Este sábado 12 de septiembre finalizó en Roma el “IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte Sur” organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), y promovido por la Comisión Pontificia para América Latina. El encuentro había comenzado el jueves 10 de septiembre.
En ese marco, el papa León XIV recibió en el Vaticano a los participantes, entre ellos, a una delegación argentina integrada por referentes del ámbito sindical, empresarial, social y eclesial: los dirigentes sindicales Gerardo Martínez (CGT / miembro titular del Consejo de Administración de la OIT) y Cristian Jerónimo (integrante del triunvirato de la CGT); Alejandro Gramajo (Secretario General de la UTEP); Marta Pujadas (presidenta del Consejo Sindical de Asesoramiento Técnico de la OEA); Daniel Funes de Rioja (presidente de la Organización Internacional de Empleadores – OIE) y el sacerdote Carlos “Charly” Olivero, coordinador de Comunidades Organizadas.
En ese contexto, Alejandro Gramajo entregó al Sumo Pontífice un exhaustivo informe sobre el grave deterioro social y económico de la Argentina. Según difundieron desde UTEP, el documento expone “la cruda realidad del brutal ajuste fiscal sobre nuestro pueblo: la emergencia alimentaria en las barriadas, la quita del Salario Social Complementario a más de 900.000 trabajadores autogestionados, la paralización del FISU en más de 5.000 barrios y la institucionalización del odio”.

El “maquillaje” del gobierno, al descubierto
En uno de sus pasajes, el informe advierte sobre el ocultamiento de la crisis argentina: “La pobreza monetaria oficial subestima sistemáticamente la privación real. Al guiarse por metodologías rígidas de principios de siglo e invisibilizar costos indispensables como el alquiler o el gasto real en salud y conectividad, las estadísticas del INDEC construyen un escenario de privación material que representa apenas la mitad de la realidad efectiva”.
Asimismo, el documento detalla cómo el ahogo económico acorrala a los hogares humildes: “La deuda se convirtió en una de las principales estrategias de supervivencia de las familias argentinas. Esta situación se recrudece aún más en los sectores populares donde los tipos y condiciones de los préstamos operan en la informalidad y con condiciones abusivas: tasas de interés usurarias, retención de documentación personal, hostigamiento y persecución”.
Frente a este escenario, desde la UTEP presentaron a la Economía Popular como la “reserva moral, productiva y comunitaria”, y en ese sentido destacaron el trabajo de las promotoras territoriales, la propuesta de un Estatuto Laboral y el proyecto «Cuidarnos», en el cual, aseguran, la tecnología “debe estar al servicio de la dignidad humana e interpelada por la encíclica Magnifica Humanitas”.
En esa línea, el informe profundiza la mirada sobre el sufrimiento psíquico en las barriadas: “La salud mental en la Argentina atraviesa una situación de emergencia que constituye uno de los principales desafíos sanitarios, sociales y humanos del país. Uno de los indicadores más preocupantes es el incremento de las conductas suicidas; el suicidio constituye uno de los indicadores más sensibles de la emergencia en salud mental y no puede ser reducido a una decisión individual”.

A su vez, denuncia el deterioro que acecha a las infancias: “Los consumos problemáticos constituyen otra dimensión central de esta emergencia. La evidencia muestra un inicio cada vez más temprano del consumo de sustancias, donde la experiencia cotidiana de los dispositivos territoriales advierte situaciones de inicio en niñas y niños de apenas 8 y 9 años en contextos de alta vulnerabilidad social, a lo que se suma el avance incesante de las apuestas en línea”.
Por último, desde la UTEP destacaron que el pueblo argentino espera “con los brazos abiertos” al Sumo Pontífice para su histórica visita pastoral prevista para noviembre. “Con inmensa gratitud en el corazón y una profunda esperanza comunitaria, le transmitimos que nuestro pueblo lo espera con los brazos abiertos para su histórica visita pastoral en noviembre. Su llegada a la Argentina será un abrazo indispensable para aliviar el alma de los que sufren y una llama viva para reafirmar que la paz social solo se construye garantizando la sagrada agenda de Tierra, Techo y Trabajo”, concluyeron.
El Sumo Pontífice los recibió en una audiencia en el Vaticano en el contexto de la finalización del “IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte Sur” junto a representantes eclesiales, académicos y empresarios.
Este sábado 12 de septiembre finalizó en Roma el “IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte Sur” organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), y promovido por la Comisión Pontificia para América Latina. El encuentro había comenzado el jueves 10 de septiembre.
En ese marco, el papa León XIV recibió en el Vaticano a los participantes, entre ellos, a una delegación argentina integrada por referentes del ámbito sindical, empresarial, social y eclesial: los dirigentes sindicales Gerardo Martínez (CGT / miembro titular del Consejo de Administración de la OIT) y Cristian Jerónimo (integrante del triunvirato de la CGT); Alejandro Gramajo (Secretario General de la UTEP); Marta Pujadas (presidenta del Consejo Sindical de Asesoramiento Técnico de la OEA); Daniel Funes de Rioja (presidente de la Organización Internacional de Empleadores – OIE) y el sacerdote Carlos “Charly” Olivero, coordinador de Comunidades Organizadas.
En ese contexto, Alejandro Gramajo entregó al Sumo Pontífice un exhaustivo informe sobre el grave deterioro social y económico de la Argentina. Según difundieron desde UTEP, el documento expone “la cruda realidad del brutal ajuste fiscal sobre nuestro pueblo: la emergencia alimentaria en las barriadas, la quita del Salario Social Complementario a más de 900.000 trabajadores autogestionados, la paralización del FISU en más de 5.000 barrios y la institucionalización del odio”.

En uno de sus pasajes, el informe advierte sobre el ocultamiento de la crisis argentina: “La pobreza monetaria oficial subestima sistemáticamente la privación real. Al guiarse por metodologías rígidas de principios de siglo e invisibilizar costos indispensables como el alquiler o el gasto real en salud y conectividad, las estadísticas del INDEC construyen un escenario de privación material que representa apenas la mitad de la realidad efectiva”.
Asimismo, el documento detalla cómo el ahogo económico acorrala a los hogares humildes: “La deuda se convirtió en una de las principales estrategias de supervivencia de las familias argentinas. Esta situación se recrudece aún más en los sectores populares donde los tipos y condiciones de los préstamos operan en la informalidad y con condiciones abusivas: tasas de interés usurarias, retención de documentación personal, hostigamiento y persecución”.
Frente a este escenario, desde la UTEP presentaron a la Economía Popular como la “reserva moral, productiva y comunitaria”, y en ese sentido destacaron el trabajo de las promotoras territoriales, la propuesta de un Estatuto Laboral y el proyecto «Cuidarnos», en el cual, aseguran, la tecnología “debe estar al servicio de la dignidad humana e interpelada por la encíclica Magnifica Humanitas”.
En esa línea, el informe profundiza la mirada sobre el sufrimiento psíquico en las barriadas: “La salud mental en la Argentina atraviesa una situación de emergencia que constituye uno de los principales desafíos sanitarios, sociales y humanos del país. Uno de los indicadores más preocupantes es el incremento de las conductas suicidas; el suicidio constituye uno de los indicadores más sensibles de la emergencia en salud mental y no puede ser reducido a una decisión individual”.

A su vez, denuncia el deterioro que acecha a las infancias: “Los consumos problemáticos constituyen otra dimensión central de esta emergencia. La evidencia muestra un inicio cada vez más temprano del consumo de sustancias, donde la experiencia cotidiana de los dispositivos territoriales advierte situaciones de inicio en niñas y niños de apenas 8 y 9 años en contextos de alta vulnerabilidad social, a lo que se suma el avance incesante de las apuestas en línea”.
Por último, desde la UTEP destacaron que el pueblo argentino espera “con los brazos abiertos” al Sumo Pontífice para su histórica visita pastoral prevista para noviembre. “Con inmensa gratitud en el corazón y una profunda esperanza comunitaria, le transmitimos que nuestro pueblo lo espera con los brazos abiertos para su histórica visita pastoral en noviembre. Su llegada a la Argentina será un abrazo indispensable para aliviar el alma de los que sufren y una llama viva para reafirmar que la paz social solo se construye garantizando la sagrada agenda de Tierra, Techo y Trabajo”, concluyeron.
Política – Tiempo Argentino