Menos Milei, todos los presidentes de derecha de la región saludaron a Lula

El mapa político regional vivió un fuerte sacudón tras la confirmación del triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta electoral brasileña. En ese contexto, la totalidad de los presidentes de derecha de América Latina emitieron rápidos saludos de felicitación y reconocimiento institucional al líder del PT, dejando solo a Javier Milei, que se llamó a un largo y sugestivo silencio luego de haber apoyado como ninguno la candidatura de Flavio Bolsonaro.

En abierto contraste, la Casa Rosada mantuvo un prolongado mutismo, evidenciando las dificultades de la administración de Javier Milei para separar las afinidades personales de las obligaciones diplomáticas con el principal socio del Mercosur. Este aislamiento público de la Argentina no solo genera interrogantes sobre la relación bilateral y el futuro comercial dentro del bloque, sino que expone el límite de los intentos por conformar un frente regional ideológicamente rígido, distanciando a nuestro país del pragmatismo con el que sus pares conservadores asimilaron la victoria de Lula.

Uno de los primeros en saludar públicamente a Lula, en la misma noche del domingo, fue el chileno José Antonio Kast, quien además mantuvo una conversación telefónica con el reelecto presidente brasileño. «Chile y Brasil tienen mucho futuro en común y seguiremos trabajando por una agenda que potencie las relaciones entre nuestros países en integración económica y combate al crimen organizado en la región».

A Chile lo siguió Paraguay, país miembro del Mercosur. El presidente Santiago Peña también felicitó a Lula. «Felicidades Lula por tu elección como Presidente del Brasil. Saludo al pueblo brasileño por esta gran jornada democrática. El Paraguay y Brasil comparten una agenda común de integración y desarrollo. Seguiremos trabajando juntos por el bienestar de nuestra gente».

Desde Perú, la derechista Keiko Fujimori también cumplió con la más básica regla democrática de saludar a un par luego de un triunfo electoral. «Próximos al bicentenario de nuestras relaciones diplomáticas, reafirmo nuestra voluntad de fortalecer nuestra alianza estratégica, la integración, la cooperación y el desarrollo sostenible de la Amazonía que compartimos, en beneficio de ambos pueblos»

Y el colombiano Abelardo de la Espriella, quien esperó hasta la mañana del lunes, reconoció finalmente la derrota de su preferido Bolsonaro, con un tuit a su estilo: «En la campaña presidencial colombiana, el presidente Lula apoyó abiertamente a Iván Cepeda y gané yo. En la campaña brasileña, apoyé a Bolsonaro y ganó Lula. Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡DECIDE LA GENTE! Y cuando el pueblo se pronuncia en las urnas, su voluntad se respeta porque es sagrada. ¡En eso consiste la democracia!»

 Mandatarios conservadores y de la derecha dura de América Latina reconocieron rápidamente la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, aislando la postura de la Casa Rosada frente al pragmatismo del tablero geopolítico regional.  

El mapa político regional vivió un fuerte sacudón tras la confirmación del triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta electoral brasileña. En ese contexto, la totalidad de los presidentes de derecha de América Latina emitieron rápidos saludos de felicitación y reconocimiento institucional al líder del PT, dejando solo a Javier Milei, que se llamó a un largo y sugestivo silencio luego de haber apoyado como ninguno la candidatura de Flavio Bolsonaro.

En abierto contraste, la Casa Rosada mantuvo un prolongado mutismo, evidenciando las dificultades de la administración de Javier Milei para separar las afinidades personales de las obligaciones diplomáticas con el principal socio del Mercosur. Este aislamiento público de la Argentina no solo genera interrogantes sobre la relación bilateral y el futuro comercial dentro del bloque, sino que expone el límite de los intentos por conformar un frente regional ideológicamente rígido, distanciando a nuestro país del pragmatismo con el que sus pares conservadores asimilaron la victoria de Lula.

Uno de los primeros en saludar públicamente a Lula, en la misma noche del domingo, fue el chileno José Antonio Kast, quien además mantuvo una conversación telefónica con el reelecto presidente brasileño. «Chile y Brasil tienen mucho futuro en común y seguiremos trabajando por una agenda que potencie las relaciones entre nuestros países en integración económica y combate al crimen organizado en la región».

A Chile lo siguió Paraguay, país miembro del Mercosur. El presidente Santiago Peña también felicitó a Lula. «Felicidades Lula por tu elección como Presidente del Brasil. Saludo al pueblo brasileño por esta gran jornada democrática. El Paraguay y Brasil comparten una agenda común de integración y desarrollo. Seguiremos trabajando juntos por el bienestar de nuestra gente».

Desde Perú, la derechista Keiko Fujimori también cumplió con la más básica regla democrática de saludar a un par luego de un triunfo electoral. «Próximos al bicentenario de nuestras relaciones diplomáticas, reafirmo nuestra voluntad de fortalecer nuestra alianza estratégica, la integración, la cooperación y el desarrollo sostenible de la Amazonía que compartimos, en beneficio de ambos pueblos»

Y el colombiano Abelardo de la Espriella, quien esperó hasta la mañana del lunes, reconoció finalmente la derrota de su preferido Bolsonaro, con un tuit a su estilo: «En la campaña presidencial colombiana, el presidente Lula apoyó abiertamente a Iván Cepeda y gané yo. En la campaña brasileña, apoyé a Bolsonaro y ganó Lula. Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡DECIDE LA GENTE! Y cuando el pueblo se pronuncia en las urnas, su voluntad se respeta porque es sagrada. ¡En eso consiste la democracia!»

 Mundo – Tiempo Argentino

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