Purga y sospechas de corrupción por el «Olivosgate»: Milei echó a la mano derecha de Karina

En las últimas horas, el presidente Javier Milei desplazó de su cargo a Belén Agudiez, subsecretaria de Planificación General y una de las funcionarias de máxima confianza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El despido, motivado por un creciente escándalo de malversación de fondos y nepotismo en la Quinta de Olivos, se formalizó en el Boletín Oficial de este lunes, luego de que trascendieran los detalles de un entramado que asoma como un nuevo caso de corrupción ramplona en el corazón del Gobierno.

Agudiez tenía bajo su órbita el manejo operativo de la residencia presidencial. Las alarmas internas y las posteriores denuncias expusieron un modus operandi basado en el beneficio familiar y el desvío de recursos estatales. La exfuncionaria había designado como intendente de la quinta a su propio cuñado, el jardinero Javier Sosa, y facilitó la contratación de su madre, su hermana y sus primos para diversas tareas de limpieza, mantenimiento y administración.

La gestión del «clan Agudiez» quedó bajo la lupa judicial y parlamentaria tras conocerse gastos desproporcionados, entre ellos la presunta adquisición de 29 toneladas de carne para la residencia y una licitación direccionada de 700 millones de pesos destinada a tareas de jardinería.

La sospecha principal apunta a un circuito de retornos y malversación que vincula de manera directa los insumos de la estructura oficial con «Pancitos Caseros», un emprendimiento privado de catering atribuido a la propia funcionaria.

Purga y sospechas de corrupción por el "Olivosgate": Milei echó a la mano derecha de Karina

La trama sumó gravedad tras las denuncias de la diputada Marcela Pagano, quien advirtió que la red de Agudiez utilizó la identidad de un jubilado en situación vulnerable para registrarlo falsamente como proveedor del Estado, llegando a facturarle a la Presidencia más de 600 millones de pesos. A esto se sumaron las quejas internas por el uso indebido de las instalaciones de Olivos, donde los allegados a la subsecretaria habrían organizado asados y eventos privados que alteraban la rutina del jefe de Estado.

La destitución de Agudiez se produce en el marco de una purga masiva que comenzó el pasado jueves, cuando Milei ordenó el despido de casi todo el personal civil de la Quinta de Olivos, incluidos cocineros y personal de mantenimiento.

Para camuflar el impacto político de la crisis, el Gobierno emitió un comunicado argumentando que la Casa Militar asumiría el control total de la residencia por estrictas «razones de seguridad». Algunos voceros incluso intentaron vincular la medida con la futura visita del Papa a la Argentina. No obstante, la eyección de la mano derecha de «El Jefe» desarma la narrativa oficial y expone el trasfondo de las irregularidades.

Purga y sospechas de corrupción por el "Olivosgate": Milei echó a la mano derecha de Karina
Foto: AFP

Los desplazados civiles fueron reemplazados por efectivos militares, profundizando una lógica de blindaje institucional ante la multiplicación de focos de conflicto. La caída de Agudiez no es un hecho aislado: golpea directamente la línea de flotación de Karina Milei, cuyo entorno ya arrastra los cuestionamientos por presuntos retornos del 3% en los contratos de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) vinculados a su exprotegido Manuel Adorni, así como las persistentes sospechas en torno a los manejos de la estructura de Tecnópolis. Mientras el ajuste fiscal asfixia a los sectores populares, los pasillos de Olivos demuestran que los privilegios de la «casta» gozan de excelente salud, ahora bajo el sello libertario.

Saldrá la propia Agudiez o algunos de los empleados despedidos a contar su verdad. Por ahora parece difícil. Según trascendió tienen firmado un contrato de confidencialidad por 90 días que los obliga a callar. Habrá que esperar, en el peor de los casos para Karina Milei, al día 91.

 La salida de Belén Agudiez, subsecretaria de Planificación General, se oficializó en el Boletín Oficial tras revelarse irregularidades que van desde el nepotismo masivo hasta compras siderales de carne y desvíos de fondos públicos. El impacto en el círculo íntimo de la secretaria general de la Presidencia.  

En las últimas horas, el presidente Javier Milei desplazó de su cargo a Belén Agudiez, subsecretaria de Planificación General y una de las funcionarias de máxima confianza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El despido, motivado por un creciente escándalo de malversación de fondos y nepotismo en la Quinta de Olivos, se formalizó en el Boletín Oficial de este lunes, luego de que trascendieran los detalles de un entramado que asoma como un nuevo caso de corrupción ramplona en el corazón del Gobierno.

Agudiez tenía bajo su órbita el manejo operativo de la residencia presidencial. Las alarmas internas y las posteriores denuncias expusieron un modus operandi basado en el beneficio familiar y el desvío de recursos estatales. La exfuncionaria había designado como intendente de la quinta a su propio cuñado, el jardinero Javier Sosa, y facilitó la contratación de su madre, su hermana y sus primos para diversas tareas de limpieza, mantenimiento y administración.

La gestión del «clan Agudiez» quedó bajo la lupa judicial y parlamentaria tras conocerse gastos desproporcionados, entre ellos la presunta adquisición de 29 toneladas de carne para la residencia y una licitación direccionada de 700 millones de pesos destinada a tareas de jardinería.

La sospecha principal apunta a un circuito de retornos y malversación que vincula de manera directa los insumos de la estructura oficial con «Pancitos Caseros», un emprendimiento privado de catering atribuido a la propia funcionaria.

Purga y sospechas de corrupción por el "Olivosgate": Milei echó a la mano derecha de Karina

La trama sumó gravedad tras las denuncias de la diputada Marcela Pagano, quien advirtió que la red de Agudiez utilizó la identidad de un jubilado en situación vulnerable para registrarlo falsamente como proveedor del Estado, llegando a facturarle a la Presidencia más de 600 millones de pesos. A esto se sumaron las quejas internas por el uso indebido de las instalaciones de Olivos, donde los allegados a la subsecretaria habrían organizado asados y eventos privados que alteraban la rutina del jefe de Estado.

La destitución de Agudiez se produce en el marco de una purga masiva que comenzó el pasado jueves, cuando Milei ordenó el despido de casi todo el personal civil de la Quinta de Olivos, incluidos cocineros y personal de mantenimiento.

Para camuflar el impacto político de la crisis, el Gobierno emitió un comunicado argumentando que la Casa Militar asumiría el control total de la residencia por estrictas «razones de seguridad». Algunos voceros incluso intentaron vincular la medida con la futura visita del Papa a la Argentina. No obstante, la eyección de la mano derecha de «El Jefe» desarma la narrativa oficial y expone el trasfondo de las irregularidades.

Purga y sospechas de corrupción por el "Olivosgate": Milei echó a la mano derecha de Karina

Foto: AFP

Los desplazados civiles fueron reemplazados por efectivos militares, profundizando una lógica de blindaje institucional ante la multiplicación de focos de conflicto. La caída de Agudiez no es un hecho aislado: golpea directamente la línea de flotación de Karina Milei, cuyo entorno ya arrastra los cuestionamientos por presuntos retornos del 3% en los contratos de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) vinculados a su exprotegido Manuel Adorni, así como las persistentes sospechas en torno a los manejos de la estructura de Tecnópolis. Mientras el ajuste fiscal asfixia a los sectores populares, los pasillos de Olivos demuestran que los privilegios de la «casta» gozan de excelente salud, ahora bajo el sello libertario.

Saldrá la propia Agudiez o algunos de los empleados despedidos a contar su verdad. Por ahora parece difícil. Según trascendió tienen firmado un contrato de confidencialidad por 90 días que los obliga a callar. Habrá que esperar, en el peor de los casos para Karina Milei, al día 91.

 Política – Tiempo Argentino

Te puede interesar