Consultado por Tiempo, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, criticó lo que considera oportunismo político de parte del presidente Javier Milei al anunciar medidas en relación a las Islas Malvinas, y expresó su desacuerdo ante la posibilidad, adelantada por medios de comunicación de Chile, de la implementación de una ruta comercial marítima entre Punta Arenas y las Malvinas.
Más allá de la nota del periódico chileno El Mercurio, el propio alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich Jiménez, salió en la FM Infinita de Santiago a defender la posible ruta marítima. “Ya se avisó por la misma prensa hace dos meses que la Cámara de Comercio de las Islas más el Consejo de Desarrollo Económico de las Islas van a subsidiar un transporte que ya está contratado entre privados, con una empresa privada chilena (NR: sería Eastern Island) (…) Y vuelvo a insistir, ¿por qué Montevideo tiene un trato distinto a Punta Arenas?”, planteó el alcalde chileno.
Cabe mencionar que, en su discurso de la noche del jueves, el presidente Milei no abordó este tema. Sí se elaboró un comunicado conjunto entre ambos gobiernos luego de la reunión bilateral con el presidente de Chile, José Antonio Kast, en el Palacio de La Moneda, pero tampoco se abordó, al menos en ese documento difundido, esta posible nueva ruta comercial que Punta Arenas impulsa con representantes de los isleños.
En este contexto, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, evaluó: “Milei, el admirador de Margaret Thatcher, vino de Chile, donde reivindicó la dictadura de Pinochet, y aquí empezó a reclamar las políticas que se tomaron desde el año 2011 con la ley, para poder aplicar este tipo de sanciones en relación a Malvinas, así como a retomar una obra y una decisión política que se tomó en el gobierno anterior, para la base en Tierra del Fuego”.
“Claramente, la apreciación que hizo Donald Trump sobre Malvinas marca un horizonte para quedarse con el petróleo, con las rutas marítimas, con toda la parte estratégica. Milei es más servicial a la política de Trump que a la defensa de los intereses de la Argentina. Y dice retomar una agenda que (en la Patagonia) venimos peleando y luchando hace mucho tiempo. Lo que más llama la atención es que hay gobiernos, como el de Chile, que van a seguir haciendo negocios con las Islas Malvinas”, planteó.
“Con una matriz económica que viene destrozando a la Argentina, con políticas cada vez peores en materia económica, Milei toma una causa que une a todos los argentinos, como la causa Malvinas. Eso es una utilización política sin ningún tipo de sentimiento y de veracidad. Las sanciones ya las podría haber aplicado tranquilamente”, señaló.
“Que Milei se suba a la causa Malvinas marca tres cosas: primero la improvisación, segundo el oportunismo y tercero, la actuación. Porque claramente no es lo que él quiere, sino lo que le mandan a hacer desde el gobierno de Estados Unidos”, acusó el jefe comunal.
Grasso también señaló que luego de la cadena nacional de Milei, conversó con varios de sus colegas intendentes de la región, como Walter Vuoto (Ushuaia) y sobre todo Martín Pérez (Río Grande) para «solidarizarnos y trabajar juntos en lo que viene, para seguir defendiendo la causa nacional de Malvinas».
La relación con Chile en el tema Malvinas
Luego de la reunión bilateral Milei – Kast, se difundió un comunicado conjunto entre ambos gobiernos, donde los mandatarios “resaltaron el dinamismo del intercambio comercial bilateral, la fluidez con que se desarrolla y los avances recientes en materia de acceso a mercados. Coincidieron en que la integración se verifica en la facilidad con la que circulan las personas, los bienes y las inversiones a través de la frontera común, y en la necesidad de continuar modernizando y agilizando el funcionamiento de los pasos fronterizos”.
En ese documento, Kast reiteró el respaldo del gobierno de Chile a los legítimos derechos de soberanía de Argentina sobre las islas y los espacios marítimos adyacentes, y ratificó la necesidad de que los gobiernos de Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden las negociaciones.
También se reconoció de manera conjunta que el régimen jurídico del Estrecho de Magallanes está determinado por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, instrumentos que establecen la soberanía de Chile sobre la totalidad de ese estrecho.
Sin embargo, la posible habilitación de una ruta comercial marítima desde Chile a Malvinas reabre la posibilidad de una controversia. Consultado en este punto, Grasso señaló: “Es la política de este gobierno. Dicen una cosa y hacen otra. O por un lado dicen que no, y por otro, que sí. Como pasó, por ejemplo, con el gas, que dijeron que no iba a aumentar. Ahora fueron a Chile, firmaron algo, que después publicaron. Pero Chile sigue (avanzando) con la ruta (comercial marítima) con las islas. Creo que eso también es la doble vara”, sostuvo.
Puntualmente, más allá de la buena relación y la cercanía geográfica de Río Gallegos con Punta Arenas -por ejemplo, los alcaldes de ambos distritos sacaron un comunicado conjunto por una polémica suscitada en relación al Estrecho de Magallanes- Grasso confió a este medio que habló con el alcalde Radonich sobre esta posible ruta comercial marítima: “No podemos estar de acuerdo en una cosa y en otra no. No podés jugar a dos puntas. Lo hablé también lógicamente con el alcalde de Punta Arenas, que estuvo planteando que es una ruta comercial para que ellos vendan productos a las Islas Malvinas. Bueno, nosotros no estamos de acuerdo con eso, y lo tenemos que plantear dentro del marco de la comunicación que tenemos, y la estrecha hermandad que laburamos durante toda la vida”.
En esta línea, el jefe comunal de Río Gallegos profundizó: “Ahora, no es solamente una firma de un acuerdo para defender que la Argentina no se meta en el Estrecho Magallanes, sino también es una firma donde nosotros sostenemos que el territorio de Malvinas es argentino, y lo tenemos que defender con uñas y dientes. No algunas cosas sí, y otras no. Por eso es bueno que nos comuniquemos, lógicamente, para marcar y contarle nuestra preocupación con respecto a su política local, en base a una política regional que queremos construir juntos”, concluyó.
El intendente de Río Gallegos también expresó su desacuerdo ante la posible implementación de una ruta comercial marítima entre Punta Arenas, en Chile, y las islas argentinas. “No se puede jugar a dos puntas”, manifestó.
Consultado por Tiempo, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, criticó lo que considera oportunismo político de parte del presidente Javier Milei al anunciar medidas en relación a las Islas Malvinas, y expresó su desacuerdo ante la posibilidad, adelantada por medios de comunicación de Chile, de la implementación de una ruta comercial marítima entre Punta Arenas y las Malvinas.
Más allá de la nota del periódico chileno El Mercurio, el propio alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich Jiménez, salió en la FM Infinita de Santiago a defender la posible ruta marítima. “Ya se avisó por la misma prensa hace dos meses que la Cámara de Comercio de las Islas más el Consejo de Desarrollo Económico de las Islas van a subsidiar un transporte que ya está contratado entre privados, con una empresa privada chilena (NR: sería Eastern Island) (…) Y vuelvo a insistir, ¿por qué Montevideo tiene un trato distinto a Punta Arenas?”, planteó el alcalde chileno.
Cabe mencionar que, en su discurso de la noche del jueves, el presidente Milei no abordó este tema. Sí se elaboró un comunicado conjunto entre ambos gobiernos luego de la reunión bilateral con el presidente de Chile, José Antonio Kast, en el Palacio de La Moneda, pero tampoco se abordó, al menos en ese documento difundido, esta posible nueva ruta comercial que Punta Arenas impulsa con representantes de los isleños.
En este contexto, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, evaluó: “Milei, el admirador de Margaret Thatcher, vino de Chile, donde reivindicó la dictadura de Pinochet, y aquí empezó a reclamar las políticas que se tomaron desde el año 2011 con la ley, para poder aplicar este tipo de sanciones en relación a Malvinas, así como a retomar una obra y una decisión política que se tomó en el gobierno anterior, para la base en Tierra del Fuego”.
“Claramente, la apreciación que hizo Donald Trump sobre Malvinas marca un horizonte para quedarse con el petróleo, con las rutas marítimas, con toda la parte estratégica. Milei es más servicial a la política de Trump que a la defensa de los intereses de la Argentina. Y dice retomar una agenda que (en la Patagonia) venimos peleando y luchando hace mucho tiempo. Lo que más llama la atención es que hay gobiernos, como el de Chile, que van a seguir haciendo negocios con las Islas Malvinas”, planteó.
“Con una matriz económica que viene destrozando a la Argentina, con políticas cada vez peores en materia económica, Milei toma una causa que une a todos los argentinos, como la causa Malvinas. Eso es una utilización política sin ningún tipo de sentimiento y de veracidad. Las sanciones ya las podría haber aplicado tranquilamente”, señaló.
“Que Milei se suba a la causa Malvinas marca tres cosas: primero la improvisación, segundo el oportunismo y tercero, la actuación. Porque claramente no es lo que él quiere, sino lo que le mandan a hacer desde el gobierno de Estados Unidos”, acusó el jefe comunal.
Grasso también señaló que luego de la cadena nacional de Milei, conversó con varios de sus colegas intendentes de la región, como Walter Vuoto (Ushuaia) y sobre todo Martín Pérez (Río Grande) para «solidarizarnos y trabajar juntos en lo que viene, para seguir defendiendo la causa nacional de Malvinas».
Luego de la reunión bilateral Milei – Kast, se difundió un comunicado conjunto entre ambos gobiernos, donde los mandatarios “resaltaron el dinamismo del intercambio comercial bilateral, la fluidez con que se desarrolla y los avances recientes en materia de acceso a mercados. Coincidieron en que la integración se verifica en la facilidad con la que circulan las personas, los bienes y las inversiones a través de la frontera común, y en la necesidad de continuar modernizando y agilizando el funcionamiento de los pasos fronterizos”.
En ese documento, Kast reiteró el respaldo del gobierno de Chile a los legítimos derechos de soberanía de Argentina sobre las islas y los espacios marítimos adyacentes, y ratificó la necesidad de que los gobiernos de Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden las negociaciones.
También se reconoció de manera conjunta que el régimen jurídico del Estrecho de Magallanes está determinado por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, instrumentos que establecen la soberanía de Chile sobre la totalidad de ese estrecho.
Sin embargo, la posible habilitación de una ruta comercial marítima desde Chile a Malvinas reabre la posibilidad de una controversia. Consultado en este punto, Grasso señaló: “Es la política de este gobierno. Dicen una cosa y hacen otra. O por un lado dicen que no, y por otro, que sí. Como pasó, por ejemplo, con el gas, que dijeron que no iba a aumentar. Ahora fueron a Chile, firmaron algo, que después publicaron. Pero Chile sigue (avanzando) con la ruta (comercial marítima) con las islas. Creo que eso también es la doble vara”, sostuvo.
Puntualmente, más allá de la buena relación y la cercanía geográfica de Río Gallegos con Punta Arenas -por ejemplo, los alcaldes de ambos distritos sacaron un comunicado conjunto por una polémica suscitada en relación al Estrecho de Magallanes- Grasso confió a este medio que habló con el alcalde Radonich sobre esta posible ruta comercial marítima: “No podemos estar de acuerdo en una cosa y en otra no. No podés jugar a dos puntas. Lo hablé también lógicamente con el alcalde de Punta Arenas, que estuvo planteando que es una ruta comercial para que ellos vendan productos a las Islas Malvinas. Bueno, nosotros no estamos de acuerdo con eso, y lo tenemos que plantear dentro del marco de la comunicación que tenemos, y la estrecha hermandad que laburamos durante toda la vida”.
En esta línea, el jefe comunal de Río Gallegos profundizó: “Ahora, no es solamente una firma de un acuerdo para defender que la Argentina no se meta en el Estrecho Magallanes, sino también es una firma donde nosotros sostenemos que el territorio de Malvinas es argentino, y lo tenemos que defender con uñas y dientes. No algunas cosas sí, y otras no. Por eso es bueno que nos comuniquemos, lógicamente, para marcar y contarle nuestra preocupación con respecto a su política local, en base a una política regional que queremos construir juntos”, concluyó.
Política – Tiempo Argentino