El Movimiento Sanitario Brasileño le envía una carta pública a Lula

En el marco de la 2ª Conferencia Nacional Libre, Democrática y Popular de Salud realizada el viernes 28 de agosto en un lugar emblemático por su rol en la lucha contra la dictadura -la Asociación Brasileña de Prensa- y organizada por el Frente por la Vida, le entregaron al ministro de salud de Brasil, Alexandre Padilha, un documento titulado “Carta Compromiso. Directrices para la política de salud de Brasil 2027-2030”, dirigida al presidente Lula como candidato a la reelección en las elecciones del próximo 4 de octubre de 2026.

Esta Conferencia es el resultado de decenas de conferencias regionales integradas por movimientos políticos sociales, sindicales, indígenas, negros, universitarios, LGBTQIAP+ y otros colectivos que integran el movimiento sanitario brasileño, el más grande de América Latina, y que llegan a esta instancia con una discusión territorial que procuró plasmar en un documento las perspectivas de un Brasil inmenso y con muchas realidades bien diferentes.

La entrega de la carta se realizó al final de la conferencia que contó con un nutrido grupo de intelectuales, políticos, sindicalistas, movimientos sociales que integran el denominado FpV y en la que hubo diferentes instancias.

La inauguración estuvo a cargo de Túlio Batista Franco, encargado de la coordinación operativa del FpV; de Fernanda Mangano, presidenta del Consejo Nacional de Salud, y de Paulo Garrido, presidente del Sindicato de Trabajadores de Ciencia, Tecnología, Producción e Innovación en Salud Pública. En medio de la presentación ingresó un grupo de militantes con una figura de Lula en tamaño natural con una remera del SUS y entonando el grito de lucha del Movimiento Sanitario Brasileño: “O SUS, é nosso, ninguem tira da gente, direito garantido não se compra nem se vende”. La rima solo tiene sentido en su idioma original, pero una traducción liviana y rápida podría ser la siguiente: «El SUS es nuestro, nadie nos lo va a quitar, el derecho garantizado no se compra ni se vende».

Antes del panel de exposiciones, se hizo un acto homenaje a los 50 años de la creación del Centro de Estudios Brasileños de la Salud (CEBES), entidad que contó entre sus fundadores a Silvio Arouca, Paulo Amarante, José Noronha y Sonia Fleury, entre muchos más, y que fue fundamental en la lucha por la reforma sanitaria. En el homenaje hizo uso de la palabra el actual presidente, Carlos Fidelis da Ponte, y también el exministro de Salud y expresidente de Cebes, José Gomes Temporão quien habló en nombre de antiguos dirigentes de la entidad y recuperó la contribución de Cebes para la formulación de un proyecto de salud pública que antecede a la creación del SUS, lo que volvió a generar cánticos en defensa de la salud como un derecho y no como una mercancía.

El Movimiento Sanitario Brasileño le envía una carta pública a Lula

Sin que bajara la espuma entusiasta, se dio comienzo al panel titulado La construcción del SUS en los tiempos actuales. El comienzo estuvo a cargo de Sonia Fleury -integrante del movimiento sanitario que llevó a la reforma sanitaria y al a implementación del SUS y actualmente integrante del Centro de Estudios Estratégicos de la Fiocruz-, quién disertó acerca de la soberanía como construcción autónoma y popular de una nación; a continuación, Fernando Aith -Profesor Titular del Dep. de Política, Gestión y Salud · Facultad de Salud Pública de la Universidad de São Paulo- habló sobre la soberanía digital en salud; en tercer lugar, tomó la palabra Dany Moretti -presidenta del Consejo Estadual de Salud de Rio de Janeiro- quien se refirió al control de la sociedad sobre el SUS; luego, Alexandre Oliveira Telles -presidente do Sindicato dos Médicos do Rio de Janeiro- definió la implementación de las nuevas directrices aprobadas este año para la Carrera Única Interfederativa del SUS, carrera que unifica a nivel nacional la formación de los trabajadores de la salud; Maicon Nunes -Coordinador Nacional de Salud del Movimiento Negro Unificado- estableció cuáles serían las mejoras que fortalecerían al SUS desde la perspectiva del MNU; Magnólia Vicente de Carvalho -Dirigente Nacional de la Marcha Mundial de las Mujeres- hizo su aporte contribuyendo desde el feminismo a ampliar las miradas desde el género en el SUS; y cerrando el conversatorio, tomó la palabra Diadiney Helena de Almeida -Mujer indígena Pataxó · Colectivo Voces Indígenas en la Salud Colectiva · UESC-Ilhéus/BA e ENSP-Fiocruz/RJ- que desde su colectivo reflexionó en las necesidades de incorporar los saberes ancestrales y una mirada intercultural al SUS.

Luego de las exposiciones de los analistas, hubo un debate abierto hasta la llegada del Ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, a quien le entregaron la carta compromiso que, enmarcada a 40 años de la Octava Conferencia Nacional de Salud, establece 12 directrices básicas: 1. Presupuesto y financiamiento del SUS: debe llegar al 6% del PBI. 2. Red Básica y Atención primaria: los recursos deben ser direccionados de manera efectiva hacia la red básica de salud que incluye la Atención Primaria y cuidados Intermedios y otros servicios de referencia territorial. 3. Nuevas Pandemias y Crisis Climática: además de las posibilidades de nuevas pandemias agravadas por problemas ambientales, también advierte sobre estar preparados para los clivajes de la geopolítica y sus impactos. 4. Pandemia de Covid-19: memoria y reparación: juzgar a la mala gestión de la pandemia y resarcir a los familiares de aquellos que dejaron morir desde el Estado. 5. Complejo Económico-Industrial de la Salud: es fundamental el rol del estado en el desarrollo de la autonomía y la soberanía sanitaria involucrándose en la producción de valor agregado y de independencia industrial. 6. Soberanía Digital: colocar la praxis de la información y salud digital en el ámbito del SUS al servició del Bien Común, de la Justicia Cognitiva y de la Emancipación. 7. Control Social y Democracia en el SUS: en Brasil se entiende control social como control de la comunidad y con injerencia popular en la toma de decisiones sobre el rumbo del SUS. 8. Un SUS público, cuidador y participativo: vindicar especialmente el rol público del SUS es fundamental para su defensa, como así también que no sea solo una herramienta unidireccional, sino que funcione y se haga a diario con la participación ciudadana. 9. Defensa de la vida: accionar a favor de la vida y de la paz es un pilar ineludible ante las acechanzas de odio que intentan ser introyectadas en la sociedad brasileña para dividir y confundir. 10. Equidad y no discriminación: un acceso con igualdad y sin restricciones es uno de los faros del SUS, que cualquier persona independientemente de su pertenencia social, racial, étnica o de género pueda acceder sin diferencia al sistema. 11. Carrera Única Interfederativa del SUS: establecidas por la Resolución 799/2026 del Consejo Nacional de Salud (CNS), la carrera insta a los estados y a los municipios a que estructuren de forma integrada el plan de cargos, salarios y valorización de los profesionales que actúan en el sistema público de salud. 12. Rumbo a la 18ª Conferencia Nacional de Salud: El modelo de atención e el modelo de gestión son dimensiones distintas, sin embargo, son indisociables, y deben estar articulados al financiamiento público que supere el proceso histórico de subfinanciamiento del SUS, a la justicia tributaria y fiscal, a la valorización del trabajo digno, a la protección de la vida e del clima y (v) a la defensa del desarrollo soberano, inclusivo y sustentable.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina, y, una vez más, el legendario Movimiento Sanitario Brasileño se pone en marcha, esta vez unificado en este Frente x la Vida, para remarcar la defensa del SUS, de la democracia y de un país con soberanía y salud para su población, con un Sistema Único de Salud que es un ejemplo continental; en ese sentido, cuando en una manifestación, aquellos que no eran brasileños gritaron “O SUS é nosso” (El SUS es nuestro), lo hicieron desde una perspectiva latinoamericana, es decir: que el SUS no es solo de los brasileños, sino de todos los habitantes de Nuestra América en la que debe haber un sistema de salud público, gratuito, de calidad y de acceso universal.

En su Reporte de Salud Internacional semanal que se publica en la revista Soberanía Sanitaria, el sanitarista argentino Mario Rovere se preguntaba si habría una América Latina en 2030 con gobiernos de signos Progresistas, Nacional/Populares o de Izquierda; lo cierto es que será muy difícil pensar en América Latina 2030, sin que haya un Lula 2026. Tácticamente, ese debe ser el horizonte más cercano; luego del 4 de octubre o del ballotage (todo indica que habrá ballotage), se podrán pensar las estrategias para ese 2030 en que un nuevo futuro asome al sur del Río Bravo.

 Se celebró en Río de Janeiro la Segunda Conferencia Libre, Democrática y popular de Salud y el Frente por la vida (FpV) salió a defender el Sistema Único de Salud (SUS), un modelo en América Latina.  

En el marco de la 2ª Conferencia Nacional Libre, Democrática y Popular de Salud realizada el viernes 28 de agosto en un lugar emblemático por su rol en la lucha contra la dictadura -la Asociación Brasileña de Prensa- y organizada por el Frente por la Vida, le entregaron al ministro de salud de Brasil, Alexandre Padilha, un documento titulado “Carta Compromiso. Directrices para la política de salud de Brasil 2027-2030”, dirigida al presidente Lula como candidato a la reelección en las elecciones del próximo 4 de octubre de 2026.

Esta Conferencia es el resultado de decenas de conferencias regionales integradas por movimientos políticos sociales, sindicales, indígenas, negros, universitarios, LGBTQIAP+ y otros colectivos que integran el movimiento sanitario brasileño, el más grande de América Latina, y que llegan a esta instancia con una discusión territorial que procuró plasmar en un documento las perspectivas de un Brasil inmenso y con muchas realidades bien diferentes.

La entrega de la carta se realizó al final de la conferencia que contó con un nutrido grupo de intelectuales, políticos, sindicalistas, movimientos sociales que integran el denominado FpV y en la que hubo diferentes instancias.

La inauguración estuvo a cargo de Túlio Batista Franco, encargado de la coordinación operativa del FpV; de Fernanda Mangano, presidenta del Consejo Nacional de Salud, y de Paulo Garrido, presidente del Sindicato de Trabajadores de Ciencia, Tecnología, Producción e Innovación en Salud Pública. En medio de la presentación ingresó un grupo de militantes con una figura de Lula en tamaño natural con una remera del SUS y entonando el grito de lucha del Movimiento Sanitario Brasileño: “O SUS, é nosso, ninguem tira da gente, direito garantido não se compra nem se vende”. La rima solo tiene sentido en su idioma original, pero una traducción liviana y rápida podría ser la siguiente: «El SUS es nuestro, nadie nos lo va a quitar, el derecho garantizado no se compra ni se vende».

Antes del panel de exposiciones, se hizo un acto homenaje a los 50 años de la creación del Centro de Estudios Brasileños de la Salud (CEBES), entidad que contó entre sus fundadores a Silvio Arouca, Paulo Amarante, José Noronha y Sonia Fleury, entre muchos más, y que fue fundamental en la lucha por la reforma sanitaria. En el homenaje hizo uso de la palabra el actual presidente, Carlos Fidelis da Ponte, y también el exministro de Salud y expresidente de Cebes, José Gomes Temporão quien habló en nombre de antiguos dirigentes de la entidad y recuperó la contribución de Cebes para la formulación de un proyecto de salud pública que antecede a la creación del SUS, lo que volvió a generar cánticos en defensa de la salud como un derecho y no como una mercancía.

El Movimiento Sanitario Brasileño le envía una carta pública a Lula

Sin que bajara la espuma entusiasta, se dio comienzo al panel titulado La construcción del SUS en los tiempos actuales. El comienzo estuvo a cargo de Sonia Fleury -integrante del movimiento sanitario que llevó a la reforma sanitaria y al a implementación del SUS y actualmente integrante del Centro de Estudios Estratégicos de la Fiocruz-, quién disertó acerca de la soberanía como construcción autónoma y popular de una nación; a continuación, Fernando Aith -Profesor Titular del Dep. de Política, Gestión y Salud · Facultad de Salud Pública de la Universidad de São Paulo- habló sobre la soberanía digital en salud; en tercer lugar, tomó la palabra Dany Moretti -presidenta del Consejo Estadual de Salud de Rio de Janeiro- quien se refirió al control de la sociedad sobre el SUS; luego, Alexandre Oliveira Telles -presidente do Sindicato dos Médicos do Rio de Janeiro- definió la implementación de las nuevas directrices aprobadas este año para la Carrera Única Interfederativa del SUS, carrera que unifica a nivel nacional la formación de los trabajadores de la salud; Maicon Nunes -Coordinador Nacional de Salud del Movimiento Negro Unificado- estableció cuáles serían las mejoras que fortalecerían al SUS desde la perspectiva del MNU; Magnólia Vicente de Carvalho -Dirigente Nacional de la Marcha Mundial de las Mujeres- hizo su aporte contribuyendo desde el feminismo a ampliar las miradas desde el género en el SUS; y cerrando el conversatorio, tomó la palabra Diadiney Helena de Almeida -Mujer indígena Pataxó · Colectivo Voces Indígenas en la Salud Colectiva · UESC-Ilhéus/BA e ENSP-Fiocruz/RJ- que desde su colectivo reflexionó en las necesidades de incorporar los saberes ancestrales y una mirada intercultural al SUS.

Luego de las exposiciones de los analistas, hubo un debate abierto hasta la llegada del Ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, a quien le entregaron la carta compromiso que, enmarcada a 40 años de la Octava Conferencia Nacional de Salud, establece 12 directrices básicas: 1. Presupuesto y financiamiento del SUS: debe llegar al 6% del PBI. 2. Red Básica y Atención primaria: los recursos deben ser direccionados de manera efectiva hacia la red básica de salud que incluye la Atención Primaria y cuidados Intermedios y otros servicios de referencia territorial. 3. Nuevas Pandemias y Crisis Climática: además de las posibilidades de nuevas pandemias agravadas por problemas ambientales, también advierte sobre estar preparados para los clivajes de la geopolítica y sus impactos. 4. Pandemia de Covid-19: memoria y reparación: juzgar a la mala gestión de la pandemia y resarcir a los familiares de aquellos que dejaron morir desde el Estado. 5. Complejo Económico-Industrial de la Salud: es fundamental el rol del estado en el desarrollo de la autonomía y la soberanía sanitaria involucrándose en la producción de valor agregado y de independencia industrial. 6. Soberanía Digital: colocar la praxis de la información y salud digital en el ámbito del SUS al servició del Bien Común, de la Justicia Cognitiva y de la Emancipación. 7. Control Social y Democracia en el SUS: en Brasil se entiende control social como control de la comunidad y con injerencia popular en la toma de decisiones sobre el rumbo del SUS. 8. Un SUS público, cuidador y participativo: vindicar especialmente el rol público del SUS es fundamental para su defensa, como así también que no sea solo una herramienta unidireccional, sino que funcione y se haga a diario con la participación ciudadana. 9. Defensa de la vida: accionar a favor de la vida y de la paz es un pilar ineludible ante las acechanzas de odio que intentan ser introyectadas en la sociedad brasileña para dividir y confundir. 10. Equidad y no discriminación: un acceso con igualdad y sin restricciones es uno de los faros del SUS, que cualquier persona independientemente de su pertenencia social, racial, étnica o de género pueda acceder sin diferencia al sistema. 11. Carrera Única Interfederativa del SUS: establecidas por la Resolución 799/2026 del Consejo Nacional de Salud (CNS), la carrera insta a los estados y a los municipios a que estructuren de forma integrada el plan de cargos, salarios y valorización de los profesionales que actúan en el sistema público de salud. 12. Rumbo a la 18ª Conferencia Nacional de Salud: El modelo de atención e el modelo de gestión son dimensiones distintas, sin embargo, son indisociables, y deben estar articulados al financiamiento público que supere el proceso histórico de subfinanciamiento del SUS, a la justicia tributaria y fiscal, a la valorización del trabajo digno, a la protección de la vida e del clima y (v) a la defensa del desarrollo soberano, inclusivo y sustentable.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina, y, una vez más, el legendario Movimiento Sanitario Brasileño se pone en marcha, esta vez unificado en este Frente x la Vida, para remarcar la defensa del SUS, de la democracia y de un país con soberanía y salud para su población, con un Sistema Único de Salud que es un ejemplo continental; en ese sentido, cuando en una manifestación, aquellos que no eran brasileños gritaron “O SUS é nosso” (El SUS es nuestro), lo hicieron desde una perspectiva latinoamericana, es decir: que el SUS no es solo de los brasileños, sino de todos los habitantes de Nuestra América en la que debe haber un sistema de salud público, gratuito, de calidad y de acceso universal.

En su Reporte de Salud Internacional semanal que se publica en la revista Soberanía Sanitaria, el sanitarista argentino Mario Rovere se preguntaba si habría una América Latina en 2030 con gobiernos de signos Progresistas, Nacional/Populares o de Izquierda; lo cierto es que será muy difícil pensar en América Latina 2030, sin que haya un Lula 2026. Tácticamente, ese debe ser el horizonte más cercano; luego del 4 de octubre o del ballotage (todo indica que habrá ballotage), se podrán pensar las estrategias para ese 2030 en que un nuevo futuro asome al sur del Río Bravo.

 Mundo – Tiempo Argentino

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