Entre el 11 y el 14 de septiembre estuve en Santiago de Chile. Tengo tres corrientes de amigos chilenos. La primera la conocí cuando mi difunto padre salió al exilio después del golpe de Estado que instaló en el poder una junta militar en Ecuador, a principios de los años sesenta. Otros fueron los amigos que conocí trabajando en el gobierno de Salvador Allende. Y una tercera, los exiliados perseguidos por la sangrienta dictadura de Augusto Pinochet que llegaron a Ecuador. Verme con ellos y con algunos de los que trabajamos en el gobierno de Allende era el motivo de mi fin de semana de la nostalgia.

De los que conocí en los sesenta, a Rodrigo Quijada —abogado, novelista, sexólogo y publicista— lo había reencontrado en México, donde falleció.

En el siglo XXI, mi última visita a Chile había sido una reunión de la OEA como asesor del canciller de Guatemala, Edgar Gutiérrez, en el primer brillo de este siglo. No había tenido la oportunidad de conversar ampliamente con los amigos de aquellas épocas, que fueron hermosas y trágicas en los años setenta.

Alfredo y Ana fueron mis extraordinarios anfitriones en la calle Pedro de Valdivia. En sendos almuerzos en la residencia de Alfredo y Ana pude reencontrarme con Loreto, Óscar, Juan y su esposa Almudena. En Buenos Aires me reencontré con Soledad, también del grupo de exiliados en Ecuador.

El laberinto chileno en los ojos de viejos camaradas
José Antonio Kast

Foto: Agencia de Noticias NA

En la diversidad de matices y sensibilidades políticas que escuché de mis amigos sobre su país, hubo pocas coincidencias, las cuales trato de resumir:

  1. El gobierno que preside el pinochetista José Antonio Kast, electo pacífica y democráticamente, es el resultado de muchos gobiernos de la Concertación que jamás cuestionaron a fondo el modelo socioeconómico de Pinochet.
  2. El gobierno de Gabriel Boric fue un fracaso semejante al que las encuestas pronostican para Kast. Ambos hoy comparten el rechazo del 70% de la población.
  3. La historia de Chile en 2026 es un proceso abierto a las más diversas coyunturas. El presidente Kast respetará lo que ocurre en su período en materia electoral, porque en Chile el respeto a la legalidad es un consenso nacional.
El laberinto chileno en los ojos de viejos camaradas
Gabriel Boric

Con Nora, mi entrañable amiga con la que compartimos intensas jornadas en el gobierno de Allende, hicimos un recorrido de la nostalgia por los lugares en los que viví en los años sesenta y setenta. Terminamos nuestro recorrido visitando el monumento a Allende en la Plaza de la Moneda.

En el último día, con Alfredo y Ana pude comprar un libro dedicado a Pablo Neruda. Neruda y Allende, la grandeza de su obra, de su vida y de su muerte, es el mayor consenso de mis amigos chilenos.