¿Maestros o empresas al frente de un aula? No es un debate a futuro, es una realidad que la alianza político-empresarial logró naturalizar en los últimos 20 años en la ciudad de Buenos Aires. En vísperas del Día del Maestro y la Maestra, este es el punto ciego que muchos prefieren ignorar, mientras las corporaciones avanzan en el diseño de la currícula de la educación pública.
Hace casi diez años, una investigación de Tiempo Argentino puso en la agenda la irrupción de las ONG y las empresas dentro de la educación pública, un desembarco facilitado y promovido durante la presidencia de Mauricio Macri.
En ese entonces, la Asociación Conciencia y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), junto a corporaciones de la industria tabacalera, incrementaron su presencia en las escuelas públicas. Primero ingresaron en instituciones educativas del norte argentino, más tarde coparon el centro y hoy tienen presencia en 21 provincias del país y la Ciudad de Buenos Aires.
En aquellos años, Conciencia era dirigida por Magdalena Lacroze Sánchez Elía, uno de los apellidos más fuertes del empresariado argentino, con negocios que nacen en el siglo XIX y que abarcan la creación de los primeros tranvías, los agronegocios y la compra de cientos de miles de hectáreas.
En la actualidad, con la llegada de Jorge Macri al gobierno porteño y la alianza PROLibertaria, se han establecido nuevos vínculos con corporaciones que directamente dictan clases en escuelas públicas de la Ciudad. El desembarco más fuerte se realiza a través del Grupo Roggio —mediante Emova, la empresa concesionaria de la Red de Subtes— y la Asociación Conciencia, en el marco del Programa de Movilidad Sustentable. Las clases apuntan al cuidado del medioambiente.
“Resulta bastante contradictorio, por no decir cínico, que EMOVA dé cursos en escuelas públicas sobre medioambiente, porque el subte desde 2018 al día de hoy tiene asbesto en sus instalaciones. En flotas de trenes, en la línea B y en las línea C. Y también en distintos equipos, como por ejemplo tableros eléctricos, subestaciones de energía, centros de potencia. Hay asbesto hasta en depósitos de agua de los baños”, dijo a Tiempo Francisco Ledesma, Secretario de Salud Laboral y Condiciones en el Medio Ambiente en el Trabajo, de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro.
A los pocos días de sacar a la luz este tema, la Legislatura porteña cuestionó la iniciativa y presentó un pedido de Informes para indagar al GCBA sobre el contenido y el dictado de esas clases en escuelas públicas.
Algunos conocen la historia del Grupo Roggio: un holding de empresas de origen argentino con una trayectoria que data desde 1908. Pero casi nadie conoce la conformación de la ONG Conciencia, su incursión en la Educación pública y los vínculos con el establishment.
Relaciones peligrosas
Si bien la ONG se gestó a principios de los años 80, durante casi tres décadas intentó incursionar en la agenda de la educación pública. Sin embargo, recién logró hacerlo de forma sostenida durante el segundo mandato de Mauricio Macri como jefe de Gobierno porteño y, en el ámbito nacional, durante su presidencia.
En 2016, Conciencia era presidida por Magdalena Lacroze Sánchez Elía. Hija de David Lacroze Ayerza, quien hasta 2019 era miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Rural Argentina; fue presidente de la extinta Junta Nacional de Granos en 1980 y consejero de la Asociación Argentina de Productores de Carne.
Esta familia concentra sus negocios en el Grupo Lacroze. Dueños, entre otras empresas, del Grupo ZED Agronegocios, con tierras que superan las 100 mil hectáreas desplegadas en el país y en Uruguay. También propietarios de Cereales Maggiolo; Control Unión Argentina SA y La Magdalena SA.
Aunque en octubre de 2022 cambió la presidencia de la ONG —hoy a cargo de Silvia Vives, directora de una consultora especializada en estrategia de negocios, planificación financiera, gestión de la comunicación corporativa y asesoramiento en campañas de recaudación de fondos para organizaciones benéficas—, la cúpula sigue perteneciendo al Grupo Lacroze con Lucrecia Lacroze como tesorera, hermana de Magdalena.
Durante la presidencia de Mauricio Macri se reforzaron los vínculos entre la ONG Conciencia y el macrismo. Lucrecia Lacroze, no es solo la hermana de Magdalena y la hija de David, es la esposa de Emilio Basavilbaso quien dirigió el ANSES durante toda la gestión de Mauricio Macri en la presidencia (2015 y 2019). Entre 2022 y 2024, Basavilbaso se desempeñó como gerente de operaciones del Grupo Clarín y luego asumió como vicepresidente para Norteamérica en la empresa Globant, donde trabaja con enfoque en finanzas e inteligencia artificial.
Félix Lacroze Sánchez Elía, también hermano de Magdalena, fue designado en 2016 como subsecretario de Coordinación Administrativa del Ministerio de Educación, al mismo tiempo que mantenía su cargo en el Consejo Asesor de la Asociación Civil.
En la actualidad, la prosecretaria de la ONG Conciencia es Sofía Perechodnik, que además se desempeña como coordinadora de Relaciones Institucionales dentro de la Fundación Banco de la Nación Argentina (FBNA). Además, es la hija de Fabián Perechodnik, el exsecretario General de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal.
Pero estos lazos políticos con el macrismo no comenzaron con Mauricio Macri en el sillón de Rivadavia, sino mucho tiempo antes. Hasta 2011 Lía Rueda era la presidenta de la ONG Conciencia, y ese mismo año asumió como legisladora del PRO de la Ciudad de Buenos Aires. En 2016 fue designada presidenta de la Comisión de Vivienda, y más tarde vicepresidenta 1ª de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología de la legislatura porteña.
Otros casos poco conocidos
En octubre de 2015, ante el reclamo de padres, tomó notoriedad la ONG Protege Tu Corazón. Por entonces, con el aval del Ministerio de Educación porteño al mando de Esteban Bullrich, dictaba talleres a estudiantes y docentes sobre «una sexualidad Inteligente», y apuntaban al «valor de la espera y al autocontrol de las emociones sexuales». Ese abordaje de la sexualidad es contrario a la Ley Nacional 26.150 de la Ley de Educación Sexual Integral.
El desembarco en las escuelas de Roggio, una ONG de terratenientes y firmas privadas, un entramado que afecta a la educación pública.
¿Maestros o empresas al frente de un aula? No es un debate a futuro, es una realidad que la alianza político-empresarial logró naturalizar en los últimos 20 años en la ciudad de Buenos Aires. En vísperas del Día del Maestro y la Maestra, este es el punto ciego que muchos prefieren ignorar, mientras las corporaciones avanzan en el diseño de la currícula de la educación pública.
Hace casi diez años, una investigación de Tiempo Argentino puso en la agenda la irrupción de las ONG y las empresas dentro de la educación pública, un desembarco facilitado y promovido durante la presidencia de Mauricio Macri.
En ese entonces, la Asociación Conciencia y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), junto a corporaciones de la industria tabacalera, incrementaron su presencia en las escuelas públicas. Primero ingresaron en instituciones educativas del norte argentino, más tarde coparon el centro y hoy tienen presencia en 21 provincias del país y la Ciudad de Buenos Aires.
En aquellos años, Conciencia era dirigida por Magdalena Lacroze Sánchez Elía, uno de los apellidos más fuertes del empresariado argentino, con negocios que nacen en el siglo XIX y que abarcan la creación de los primeros tranvías, los agronegocios y la compra de cientos de miles de hectáreas.
En la actualidad, con la llegada de Jorge Macri al gobierno porteño y la alianza PROLibertaria, se han establecido nuevos vínculos con corporaciones que directamente dictan clases en escuelas públicas de la Ciudad. El desembarco más fuerte se realiza a través del Grupo Roggio —mediante Emova, la empresa concesionaria de la Red de Subtes— y la Asociación Conciencia, en el marco del Programa de Movilidad Sustentable. Las clases apuntan al cuidado del medioambiente.
“Resulta bastante contradictorio, por no decir cínico, que EMOVA dé cursos en escuelas públicas sobre medioambiente, porque el subte desde 2018 al día de hoy tiene asbesto en sus instalaciones. En flotas de trenes, en la línea B y en las línea C. Y también en distintos equipos, como por ejemplo tableros eléctricos, subestaciones de energía, centros de potencia. Hay asbesto hasta en depósitos de agua de los baños”, dijo a Tiempo Francisco Ledesma, Secretario de Salud Laboral y Condiciones en el Medio Ambiente en el Trabajo, de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro.
A los pocos días de sacar a la luz este tema, la Legislatura porteña cuestionó la iniciativa y presentó un pedido de Informes para indagar al GCBA sobre el contenido y el dictado de esas clases en escuelas públicas.
Algunos conocen la historia del Grupo Roggio: un holding de empresas de origen argentino con una trayectoria que data desde 1908. Pero casi nadie conoce la conformación de la ONG Conciencia, su incursión en la Educación pública y los vínculos con el establishment.
Relaciones peligrosas
Si bien la ONG se gestó a principios de los años 80, durante casi tres décadas intentó incursionar en la agenda de la educación pública. Sin embargo, recién logró hacerlo de forma sostenida durante el segundo mandato de Mauricio Macri como jefe de Gobierno porteño y, en el ámbito nacional, durante su presidencia.
En 2016, Conciencia era presidida por Magdalena Lacroze Sánchez Elía. Hija de David Lacroze Ayerza, quien hasta 2019 era miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Rural Argentina; fue presidente de la extinta Junta Nacional de Granos en 1980 y consejero de la Asociación Argentina de Productores de Carne.
Esta familia concentra sus negocios en el Grupo Lacroze. Dueños, entre otras empresas, del Grupo ZED Agronegocios, con tierras que superan las 100 mil hectáreas desplegadas en el país y en Uruguay. También propietarios de Cereales Maggiolo; Control Unión Argentina SA y La Magdalena SA.
Aunque en octubre de 2022 cambió la presidencia de la ONG —hoy a cargo de Silvia Vives, directora de una consultora especializada en estrategia de negocios, planificación financiera, gestión de la comunicación corporativa y asesoramiento en campañas de recaudación de fondos para organizaciones benéficas—, la cúpula sigue perteneciendo al Grupo Lacroze con Lucrecia Lacroze como tesorera, hermana de Magdalena.
Durante la presidencia de Mauricio Macri se reforzaron los vínculos entre la ONG Conciencia y el macrismo. Lucrecia Lacroze, no es solo la hermana de Magdalena y la hija de David, es la esposa de Emilio Basavilbaso quien dirigió el ANSES durante toda la gestión de Mauricio Macri en la presidencia (2015 y 2019). Entre 2022 y 2024, Basavilbaso se desempeñó como gerente de operaciones del Grupo Clarín y luego asumió como vicepresidente para Norteamérica en la empresa Globant, donde trabaja con enfoque en finanzas e inteligencia artificial.
Félix Lacroze Sánchez Elía, también hermano de Magdalena, fue designado en 2016 como subsecretario de Coordinación Administrativa del Ministerio de Educación, al mismo tiempo que mantenía su cargo en el Consejo Asesor de la Asociación Civil.
En la actualidad, la prosecretaria de la ONG Conciencia es Sofía Perechodnik, que además se desempeña como coordinadora de Relaciones Institucionales dentro de la Fundación Banco de la Nación Argentina (FBNA). Además, es la hija de Fabián Perechodnik, el exsecretario General de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal.
Pero estos lazos políticos con el macrismo no comenzaron con Mauricio Macri en el sillón de Rivadavia, sino mucho tiempo antes. Hasta 2011 Lía Rueda era la presidenta de la ONG Conciencia, y ese mismo año asumió como legisladora del PRO de la Ciudad de Buenos Aires. En 2016 fue designada presidenta de la Comisión de Vivienda, y más tarde vicepresidenta 1ª de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología de la legislatura porteña.
Otros casos poco conocidos
En octubre de 2015, ante el reclamo de padres, tomó notoriedad la ONG Protege Tu Corazón. Por entonces, con el aval del Ministerio de Educación porteño al mando de Esteban Bullrich, dictaba talleres a estudiantes y docentes sobre «una sexualidad Inteligente», y apuntaban al «valor de la espera y al autocontrol de las emociones sexuales». Ese abordaje de la sexualidad es contrario a la Ley Nacional 26.150 de la Ley de Educación Sexual Integral.
Política – Tiempo Argentino