Ante empresarios de todo el país, Kicillof aseguró que el modelo de Milei «destruye a las pymes»

Frente a empresarios de todo el país reunidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el gobernador Axel Kicillof aseguró que el gobierno de Javier Milei está provocando «la muerte de las pequeñas y medianas empresas» y calificó la situación productiva e industrial general como una «catástrofe».

El mandatario trazó un diagnóstico lapidario de las políticas libertarias durante el encuentro federal “Innovación, competitividad y capacitación para un crecimiento estratégico”, realizado en el Golden Center de la Ciudad de Buenos Aires. Allí se congregaron representantes de entidades empresariales nacionales, organismos internacionales, universidades y representantes del entramado productivo de todo el país para debatir sobre desarrollo y competitividad, herramientas de financiamiento, sustentabilidad, capacitación y el uso de inteligencia artificial en el sector.

«Estamos viviendo una de las etapas de destrucción de capacidades productivas e industriales más profundas de nuestra historia. Es la muerte de las pymes», afirmó en el comienzo de su exposición. Y lo graficó con números para mostrar el impacto del plan libertario: detalló que desde diciembre de 2023 se perdieron 340 mil puestos de trabajo formal, que llega a 500 mil si se suma la informalidad, y que «se aniquilaron» 26 mil empresas.

También aseguró que no es cuestión de tiempo, como argumenta el gobierno nacional, sino que hay un plan «deliberado» para destruir la producción y el empleo. «No es que algo esté fallando o que falte tiempo para que funcione. Es un plan deliberado. Para este gobierno sobra la industria y sobra la pyme», lanzó.

En este sentido, apuntó que los sectores favorecidos por la actual política macroeconómica son tres: la minería, petróleo y gas, y la intermediación financiera. Y los golpeados: la producción pyme, el comercio y la construcción, actividades que concentran empleo y valor agregado nacional. «Los perjudicados están en esta sala», les dijo a los empresarios luego de enumerar que la actividad comercial cayó un 10%, la constrcción un 23% y la industria en su conjunto un 11%. «Es una catástrofe la caída en todos los rubros que dan empleo, donde anidan las pymes nacionales. Todos en una crisis pocas veces vista», dijo.

El mandatario rechazó además la idea de una economía funcionando «a dos velocidades», una explicación frecuente en el oficialismo para argumentar que hay sectores en expansión frente a otros en recesión. Para Kicillof, esa lectura oculta una transformación más profunda. «Se está impulsando una reestructuración de la matriz productiva para llevarnos a un modelo de país primarizado, con concentración y exclusión», advirtió.

Kicillof señaló que el atraso cambiario, la apertura importadora, las tarifas elevadas y las tasas de interés prohibitivas explican el deterioro del sector productivo. «Con tipo de cambio desfavorable, importaciones indiscriminadas, tarifas elevadas y tasas de interés inaccesibles, han configurado un combo perfecto para destruir el empleo y la producción local», señaló.

A esto sumó otro factor central: la caída del poder adquisitivo. Según planteó, salarios y jubilaciones deprimidos terminan por retraer el consumo y agravar la crisis de las pequeñas y medianas empresas. «No puede ser que haya una macro supuestamente perfecta mientras la vida de la gente, la producción y el empleo están detonados», opinó.

En el tramo final de su exposición, contrapuso el escenario argentino con la tendencia internacional. «Mientras en todo el mundo se aplican políticas para proteger el trabajo frente a los nuevos escenarios globales, aquí Milei va a contramano y deja a nuestros sectores productivos absolutamente desprotegidos», aseguró.

El mandatario cerró su discurso con una definición que también funcionó como mensaje político para el sector: «Es con los empresarios pymes que hay que construir una Argentina mejor, es con políticas de Estado que piensen para adelante, es con la universidad pública, con ciencia, tecnología y soberanía nacional, y eso está aca y está en juego», les dijo y agregó: «Cuenten con nosotros».

Junto al gobernador estuvieron el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa; el ministro de Trabajo, Walter Correa; funcionarios del área productiva provincial y el presidente de CAME, Ricardo Diab.

 El gobernador participó de la jornada por el Día Internacional de las PyMEs que realizó la CAME. Criticó duramente al gobierno de Javier Milei por la destrucción de la producción y el empleo.  

Frente a empresarios de todo el país reunidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el gobernador Axel Kicillof aseguró que el gobierno de Javier Milei está provocando «la muerte de las pequeñas y medianas empresas» y calificó la situación productiva e industrial general como una «catástrofe».

El mandatario trazó un diagnóstico lapidario de las políticas libertarias durante el encuentro federal “Innovación, competitividad y capacitación para un crecimiento estratégico”, realizado en el Golden Center de la Ciudad de Buenos Aires. Allí se congregaron representantes de entidades empresariales nacionales, organismos internacionales, universidades y representantes del entramado productivo de todo el país para debatir sobre desarrollo y competitividad, herramientas de financiamiento, sustentabilidad, capacitación y el uso de inteligencia artificial en el sector.

«Estamos viviendo una de las etapas de destrucción de capacidades productivas e industriales más profundas de nuestra historia. Es la muerte de las pymes», afirmó en el comienzo de su exposición. Y lo graficó con números para mostrar el impacto del plan libertario: detalló que desde diciembre de 2023 se perdieron 340 mil puestos de trabajo formal, que llega a 500 mil si se suma la informalidad, y que «se aniquilaron» 26 mil empresas.

También aseguró que no es cuestión de tiempo, como argumenta el gobierno nacional, sino que hay un plan «deliberado» para destruir la producción y el empleo. «No es que algo esté fallando o que falte tiempo para que funcione. Es un plan deliberado. Para este gobierno sobra la industria y sobra la pyme», lanzó.

En este sentido, apuntó que los sectores favorecidos por la actual política macroeconómica son tres: la minería, petróleo y gas, y la intermediación financiera. Y los golpeados: la producción pyme, el comercio y la construcción, actividades que concentran empleo y valor agregado nacional. «Los perjudicados están en esta sala», les dijo a los empresarios luego de enumerar que la actividad comercial cayó un 10%, la constrcción un 23% y la industria en su conjunto un 11%. «Es una catástrofe la caída en todos los rubros que dan empleo, donde anidan las pymes nacionales. Todos en una crisis pocas veces vista», dijo.

El mandatario rechazó además la idea de una economía funcionando «a dos velocidades», una explicación frecuente en el oficialismo para argumentar que hay sectores en expansión frente a otros en recesión. Para Kicillof, esa lectura oculta una transformación más profunda. «Se está impulsando una reestructuración de la matriz productiva para llevarnos a un modelo de país primarizado, con concentración y exclusión», advirtió.

Kicillof señaló que el atraso cambiario, la apertura importadora, las tarifas elevadas y las tasas de interés prohibitivas explican el deterioro del sector productivo. «Con tipo de cambio desfavorable, importaciones indiscriminadas, tarifas elevadas y tasas de interés inaccesibles, han configurado un combo perfecto para destruir el empleo y la producción local», señaló.

A esto sumó otro factor central: la caída del poder adquisitivo. Según planteó, salarios y jubilaciones deprimidos terminan por retraer el consumo y agravar la crisis de las pequeñas y medianas empresas. «No puede ser que haya una macro supuestamente perfecta mientras la vida de la gente, la producción y el empleo están detonados», opinó.

En el tramo final de su exposición, contrapuso el escenario argentino con la tendencia internacional. «Mientras en todo el mundo se aplican políticas para proteger el trabajo frente a los nuevos escenarios globales, aquí Milei va a contramano y deja a nuestros sectores productivos absolutamente desprotegidos», aseguró.

El mandatario cerró su discurso con una definición que también funcionó como mensaje político para el sector: «Es con los empresarios pymes que hay que construir una Argentina mejor, es con políticas de Estado que piensen para adelante, es con la universidad pública, con ciencia, tecnología y soberanía nacional, y eso está aca y está en juego», les dijo y agregó: «Cuenten con nosotros».

Junto al gobernador estuvieron el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa; el ministro de Trabajo, Walter Correa; funcionarios del área productiva provincial y el presidente de CAME, Ricardo Diab.

 Política – Tiempo Argentino

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