Estados Unidos y China acordaron este domingo poner en marcha un marco de diálogo comercial orientado a estudiar restricciones arancelarias recíprocas sobre determinadas mercancías por un valor aproximado de 30.000 millones de dólares por cada parte, según los términos de referencia de la nueva Junta de Comercio bilateral.
El mecanismo, denominado marco «30 por 30», contempla que ambos gobiernos examinen sendas listas de productos: una con bienes estadounidenses susceptibles de ser importados a China y otra con mercancías chinas destinadas al mercado estadounidense. El objetivo es determinar qué productos podrían beneficiarse de un tratamiento arancelario inferior, siempre de acuerdo con la legislación y los procedimientos internos de cada país.
El entendimiento forma parte de la creación de una Junta de Comercio Estados Unidos-China de carácter intergubernamental, concebida como un espacio permanente para abordar cuestiones relacionadas con el intercambio bilateral y buscar fórmulas para facilitarlo.
En este contexto, las dos delegaciones ya aprobaron listas de productos de valor comparable, tomando como referencia los datos correspondientes al comercio bilateral registrado durante el año calendario 2024 para calcular el valor atribuido a las mercancías incluidas en ellas.
Reducciones sujetas a los procedimientos nacionales
El acuerdo no establece automáticamente las futuras rebajas arancelarias, sino que estas deberán ser determinadas y aplicadas mediante los mecanismos jurídicos internos de Estados Unidos y China.
Los representantes de ambos países, asistidos por sus respectivos equipos técnicos, tendrán además la responsabilidad de supervisar la evolución del comercio de los productos incluidos en el marco y de evaluar su funcionamiento.
En este sentido, las delegaciones podrán plantear modificaciones o ajustes para su posterior análisis. El documento precisa, no obstante, que no está previsto que dichos cambios se produzcan más de una vez al año, aunque los representantes podrán estudiar posteriormente la incorporación de nuevas categorías de productos si resulta conveniente.
«Las futuras reducciones arancelarias que involucren los productos de las dos listas aprobadas se determinarán e implementarán de conformidad con los procesos legales internos de cada parte», señala el acuerdo.
🇺🇸🇨🇳 President Trump says ‘tremendous progress’ made during ‘incredible’ meeting with Chinese President Xi Jinping. ‘Last 3 days have been amazing great meeting with President Xi!’ pic.twitter.com/rCOvFyjwKy
— Commentary Donald J. Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) September 28, 2026
Una junta con mandato más amplio
El documento sobre los procedimientos de funcionamiento, emitido también este domingo, establece que la misión general de la Junta de Comercio será «optimizar el comercio bilateral».
Aunque el primer cometido será trabajar sobre las listas de mercancías por valor de unos 30.000 millones de dólares en cada dirección, Washington y Pekín contemplan que el organismo pueda abordar posteriormente otros entendimientos destinados a mejorar sus relaciones comerciales.
La Junta estará integrada por funcionarios de los dos gobiernos y quedará bajo la supervisión de los máximos representantes designados por cada lado. Por parte de Estados Unidos participarán el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer; mientras que China estará representada por el viceprimer ministro del Consejo de Estado, He Lifeng. Los representantes estarán asistidos por delegados encargados de preparar las propuestas que posteriormente deberán ser sometidas a su consideración.
Grupos de trabajo
La labor de los delegados no se limitará a las listas arancelarias. Entre sus atribuciones figura asimismo la posibilidad de estudiar otras iniciativas destinadas a favorecer el intercambio comercial entre ambos países.
Entre las opciones contempladas está la creación de grupos de trabajo especializados dentro de la Junta, incluido eventualmente uno dedicado a la agricultura.
Los delegados podrán también elevar propuestas a los representantes cuando consideren que existen medidas susceptibles de mejorar el comercio bilateral. Asimismo, cuentan con capacidad para abordar otros asuntos que puedan afectar a las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China.
Reuniones cada trimestre
El calendario de trabajo establece distintos niveles de reuniones: los representantes de ambas partes se reunirán cuando sea necesario para analizar las propuestas elaboradas por los delegados, mientras que estos últimos deberán mantener encuentros al menos una vez por trimestre.
El personal técnico celebrará, por su parte, reuniones periódicas para respaldar las tareas de los delegados. El calendario no será rígido, ya que la frecuencia de los encuentros podrá aumentarse o reducirse en función de las necesidades de la Junta.
GS con información de Europa Press
El mecanismo abarca determinados productos de ambos países por un valor aproximado de 30.000 millones de dólares por cada parte. Cualquier rebaja deberá ajustarse a la legislación y los procedimientos internos de Washington y Beijing.
Estados Unidos y China acordaron este domingo poner en marcha un marco de diálogo comercial orientado a estudiar restricciones arancelarias recíprocas sobre determinadas mercancías por un valor aproximado de 30.000 millones de dólares por cada parte, según los términos de referencia de la nueva Junta de Comercio bilateral.
El mecanismo, denominado marco «30 por 30», contempla que ambos gobiernos examinen sendas listas de productos: una con bienes estadounidenses susceptibles de ser importados a China y otra con mercancías chinas destinadas al mercado estadounidense. El objetivo es determinar qué productos podrían beneficiarse de un tratamiento arancelario inferior, siempre de acuerdo con la legislación y los procedimientos internos de cada país.
El entendimiento forma parte de la creación de una Junta de Comercio Estados Unidos-China de carácter intergubernamental, concebida como un espacio permanente para abordar cuestiones relacionadas con el intercambio bilateral y buscar fórmulas para facilitarlo.
En este contexto, las dos delegaciones ya aprobaron listas de productos de valor comparable, tomando como referencia los datos correspondientes al comercio bilateral registrado durante el año calendario 2024 para calcular el valor atribuido a las mercancías incluidas en ellas.
Reducciones sujetas a los procedimientos nacionales
El acuerdo no establece automáticamente las futuras rebajas arancelarias, sino que estas deberán ser determinadas y aplicadas mediante los mecanismos jurídicos internos de Estados Unidos y China.
Los representantes de ambos países, asistidos por sus respectivos equipos técnicos, tendrán además la responsabilidad de supervisar la evolución del comercio de los productos incluidos en el marco y de evaluar su funcionamiento.
En este sentido, las delegaciones podrán plantear modificaciones o ajustes para su posterior análisis. El documento precisa, no obstante, que no está previsto que dichos cambios se produzcan más de una vez al año, aunque los representantes podrán estudiar posteriormente la incorporación de nuevas categorías de productos si resulta conveniente.
«Las futuras reducciones arancelarias que involucren los productos de las dos listas aprobadas se determinarán e implementarán de conformidad con los procesos legales internos de cada parte», señala el acuerdo.
Una junta con mandato más amplio
El documento sobre los procedimientos de funcionamiento, emitido también este domingo, establece que la misión general de la Junta de Comercio será «optimizar el comercio bilateral».
Aunque el primer cometido será trabajar sobre las listas de mercancías por valor de unos 30.000 millones de dólares en cada dirección, Washington y Pekín contemplan que el organismo pueda abordar posteriormente otros entendimientos destinados a mejorar sus relaciones comerciales.
La Junta estará integrada por funcionarios de los dos gobiernos y quedará bajo la supervisión de los máximos representantes designados por cada lado. Por parte de Estados Unidos participarán el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer; mientras que China estará representada por el viceprimer ministro del Consejo de Estado, He Lifeng. Los representantes estarán asistidos por delegados encargados de preparar las propuestas que posteriormente deberán ser sometidas a su consideración.
Grupos de trabajo
La labor de los delegados no se limitará a las listas arancelarias. Entre sus atribuciones figura asimismo la posibilidad de estudiar otras iniciativas destinadas a favorecer el intercambio comercial entre ambos países.
Entre las opciones contempladas está la creación de grupos de trabajo especializados dentro de la Junta, incluido eventualmente uno dedicado a la agricultura.
Los delegados podrán también elevar propuestas a los representantes cuando consideren que existen medidas susceptibles de mejorar el comercio bilateral. Asimismo, cuentan con capacidad para abordar otros asuntos que puedan afectar a las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China.
Reuniones cada trimestre
El calendario de trabajo establece distintos niveles de reuniones: los representantes de ambas partes se reunirán cuando sea necesario para analizar las propuestas elaboradas por los delegados, mientras que estos últimos deberán mantener encuentros al menos una vez por trimestre.
El personal técnico celebrará, por su parte, reuniones periódicas para respaldar las tareas de los delegados. El calendario no será rígido, ya que la frecuencia de los encuentros podrá aumentarse o reducirse en función de las necesidades de la Junta.
GS con información de Europa Press
Mundo – Tiempo Argentino