Tensión extrema en Francia: nueva jornada de masivas protestas paraliza al país

Francia vive una nueva y crítica jornada de protestas en las calles que derivaron en un escenario de extrema tensión social, ya que los manifestantes tomaron las principales vías de comunicación en diversas urbes del territorio nacional y transformaron el paisaje urbano en un foco de conflicto permanente que mantiene en vilo al Gobierno de Emmanuel Macron.

La situación en las áreas metropolitanas escaló rápidamente durante las últimas horas, por lo que se registraron numerosos incidentes entre manifestantes y las fuerzas represivas.

Por su parte, la quema de contenedores, el levantamiento de barricadas y la paralización del transporte público forman parte del paisaje en un día marcado por la fuerte desobediencia civil, ante el ajuste del Gobierno.

Tensión extrema en Francia: nueva jornada de masivas protestas paraliza al país

La policía reprimió de manera feroz para intentar recuperar el control. Recurrió al uso masivo de gases lacrimógenos para dispersar a la multitud en los puntos más conflictivos, lo que provocó escenas de pánico entre transeúntes y comerciantes locales.

Como resultado de estos choques directos, las autoridades ya reportan decenas de detenciones en todo el territorio nacional, bajo cargos de atentado a la autoridad y vandalismo.

Macron coquetea con una guerra civil

Tensión extrema en Francia: nueva jornada de masivas protestas paraliza al país

Ante el inminente riesgo de saqueos, la gran mayoría de los locales comerciales y negocios de los centros urbanos cerraron sus puertas y blindaron sus vitrinas para resguardarse. En tanto, para hacer frente a esta masiva ola de indignación popular, el Ministerio del Interior ordenó un operativo de seguridad de dimensiones históricas.

Lejos de la autocrítica, el Gobierno de Macron desplegó al menos 70.000 policías en todo el país, que patrullan de manera constante las zonas críticas y los accesos principales a las instituciones estatales. A este masivo contingente policial se sumaron, de forma excepcional, los efectivos militares pertenecientes al equipo antiterrorista Sentinelle.

Estos soldados de élite fueron movilizados estratégicamente para reforzar la vigilancia de puntos altamente sensibles en la coyuntura actual. El rol de este cuerpo militar está estrictamente delimitado al resguardo del orden civil e institucional preventivo.

 Como respuesta a la escalada de las protestas, el Gobierno de Emmanuel Macron desplegó un operativo represivo de dimensiones históricas, entre policías y militares.  

Francia vive una nueva y crítica jornada de protestas en las calles que derivaron en un escenario de extrema tensión social, ya que los manifestantes tomaron las principales vías de comunicación en diversas urbes del territorio nacional y transformaron el paisaje urbano en un foco de conflicto permanente que mantiene en vilo al Gobierno de Emmanuel Macron.

La situación en las áreas metropolitanas escaló rápidamente durante las últimas horas, por lo que se registraron numerosos incidentes entre manifestantes y las fuerzas represivas.

Por su parte, la quema de contenedores, el levantamiento de barricadas y la paralización del transporte público forman parte del paisaje en un día marcado por la fuerte desobediencia civil, ante el ajuste del Gobierno.

Tensión extrema en Francia: nueva jornada de masivas protestas paraliza al país

La policía reprimió de manera feroz para intentar recuperar el control. Recurrió al uso masivo de gases lacrimógenos para dispersar a la multitud en los puntos más conflictivos, lo que provocó escenas de pánico entre transeúntes y comerciantes locales.

Como resultado de estos choques directos, las autoridades ya reportan decenas de detenciones en todo el territorio nacional, bajo cargos de atentado a la autoridad y vandalismo.

Tensión extrema en Francia: nueva jornada de masivas protestas paraliza al país

Ante el inminente riesgo de saqueos, la gran mayoría de los locales comerciales y negocios de los centros urbanos cerraron sus puertas y blindaron sus vitrinas para resguardarse. En tanto, para hacer frente a esta masiva ola de indignación popular, el Ministerio del Interior ordenó un operativo de seguridad de dimensiones históricas.

Lejos de la autocrítica, el Gobierno de Macron desplegó al menos 70.000 policías en todo el país, que patrullan de manera constante las zonas críticas y los accesos principales a las instituciones estatales. A este masivo contingente policial se sumaron, de forma excepcional, los efectivos militares pertenecientes al equipo antiterrorista Sentinelle.

Estos soldados de élite fueron movilizados estratégicamente para reforzar la vigilancia de puntos altamente sensibles en la coyuntura actual. El rol de este cuerpo militar está estrictamente delimitado al resguardo del orden civil e institucional preventivo.

 Mundo – Tiempo Argentino

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