El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, presentó su dimisión, en el marco de lo que medios estadounidenses describen como prolongadas desavenencias con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, derivadas de la supuesta oposición de éste a las iniciativas de modernización del cuerpo militar.
Driscoll llevó su renuncia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque ésta sigue pendiente de aceptación, según declaró un alto cargo estadounidense a la cadena Fox News, si bien el diario ‘The Wall Street Journal’ apunta a que se espera que Driscoll complete su salida del Pentágono en los próximos días.
Breaking: Army Secretary Dan Driscoll has resigned following months of tension with Pete Hegseth https://t.co/IjckUan9sF
— The Wall Street Journal (@WSJ) August 31, 2026
Sobre sus motivos para presentar la dimisión, la corresponsal de seguridad nacional en la conservadora cadena Fox News, Jennifer Griffin, apuntó en redes, citando a una fuente familiarizada con el asunto, que «Driscoll ha planteado a la Administración su preocupación por la transformación y la preparación del Ejército, y por el hecho de que Hegseth estuviera bloqueando esos esfuerzos, específicamente al despedir a los generales responsables».
La Casa Blanca se limitó, por ahora, a destacar que «el secretario Driscoll ha sido sumamente eficaz impulsando la agenda del presidente (Donald) Trump para fortalecer nuevamente a Estados Unidos en el Departamento del Ejército» en un comunicado recogido por el portal de noticias estadounidense The Hill.
En concreto, el texto suscrito por la portavoz de la Casa Blanca Anna Kelly destaca su papel «brindando un liderazgo excepcional durante operaciones militares históricas, restableciendo el énfasis en la preparación y la capacidad operativa, colaborando en las negociaciones entre Rusia y Ucrania, entre otras cosas», aludiendo así al rol que le otorgó Trump en 2025 para ayudar a persuadir a Kiev de que volviera a la mesa de negociaciones con el Kremlin.
«El Ejército de Estados Unidos es más poderoso que nunca gracias a su labor junto al comandante en jefe (Donald Trump) y al secretario de Guerra (Pete Hegseth)», agrega Kelly.
La salida de Driscoll, veterano del Ejército y amigo de larga data del vicepresidente del país, JD Vance, llega tras meses de fricciones con el secretario de Defensa, que a principios de año destituyó a tres generales, incluido el entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George, con quien el hasta ahora secretario del Ejército trabajaba estrechamente.
Su dimisión llevó a políticos republicanos como el congresista por Carolina del Norte y miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes Pat Harrigan a ensalzar su figura.
«Dan Driscoll ha aportado un sentido de urgencia a una institución que no puede permitirse la complacencia. Comprendió que mantener el Ejército más fuerte del mundo implica cuestionar constantemente cómo adquirimos el equipamiento, lo mantenemos y preparamos a nuestros soldados para el campo de batalla que nos espera», subrayadó en una publicación en redes.
@SecArmy Dan Driscoll brought urgency to an institution that cannot afford complacency.
He understood that maintaining the strongest Army in the world means constantly questioning how we buy equipment, sustain it, and prepare our soldiers for the battlefield ahead. From Right to…
— Congressman Pat Harrigan (@RepPatHarrigan) August 31, 2026
En el texto, Harrigan destaca que Driscoll «estuvo dispuesto a enfrentarse a sistemas arraigados y a cuestionar supuestos que llevaban demasiado tiempo sin ser cuestionados».
«He tenido la suerte de trabajar junto a él en muchas de esas luchas, y aún más suerte de poder llamarle amigo. Su liderazgo fortaleció al Ejército, y el impacto de su labor se seguirá sintiendo mucho después de que haya dejado el cargo de secretario», ha remarcado, antes de apostillar que «el servicio de Dan a este país está lejos de haber terminado».
Antes de su renuncia, Driscoll llevó directamente sus preocupaciones al presidente Trump, durante una reunión a puerta cerrada la semana pasada en la Casa Blanca, según publica The Atlantic.
El presidente, según la revista, se sorprendió cuando Driscoll le dijo cuántos generales y otros oficiales de alto rango habían sido despedidos, apartados o pasados por alto para ascensos bajo Hegseth. Sin embargo, no hay certeza de que Trump vaya a tomar en cuenta la advertencia que de hecho, se cristaliza con la renuncia del militar.
ALG con Europa Press y NA
Dan Driscoll venía cuestionando el papel que desempeña el secretario de Guerra y le había trasladado sus divergencias al propio Donald Trump.
El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, presentó su dimisión, en el marco de lo que medios estadounidenses describen como prolongadas desavenencias con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, derivadas de la supuesta oposición de éste a las iniciativas de modernización del cuerpo militar.
Driscoll llevó su renuncia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque ésta sigue pendiente de aceptación, según declaró un alto cargo estadounidense a la cadena Fox News, si bien el diario ‘The Wall Street Journal’ apunta a que se espera que Driscoll complete su salida del Pentágono en los próximos días.
Sobre sus motivos para presentar la dimisión, la corresponsal de seguridad nacional en la conservadora cadena Fox News, Jennifer Griffin, apuntó en redes, citando a una fuente familiarizada con el asunto, que «Driscoll ha planteado a la Administración su preocupación por la transformación y la preparación del Ejército, y por el hecho de que Hegseth estuviera bloqueando esos esfuerzos, específicamente al despedir a los generales responsables».
La Casa Blanca se limitó, por ahora, a destacar que «el secretario Driscoll ha sido sumamente eficaz impulsando la agenda del presidente (Donald) Trump para fortalecer nuevamente a Estados Unidos en el Departamento del Ejército» en un comunicado recogido por el portal de noticias estadounidense The Hill.
En concreto, el texto suscrito por la portavoz de la Casa Blanca Anna Kelly destaca su papel «brindando un liderazgo excepcional durante operaciones militares históricas, restableciendo el énfasis en la preparación y la capacidad operativa, colaborando en las negociaciones entre Rusia y Ucrania, entre otras cosas», aludiendo así al rol que le otorgó Trump en 2025 para ayudar a persuadir a Kiev de que volviera a la mesa de negociaciones con el Kremlin.
«El Ejército de Estados Unidos es más poderoso que nunca gracias a su labor junto al comandante en jefe (Donald Trump) y al secretario de Guerra (Pete Hegseth)», agrega Kelly.
La salida de Driscoll, veterano del Ejército y amigo de larga data del vicepresidente del país, JD Vance, llega tras meses de fricciones con el secretario de Defensa, que a principios de año destituyó a tres generales, incluido el entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George, con quien el hasta ahora secretario del Ejército trabajaba estrechamente.
Su dimisión llevó a políticos republicanos como el congresista por Carolina del Norte y miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes Pat Harrigan a ensalzar su figura.
«Dan Driscoll ha aportado un sentido de urgencia a una institución que no puede permitirse la complacencia. Comprendió que mantener el Ejército más fuerte del mundo implica cuestionar constantemente cómo adquirimos el equipamiento, lo mantenemos y preparamos a nuestros soldados para el campo de batalla que nos espera», subrayadó en una publicación en redes.
En el texto, Harrigan destaca que Driscoll «estuvo dispuesto a enfrentarse a sistemas arraigados y a cuestionar supuestos que llevaban demasiado tiempo sin ser cuestionados».
«He tenido la suerte de trabajar junto a él en muchas de esas luchas, y aún más suerte de poder llamarle amigo. Su liderazgo fortaleció al Ejército, y el impacto de su labor se seguirá sintiendo mucho después de que haya dejado el cargo de secretario», ha remarcado, antes de apostillar que «el servicio de Dan a este país está lejos de haber terminado».
Antes de su renuncia, Driscoll llevó directamente sus preocupaciones al presidente Trump, durante una reunión a puerta cerrada la semana pasada en la Casa Blanca, según publica The Atlantic.
El presidente, según la revista, se sorprendió cuando Driscoll le dijo cuántos generales y otros oficiales de alto rango habían sido despedidos, apartados o pasados por alto para ascensos bajo Hegseth. Sin embargo, no hay certeza de que Trump vaya a tomar en cuenta la advertencia que de hecho, se cristaliza con la renuncia del militar.
ALG con Europa Press y NA
Mundo – Tiempo Argentino