Con el Mundial ya atrás, Javier Milei se concentra en ampliar sus horizontes y fortalecer su imagen internacional de cara al inicio de su campaña por la reelección presidencial. En este marco, el jefe de estado puso a trabajar a sus laderos para consolidar su sueño de consolidarse como una voz resonante de la ultraderecha mundial.
En el gobierno se preparan para consolidar la creación de una instancia institucional internacional, con arraigo en América Latina, que tenga a Milei como máximo referente. La idea, según confiaron fuentes del oficialismo a Tiempo, es aprovechar la elección de gobiernos de derecha en la región para consolidar el peso político que el líder libertario tiene en esta parte del continente y convertirlo en un referente continental de este reducido núcleo de países que buscará moverse como un bloque político, que a su vez pueda motorizarse en el plano económico. “La idea es institucionalizarlo para que tenga más peso”, explicó ante este diario una fuente del oficialismo.
El modelo a seguir es el que puso en marcha el extinto Grupo de Lima, la instancia institucional que en 2017 crearon catorce países de la región. Había dos objetivos fundamentales acorados con Washington: desmantelar la Unsaur y aislar a la Venezuela chavista, que por entonces estaba bajo la presidencia de Nicolás Maduro. El gobierno de Mauricio Macri fue parte de los miembros fundadores de aquel conglomerado de países y con su canciller, Jorge Faurie, se posicionaron como los principales impulsores del bloque al que Argentina dejó de pertenecer con la elección de Alberto Fernández en 2019.

Una importante fuente del oficialismo al tanto de las tratativas para llevar adelante esta iniciativa afirmó que la idea es utilizar la asunción de la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, que tendrá lugar el próximo 28 de julio, como escenario para montar una fotografía que buscará tener a Milei como protagonista destacado entre los mandatarios regionales que formen parte del acto de jura de la hija del ex presidente peruano. La intención, dan cuenta los armadores de la jugada, es tomar una “foto espontánea” que les sirva como “hito” para inaugurar este grupo que, por el momento, no tiene nombre oficial.

La elección del lugar para llevar adelante el pre-lanzamiento de la entidad que pretende encolumnar a toda la ultraderecha latinoamericana detrás de Milei no es casual. Dos semanas atrás, Santiago Caputo recibió en su despacho al vicepresidente peruano electo, Luis Galarreta. Parte del equipo de trabajo que el asesor presidencial del león expatrió de Move, la consultora que fundó Rodrigo Lugones hace una década, formó parte de la estrategia de campaña que llevó al triunfo de la heredera de Fujimori y el ex congresista. Con los vínculos más que aceitados, el gurú presidencial trabaja para posicionar a su amigo y jefe como el faro de la porción de occidente que ocupa Latinoamérica.
Esta instancia, además, busca ser ejecutada dentro del oficialismo nacional como un contrapeso significativo frente a la figura de Luis Ignacio Lula Da Silva, quien conserva un considerable poder por las relaciones comerciales que Brasil mantiene no sólo con países aledaños, también con potencias extranjeras, motivadas por su integración en los BRICS.

El presidente brasileño se encamina a ser el próximo mandatario latinoamericano en medirse en las urnas con la ultraderecha local. Después de cuatro años de gestión, Lula llega al 4 de octubre como el favorito en las encuestas, muy por arriba de Flavio Bolsonaro, hijo del condenado ex presidente Jair Bolsonaro, a quien Milei quería visitar este viernes en Brasil. Flavio y Milei coincidirán en el Congreso del Partido Liberal organizado en Sao Paulo, donde está previsto que el argentino diserte ante una importante conglomeración de dirigentes liberales en un gesto de apoyo concreto a la campaña presidencial del senador.
Pese a que desde el propio entorno del jefe de estado argentino días atrás dejaron trascender que durante su viaje a Brasil, además de encontrarse con Flavio, Milei también se reuniría con Bolsonaro padre, los planes del libertario sufrieron un revés judicial. A través de un nuevo fallo, el Tribunal Superior Federal de Justicia de Brasil reforzó las restricciones de la prisión domiciliaria que pesa sobre el exmandatario, determinando de forma taxativa que el presidente argentino no podrá visitarlo.
El vínculo de Milei con los Bolsonaro se extiende desde hace varios años y se profundizó a lo largo de los encuentros de foros internacionales que el libertario y los dirigentes brasileños compartieron en el último tiempo, siendo la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) su escenario de encuentro favorito. Semanas atrás, incluso, el jefe de estado recibió en la Quinta de Olivos al candidato presidencial con quien se fotografió sonriente mientras en Paraguay Lula se reunía con otros presidentes en la cumbre del Mercosur que tuvo lugar en aquel país, donde la ausencia del economista argentino no fue bien recibida por sus pares.
Decidido a consolidarse como un referente, el presidente viajará el próximo 7 de agosto a Colombia para la asunción de Abelardo de la Espriella como presidente, y lo propio hará durante esa misma semana en Ecuador, donde también tiene previsto visitar a Daniel Noboa, con quien mantiene un vínculo muy aceitado.

En el plano de política internacional, Milei viene de fuertes tropezones que todavía no logra recuperarse. El dudoso posicionamiento que adoptó frente a la prohibición del FBI para mostrar banderas con “contenido político” sobre Malvinas -aceptado sin chistar por Alejandra Monteoliva que salió a anunciar orgullosa una resolución que los estrategas comunicacionales de LLA hubiesen preferido dejar bajo la alfombra-, fue el puntapié inicial de una serie de inconsistencias que culminaron con el vocero presidencial, Adrián Ravier, tildando de “bananero” al país.
En este marco, el gobierno no sólo no logró unificar un criterio de cara al posicionamiento de los jugadores de la Selección que desplegaron con orgullo una bandera que reivindicaba la soberanía argentina en las islas, tampoco logró mostrarse combativo ante la campaña de desprestigio internacional que se gestó desde mediados del Mundial contra el país. El presidente, quien no mantiene agenda pública desde la semana pasada, se limitó a publicar un tuit citando una frase de Winston Churchill. “¿Tenés enemigos? Bien. Eso significa que alguna vez en tu vida defendiste algo”, reza la sobria publicación.
«You have enemies? Good. That means you’ve stood up for something, sometime in your life.»
Winston Churchill
PD: algunos sostienen que la frase es de Victor Hugo y que Churchill sólo le hizo una puesta al día.
— Javier Milei (@JMilei) July 22, 2026
Pese a lo escueto de los dichos, fueron más de lo que hizo el canciller, Pablo Quirno, quien no emitió ningún mensaje sobre el tema y se limitó a decir que el posicionamiento de los jugadores “sirvió como un megáfono” de la causa Malvinas. Ni más, ni menos. En este marco, aunque reconocen la existencia de la “campaña anti Argentina”, en el Ejecutivo adelantan que no ejecutarán ninguna maniobra para contrarrestarla.
En contraposición, en las últimas horas se conoció que la AFA analiza presentar acciones legales contra quienes denuncian “beneficios arbitrales” a la Selección durante el campeonato mundial. La de la asociación futbolística fue el único posicionamiento institucional sobre la campaña que ya llegó hasta el Congreso de Estados Unidos.
Este mediodía, versiones sobre un supuesto operativo en el aeropuerto de Nueva York, que habría incluído el secuestro de los celulares de Claudio Tapia y Pablo Toviggino, comenzó a circular por diferentes medios. Minutos después, la AFA emitió un comunicado en el que negó la información y que la justicia norteamericana haya llamado a declarar al jefe del fútbol nacional, abiertamente enfrentado con el oficialismo por la insistencia del Ejecutivo de promover las Sociedades Anónimas Deportivas, campaña que quedó en el olvido por el apoyo político que el Chiqui logró recolectar en su favor. Aunque nada tenga que ver con nada, todo tiene que ver con todo.
El presidente buscará tener una foto fundacional el próximo 28 de julio en Perú, durante la asunción de Keiko Fujimori. También viajará a Colombia y Ecuador. El plan del oficialismo para contrarrestar el poder de Lula da Silva en la región.
Con el Mundial ya atrás, Javier Milei se concentra en ampliar sus horizontes y fortalecer su imagen internacional de cara al inicio de su campaña por la reelección presidencial. En este marco, el jefe de estado puso a trabajar a sus laderos para consolidar su sueño de consolidarse como una voz resonante de la ultraderecha mundial.
En el gobierno se preparan para consolidar la creación de una instancia institucional internacional, con arraigo en América Latina, que tenga a Milei como máximo referente. La idea, según confiaron fuentes del oficialismo a Tiempo, es aprovechar la elección de gobiernos de derecha en la región para consolidar el peso político que el líder libertario tiene en esta parte del continente y convertirlo en un referente continental de este reducido núcleo de países que buscará moverse como un bloque político, que a su vez pueda motorizarse en el plano económico. “La idea es institucionalizarlo para que tenga más peso”, explicó ante este diario una fuente del oficialismo.
El modelo a seguir es el que puso en marcha el extinto Grupo de Lima, la instancia institucional que en 2017 crearon catorce países de la región. Había dos objetivos fundamentales acorados con Washington: desmantelar la Unsaur y aislar a la Venezuela chavista, que por entonces estaba bajo la presidencia de Nicolás Maduro. El gobierno de Mauricio Macri fue parte de los miembros fundadores de aquel conglomerado de países y con su canciller, Jorge Faurie, se posicionaron como los principales impulsores del bloque al que Argentina dejó de pertenecer con la elección de Alberto Fernández en 2019.

Una importante fuente del oficialismo al tanto de las tratativas para llevar adelante esta iniciativa afirmó que la idea es utilizar la asunción de la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, que tendrá lugar el próximo 28 de julio, como escenario para montar una fotografía que buscará tener a Milei como protagonista destacado entre los mandatarios regionales que formen parte del acto de jura de la hija del ex presidente peruano. La intención, dan cuenta los armadores de la jugada, es tomar una “foto espontánea” que les sirva como “hito” para inaugurar este grupo que, por el momento, no tiene nombre oficial.

Foto: Juan Carlos Guzman Andina / AFP
La elección del lugar para llevar adelante el pre-lanzamiento de la entidad que pretende encolumnar a toda la ultraderecha latinoamericana detrás de Milei no es casual. Dos semanas atrás, Santiago Caputo recibió en su despacho al vicepresidente peruano electo, Luis Galarreta. Parte del equipo de trabajo que el asesor presidencial del león expatrió de Move, la consultora que fundó Rodrigo Lugones hace una década, formó parte de la estrategia de campaña que llevó al triunfo de la heredera de Fujimori y el ex congresista. Con los vínculos más que aceitados, el gurú presidencial trabaja para posicionar a su amigo y jefe como el faro de la porción de occidente que ocupa Latinoamérica.
Esta instancia, además, busca ser ejecutada dentro del oficialismo nacional como un contrapeso significativo frente a la figura de Luis Ignacio Lula Da Silva, quien conserva un considerable poder por las relaciones comerciales que Brasil mantiene no sólo con países aledaños, también con potencias extranjeras, motivadas por su integración en los BRICS.

El presidente brasileño se encamina a ser el próximo mandatario latinoamericano en medirse en las urnas con la ultraderecha local. Después de cuatro años de gestión, Lula llega al 4 de octubre como el favorito en las encuestas, muy por arriba de Flavio Bolsonaro, hijo del condenado ex presidente Jair Bolsonaro, a quien Milei quería visitar este viernes en Brasil. Flavio y Milei coincidirán en el Congreso del Partido Liberal organizado en Sao Paulo, donde está previsto que el argentino diserte ante una importante conglomeración de dirigentes liberales en un gesto de apoyo concreto a la campaña presidencial del senador.
Pese a que desde el propio entorno del jefe de estado argentino días atrás dejaron trascender que durante su viaje a Brasil, además de encontrarse con Flavio, Milei también se reuniría con Bolsonaro padre, los planes del libertario sufrieron un revés judicial. A través de un nuevo fallo, el Tribunal Superior Federal de Justicia de Brasil reforzó las restricciones de la prisión domiciliaria que pesa sobre el exmandatario, determinando de forma taxativa que el presidente argentino no podrá visitarlo.
El vínculo de Milei con los Bolsonaro se extiende desde hace varios años y se profundizó a lo largo de los encuentros de foros internacionales que el libertario y los dirigentes brasileños compartieron en el último tiempo, siendo la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) su escenario de encuentro favorito. Semanas atrás, incluso, el jefe de estado recibió en la Quinta de Olivos al candidato presidencial con quien se fotografió sonriente mientras en Paraguay Lula se reunía con otros presidentes en la cumbre del Mercosur que tuvo lugar en aquel país, donde la ausencia del economista argentino no fue bien recibida por sus pares.
Decidido a consolidarse como un referente, el presidente viajará el próximo 7 de agosto a Colombia para la asunción de Abelardo de la Espriella como presidente, y lo propio hará durante esa misma semana en Ecuador, donde también tiene previsto visitar a Daniel Noboa, con quien mantiene un vínculo muy aceitado.

En el plano de política internacional, Milei viene de fuertes tropezones que todavía no logra recuperarse. El dudoso posicionamiento que adoptó frente a la prohibición del FBI para mostrar banderas con “contenido político” sobre Malvinas -aceptado sin chistar por Alejandra Monteoliva que salió a anunciar orgullosa una resolución que los estrategas comunicacionales de LLA hubiesen preferido dejar bajo la alfombra-, fue el puntapié inicial de una serie de inconsistencias que culminaron con el vocero presidencial, Adrián Ravier, tildando de “bananero” al país.
En este marco, el gobierno no sólo no logró unificar un criterio de cara al posicionamiento de los jugadores de la Selección que desplegaron con orgullo una bandera que reivindicaba la soberanía argentina en las islas, tampoco logró mostrarse combativo ante la campaña de desprestigio internacional que se gestó desde mediados del Mundial contra el país. El presidente, quien no mantiene agenda pública desde la semana pasada, se limitó a publicar un tuit citando una frase de Winston Churchill. “¿Tenés enemigos? Bien. Eso significa que alguna vez en tu vida defendiste algo”, reza la sobria publicación.
Pese a lo escueto de los dichos, fueron más de lo que hizo el canciller, Pablo Quirno, quien no emitió ningún mensaje sobre el tema y se limitó a decir que el posicionamiento de los jugadores “sirvió como un megáfono” de la causa Malvinas. Ni más, ni menos. En este marco, aunque reconocen la existencia de la “campaña anti Argentina”, en el Ejecutivo adelantan que no ejecutarán ninguna maniobra para contrarrestarla.
En contraposición, en las últimas horas se conoció que la AFA analiza presentar acciones legales contra quienes denuncian “beneficios arbitrales” a la Selección durante el campeonato mundial. La de la asociación futbolística fue el único posicionamiento institucional sobre la campaña que ya llegó hasta el Congreso de Estados Unidos.
Este mediodía, versiones sobre un supuesto operativo en el aeropuerto de Nueva York, que habría incluído el secuestro de los celulares de Claudio Tapia y Pablo Toviggino, comenzó a circular por diferentes medios. Minutos después, la AFA emitió un comunicado en el que negó la información y que la justicia norteamericana haya llamado a declarar al jefe del fútbol nacional, abiertamente enfrentado con el oficialismo por la insistencia del Ejecutivo de promover las Sociedades Anónimas Deportivas, campaña que quedó en el olvido por el apoyo político que el Chiqui logró recolectar en su favor. Aunque nada tenga que ver con nada, todo tiene que ver con todo.
Política – Tiempo Argentino