizo.
Los resultados definitivos, de todos modos, deberán esperar: mientras todavía faltan varias decenas de distritos por contabilizar entre los que se escrutan durante la misma noche electoral y la madrugada posterior, quedan varios cientos cuya incorporación llegará a lo largo de la semana, junto con los votos emitidos en el extranjero. Los resultados finales estarán disponibles el próximo fin de semana.
GS con información de Europa Press
El Partido Socialdemócrata obtuvo el 28% de los votos y encabeza el bloque opositor, que suma 176 bancas frente a las 173 de las fuerzas que respaldan al primer ministro saliente, Ulf Kristersson. La ultraderecha revierte su crecimiento y pierde once escaños.
Los partidos de la oposición al gobierno conservador de Suecia ganaron las elecciones, con el Partido Socialdemócrata (S) a la cabeza con un 28% de los votos y una distribución de bancas que dibuja una ajustada victoria: 176 escaños para la oposición frente a los 173 que lograrían los partidos que respaldan al primer ministro saliente, el conservador Ulf Kristersson, según la distribución parlamentaria preliminar, con cerca del 94,7% del escrutinio.
Los socialdemócratas lograron así quedarse con 100 escaños y lideran el país en cantidad de votos, como vienen haciendo desde hace los últimos cien años, pese a que en esta ocasión perdieron un 2,3% de los sufragios y hasta siete parlamentarios respecto de las elecciones anteriores, según los resultados preliminares difundidos por la Autoridad Electoral sueca.
En el resto de las fuerzas opositoras, el Partido de la Izquierda (V) mejoró sus resultados hasta alcanzar un 8,2% de los votos y 29 escaños, seguido por el Partido del Centro (C), con un 7,1% y 25 diputados, y por el Partido Verde (MP), que recibió un 6,1% de los apoyos, lo que se traduce en 22 representantes en el Parlamento sueco. En concreto, Izquierda y Verdes registraron los mayores avances, con cinco y cuatro escaños más que en 2022.
En cuanto al gobierno saliente, el conservador Partido Moderado de Kristersson superó ligeramente sus resultados anteriores al sumar el 19,9% de los votos, lo que le proporciona un total de 70 escaños.
Por detrás se ubicó el ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), cuyo crecimiento de los últimos años se frenó en seco e incluso se revirtió. La fuerza consiguió un 17,6% del respaldo electoral y protagonizó la mayor pérdida de diputados de estos comicios, al obtener un total de 62, once menos que en las elecciones anteriores.
A su vez, los otros dos aliados del hasta ahora primer ministro, el Partido Demócrata Cristiano (KD) y el Partido Popular Liberal (L), mejoraron sus resultados, con un crecimiento de tres escaños cada uno. En concreto, los democristianos recibieron un 6,2% de los votos, lo que se traduce en 22 diputados, mientras que el 5,4% obtenido por los liberales, cuya supervivencia parlamentaria no parecía garantizada, les otorga 19 representantes en el Riksdag.
Pese a la aparente victoria electoral, la líder socialdemócrata Magdalena Andersson no quiso cantar victoria y subrayó que habrá que esperar al resultado final, aunque señaló que el bloque opositor va «a la cabeza» y que, «si esto se mantiene, Suecia tendrá un nuevo gobierno».
En este sentido, la líder del tradicionalmente partido más votado de Suecia remarcó ante sus simpatizantes que en su formación «siempre» están «dispuestos a asumir la responsabilidad» ante un resultado electoral como este, según recogió la televisión pública sueca SVT.
En cambio, el primer ministro saliente, Ulf Kristersson, quiso interpretar los resultados de otra manera y destacó que los tres partidos de izquierda no lograron alcanzar la mayoría en el Parlamento sueco.
En esa línea, afirmó que se pondrá en contacto con otros líderes partidarios e incluso que, si los resultados de esta noche se mantienen y la oposición continúa al frente, analizará si es posible encontrar una estructura de gobierno viable. «Preveo que me esperan varias conversaciones bastante complicadas», transmitió a SVT, sin revelar con quién entablaría negociaciones.
Más amargo fue el clima en las filas del partido ultraderechista SD, cuyo diputado Josef Fransson cargó contra los votantes de los partidos pequeños: «¡Felicidades a todos los discapacitados mentales que votan a partidos pequeños! ¡Diversión!», publicó en redes sociales. Su partido había prometido durante la campaña que no volvería a renunciar a formar parte del Consejo de Ministros, como hizo en 2022, cuando apoyó a Kristersson a cambio de medidas en materia de inmigración, asilo y control fronterizo.
Los resultados definitivos, de todos modos, deberán esperar: mientras todavía faltan varias decenas de distritos por contabilizar entre los que se escrutan durante la misma noche electoral y la madrugada posterior, quedan varios cientos cuya incorporación llegará a lo largo de la semana, junto con los votos emitidos en el extranjero. Los resultados finales estarán disponibles el próximo fin de semana.
GS con información de Europa Press
Mundo – Tiempo Argentino