«¿Cuándo se le va a empezar a cobrar a la Ciudad por tirar la basura en el Conurbano?» es la pregunta que más resonó en los últimos días. Esto ocurre tras conocerse la nueva iniciativa del jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, que impacta negativamente en millones de bonaerenses.

La noticia ya es conocida. Desde este mes no corren más los beneficios de la Red SUBE para las personas que se toman un tren en el Conurbano y luego realizan la combinación en la Ciudad de Buenos Aires al trasladarse en cualquier línea de la red de subterráneos.
En concreto: Jorge Macri eliminó el beneficio del 50% de descuento en el boleto de subte para aquellos pasajeros que inician su viaje en las líneas de tren metropolitanas que conectan el Conurbano con la Capital. Al perderse esta integración en el segundo viaje, los usuarios bonaerenses deben abonar la tarifa plena que hoy llega a casi 1.700 pesos.
Desde que el ex intendente de Vicente López asumió su cargo en la Ciudad, rápidamente comenzó a levantar un muro invisible para aislarse del Conurbano e intentar desintegrar al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Quienes analizan este rechazo a las y los bonaerenses, coinciden que las acciones del mandatario porteño no son solo iniciativas netamente ideológicas y discriminatorias, sino más bien electoralistas.

Aproximadamente 1,2 millones de personas (1.189.000 a 1,25 millones) que viven en el Gran Buenos Aires viajan todos los días a la Ciudad Buenos Aires por motivos laborales. Es decir, cada uno de esos trabajadores aporta diariamente miles de millones de pesos a la economía porteña, pero el Ejecutivo porteño evita reconocer que una gran parte de la riqueza de la Ciudad viene de ese sector.
Las restricciones a los bonaerenses
Una de las primeras medidas que tomó Jorge Macri en detrimento de millones de bonaerenses fue extender la iniciativa “Prioridad Porteña”, mediante el Decreto N° 142-26, que profundiza el criterio de exclusividad y preferencia a la totalidad de los trámites estatales, vacantes y servicios públicos generales de la administración gubernamental de la Ciudad. Ante cualquier solicitud de cupo, los habitantes del territorio porteño se ubican primeros en el orden de atención por sobre los bonaerenses.
De esta forma, los residentes del Conurbano bonaerense ya no acceden en igualdad de condiciones a los turnos programados, quedando su atención en el sistema de salud pública porteño estrictamente supeditada a la disponibilidad remanente tras priorizar a los locales (exceptuando las guardias y emergencias médicas).
Otra de las medidas segregacionistas que tomó el mandatario porteño, fue la de imponer restricciones económicas en el acceso a espacios verdes y recreación a los bonaerenses.
Desde el 17 de junio pasado, semanas antes del inicio de las vacaciones de invierno, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a cobrar entrada al Ecoparque a los residentes del Conurbano. Quienes no tengan domicilio en CABA deben abonar una tarifa general de $9.871. El ingreso sólo es gratuito para los residentes de la Ciudad (quienes ingresan escaneando su DNI físico o la app Mi Argentina), los menores de 12 años, los mayores de 65 años y las personas con certificado de discapacidad (CUD).
No contentos con todas estas restricciones la administración macrista pretende profundizar los usos que realiza del conurbano. Al depósito de los residuos de las y los porteños en el conurbano se le suma otra iniciativa que está en proceso de análisis. Desde el GCBA confesaron que existe un proyecto para trasladar los Centros de Inclusión Social (paradores) afuera de la Ciudad de Buenos Aires. Un tema que levantó polémica tras la publicación que hizo Tiempo en la semana. Eso ocasionó que la Legislatura presente un Pedido de Informes con el objetivo de interpelar a la gestión macrista.
Rechazo a la eliminación de la Red SUBE
Tras la quita del beneficio del descuento a millones de bonaerenses que se movilizan a diario hacia la Ciudad, Tiempo dialogó con varios referentes políticos, sociales y sindicales para analizar esta iniciativa del jefe de Gobierno porteño.
“El gasto en transporte es ineludible, no se puede esquivar, sí o sí tenés que ir a trabajar. No es un gasto de consumo que sea reemplazable, que lo puedas cambiar por una segunda o tercera marca, no, sí o sí tenés que ir a trabajar, por eso es una medida particularmente complicada para los trabajadores”, señaló a este medio Matías Gayol, el referente del Partido Piquetero.
Por su parte el diputado porteño de Fuerza por Buenos Aires, Matias Barroetaveña, manifestó: “tenemos un subte carísimo, que provocó una caída en la cantidad de personas que lo utilizan, y las políticas que se están implementando lo que hacen es que a las personas les convenga viajar en colectivo y no en subte, con lo cual ponemos más gente en un transporte que es contaminante, que va por sobre la superficie, y no que es sustentable y va por debajo”.
El militante peronista apuntó contra el mandatario porteño y consideró que la eliminación del beneficio de la Red SUBE “es una muy mala decisión, que va en contra de lo metropolitano, va en contra de una mejor gestión del transporte, y va en contra del bolsillo de las personas en un momento donde tienen muy complicados los ingresos”.
Por último, desde una de las centrales obreras señalaron que lo de Jorge Macri es otro intento por acaparar la agenda de la extrema derecha en la disputa por el electorado, más que a una decisión relacionada con las cuentas de la Ciudad de Buenos Aires.
“Lamentable en este contexto donde todo el mundo está haciendo esfuerzos brutales para llegar a fin de mes, en vez de tener una política que ayude a las familias a poder estirar un poco más el salario lo que hace es quitarle esos beneficios en pos de no sabemos quién”, analizó en diálogo con Tiempo Mariano Pasi, dirigente de la CTA Autónoma de la Ciudad.
“Jorge Macri se sube a la agenda del ajuste y del estado chico en una alianza clara con el gobierno nacional, porque lo que nos espera para el año que viene es la profundización de esa alianza y esto debe ser un gesto para demostrar la buena voluntad en ese camino electoral”, concluye.
Mientras la Ciudad deposita sus residuos sin costo en el Conurbano y evalúa trasladar sus paradores a municipios del AMBA gobernados por el PRO, el jefe de Gobierno porteño profundiza las restricciones contra millones de bonaerenses.
«¿Cuándo se le va a empezar a cobrar a la Ciudad por tirar la basura en el Conurbano?» es la pregunta que más resonó en los últimos días. Esto ocurre tras conocerse la nueva iniciativa del jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, que impacta negativamente en millones de bonaerenses.

La noticia ya es conocida. Desde este mes no corren más los beneficios de la Red SUBE para las personas que se toman un tren en el Conurbano y luego realizan la combinación en la Ciudad de Buenos Aires al trasladarse en cualquier línea de la red de subterráneos.
En concreto: Jorge Macri eliminó el beneficio del 50% de descuento en el boleto de subte para aquellos pasajeros que inician su viaje en las líneas de tren metropolitanas que conectan el Conurbano con la Capital. Al perderse esta integración en el segundo viaje, los usuarios bonaerenses deben abonar la tarifa plena que hoy llega a casi 1.700 pesos.
Desde que el ex intendente de Vicente López asumió su cargo en la Ciudad, rápidamente comenzó a levantar un muro invisible para aislarse del Conurbano e intentar desintegrar al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Quienes analizan este rechazo a las y los bonaerenses, coinciden que las acciones del mandatario porteño no son solo iniciativas netamente ideológicas y discriminatorias, sino más bien electoralistas.

Foto: GCBA
Aproximadamente 1,2 millones de personas (1.189.000 a 1,25 millones) que viven en el Gran Buenos Aires viajan todos los días a la Ciudad Buenos Aires por motivos laborales. Es decir, cada uno de esos trabajadores aporta diariamente miles de millones de pesos a la economía porteña, pero el Ejecutivo porteño evita reconocer que una gran parte de la riqueza de la Ciudad viene de ese sector.
Las restricciones a los bonaerenses
Una de las primeras medidas que tomó Jorge Macri en detrimento de millones de bonaerenses fue extender la iniciativa “Prioridad Porteña”, mediante el Decreto N° 142-26, que profundiza el criterio de exclusividad y preferencia a la totalidad de los trámites estatales, vacantes y servicios públicos generales de la administración gubernamental de la Ciudad. Ante cualquier solicitud de cupo, los habitantes del territorio porteño se ubican primeros en el orden de atención por sobre los bonaerenses.
De esta forma, los residentes del Conurbano bonaerense ya no acceden en igualdad de condiciones a los turnos programados, quedando su atención en el sistema de salud pública porteño estrictamente supeditada a la disponibilidad remanente tras priorizar a los locales (exceptuando las guardias y emergencias médicas).
Otra de las medidas segregacionistas que tomó el mandatario porteño, fue la de imponer restricciones económicas en el acceso a espacios verdes y recreación a los bonaerenses.
Desde el 17 de junio pasado, semanas antes del inicio de las vacaciones de invierno, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a cobrar entrada al Ecoparque a los residentes del Conurbano. Quienes no tengan domicilio en CABA deben abonar una tarifa general de $9.871. El ingreso sólo es gratuito para los residentes de la Ciudad (quienes ingresan escaneando su DNI físico o la app Mi Argentina), los menores de 12 años, los mayores de 65 años y las personas con certificado de discapacidad (CUD).
No contentos con todas estas restricciones la administración macrista pretende profundizar los usos que realiza del conurbano. Al depósito de los residuos de las y los porteños en el conurbano se le suma otra iniciativa que está en proceso de análisis. Desde el GCBA confesaron que existe un proyecto para trasladar los Centros de Inclusión Social (paradores) afuera de la Ciudad de Buenos Aires. Un tema que levantó polémica tras la publicación que hizo Tiempo en la semana. Eso ocasionó que la Legislatura presente un Pedido de Informes con el objetivo de interpelar a la gestión macrista.
Rechazo a la eliminación de la Red SUBE
Tras la quita del beneficio del descuento a millones de bonaerenses que se movilizan a diario hacia la Ciudad, Tiempo dialogó con varios referentes políticos, sociales y sindicales para analizar esta iniciativa del jefe de Gobierno porteño.
“El gasto en transporte es ineludible, no se puede esquivar, sí o sí tenés que ir a trabajar. No es un gasto de consumo que sea reemplazable, que lo puedas cambiar por una segunda o tercera marca, no, sí o sí tenés que ir a trabajar, por eso es una medida particularmente complicada para los trabajadores”, señaló a este medio Matías Gayol, el referente del Partido Piquetero.
Por su parte el diputado porteño de Fuerza por Buenos Aires, Matias Barroetaveña, manifestó: “tenemos un subte carísimo, que provocó una caída en la cantidad de personas que lo utilizan, y las políticas que se están implementando lo que hacen es que a las personas les convenga viajar en colectivo y no en subte, con lo cual ponemos más gente en un transporte que es contaminante, que va por sobre la superficie, y no que es sustentable y va por debajo”.
El militante peronista apuntó contra el mandatario porteño y consideró que la eliminación del beneficio de la Red SUBE “es una muy mala decisión, que va en contra de lo metropolitano, va en contra de una mejor gestión del transporte, y va en contra del bolsillo de las personas en un momento donde tienen muy complicados los ingresos”.
Por último, desde una de las centrales obreras señalaron que lo de Jorge Macri es otro intento por acaparar la agenda de la extrema derecha en la disputa por el electorado, más que a una decisión relacionada con las cuentas de la Ciudad de Buenos Aires.
“Lamentable en este contexto donde todo el mundo está haciendo esfuerzos brutales para llegar a fin de mes, en vez de tener una política que ayude a las familias a poder estirar un poco más el salario lo que hace es quitarle esos beneficios en pos de no sabemos quién”, analizó en diálogo con Tiempo Mariano Pasi, dirigente de la CTA Autónoma de la Ciudad.
“Jorge Macri se sube a la agenda del ajuste y del estado chico en una alianza clara con el gobierno nacional, porque lo que nos espera para el año que viene es la profundización de esa alianza y esto debe ser un gesto para demostrar la buena voluntad en ese camino electoral”, concluye.
Política – Tiempo Argentino