Corea del Sur quiere recuperar el control de sus Fuerzas Armadas

El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, destacó este martes su compromiso de recuperar para el país el mando operativo total de las Fuerzas Armadas, también en tiempos de guerra, antes de que finalice su mandato en 2030, después de que su par estadounidense, Donald Trump, señalara su «muy buena relación» con el líder norcoreano, Kim Jong Un.

Lee dijo que se trata de un objetivo «prioritario» a fin de reforzar aún más las capacidades del Ejército en un momento además en el que los cambios en relación a la seguridad nacional están en constante cambio y los conflictos evolucionan cada vez más a un estilo de guerra híbrida.

«La base de la seguridad se fortalecerá al tiempo que nuestro valor e importancia como aliados crecerán a medida que fortalezcamos nuestras propias capacidades», puntualizó el presidente surcoreano durante una reunión de gabinete, según recoge la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

No solo eso, el mandatario surcoreano declaró que busca la firma de un acuerdo definitivo con el norte de la península, habida cuenta de que solo existe un armisticio firmado en 1953 entre ambos sectores en que quedó dividido el territorio tras la cruenta guerra que estalló en 1950 y que envolvió a Estados Unidos y a la recién fundada República Popular de China.

Seúl ejerce el control operativo (OPCON) de sus Fuerzas Armadas en tiempos de paz desde 1994. En cambio, en caso de conflicto armado a gran escala en la península de Corea, las tropas surcoreanas y las estadounidenses se integrarían en un mando conjunto gestionado por Washington.

Se trata de un legado de la Guerra de Corea mediante el cual, Seúl cedía a un mando de la ONU entonces liderado por Washington el control operativo durante el conflicto. A final de la década de los 70, fue transferido al Mando Conjunto de Fuerzas de Corea del Sur y Estados Unidos.

Esta transferencia total del mando de sus Fuerzas Armadas pasa por que Corea del Sur cumpla una serie de condiciones, principalmente de índole operativo y tecnológico, como puede ser el desarrollo de sistemas de defensa antimisiles.

Las declaraciones de Lee llegan dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara en redes sociales que había dado orden al Pentágono de reducir «sustancialmente» los ejercicios militares conjuntos en Corea del Sur mencionando la «muy buena relación» con Kim Jong Un.

«Estos ejercicios no solo son costosos (…) sino que envían una señal totalmente inapropiada y hostil a un país que, desde la presidencia de Donald Trump, se ha mostrado pacífico y respetuoso«, dijo en alusión a Kim.

Las autoridades de Corea del Sur, diplomáticamente, expresaron que esperan que la relación entre Kim Jong Un y Trump lleve a un «diálogo» bilateral en la península de Corea. «El Gobierno toma nota del mensaje del presidente Trump. Esperamos que las relaciones amistosas entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos conduzcan a conversaciones significativas entre Corea del Norte y Estados Unidos y al inicio de diálogos destinados a promover la paz y la estabilidad en la península coreana«, dijo la Presidencia surcoreana en un comunicado.

Corea del Sur presentó una nueva propuesta a Corea del Norte para poner fin de manera definitiva al estado de guerra en el que llevan ambos países desde hace 70 años, sin que Pyongyang se haya pronunciado al respecto aún.

El propio presidente estadounidense dijo estar abierto al diálogo con Pyongyang «sin establecer condiciones previas». En el pasado, mantuvo tres reuniones con Kim durante su primer mandato: en Singapur en junio de 2018, en Vietnam en febrero de 2019 y en la localidad fronteriza intercoreana de Panmunjom en junio de 2019.

Tanto Seúl como Washington coordinaron estrechamente el mantenimiento de una sólida postura de defensa y la realización de maniobras conjuntas desde hace años.

ALG con Europa Press

 En respuesta al acercamiento de la Casa Blanca con el lider norcoreano, el presidente Lee Jae Myung busca mayor autonomía militar y también la firma de un acuerdo de paz con Pyongyang.  

El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, destacó este martes su compromiso de recuperar para el país el mando operativo total de las Fuerzas Armadas, también en tiempos de guerra, antes de que finalice su mandato en 2030, después de que su par estadounidense, Donald Trump, señalara su «muy buena relación» con el líder norcoreano, Kim Jong Un.

Lee dijo que se trata de un objetivo «prioritario» a fin de reforzar aún más las capacidades del Ejército en un momento además en el que los cambios en relación a la seguridad nacional están en constante cambio y los conflictos evolucionan cada vez más a un estilo de guerra híbrida.

«La base de la seguridad se fortalecerá al tiempo que nuestro valor e importancia como aliados crecerán a medida que fortalezcamos nuestras propias capacidades», puntualizó el presidente surcoreano durante una reunión de gabinete, según recoge la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

No solo eso, el mandatario surcoreano declaró que busca la firma de un acuerdo definitivo con el norte de la península, habida cuenta de que solo existe un armisticio firmado en 1953 entre ambos sectores en que quedó dividido el territorio tras la cruenta guerra que estalló en 1950 y que envolvió a Estados Unidos y a la recién fundada República Popular de China.

Seúl ejerce el control operativo (OPCON) de sus Fuerzas Armadas en tiempos de paz desde 1994. En cambio, en caso de conflicto armado a gran escala en la península de Corea, las tropas surcoreanas y las estadounidenses se integrarían en un mando conjunto gestionado por Washington.

Se trata de un legado de la Guerra de Corea mediante el cual, Seúl cedía a un mando de la ONU entonces liderado por Washington el control operativo durante el conflicto. A final de la década de los 70, fue transferido al Mando Conjunto de Fuerzas de Corea del Sur y Estados Unidos.

Esta transferencia total del mando de sus Fuerzas Armadas pasa por que Corea del Sur cumpla una serie de condiciones, principalmente de índole operativo y tecnológico, como puede ser el desarrollo de sistemas de defensa antimisiles.

Las declaraciones de Lee llegan dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara en redes sociales que había dado orden al Pentágono de reducir «sustancialmente» los ejercicios militares conjuntos en Corea del Sur mencionando la «muy buena relación» con Kim Jong Un.

«Estos ejercicios no solo son costosos (…) sino que envían una señal totalmente inapropiada y hostil a un país que, desde la presidencia de Donald Trump, se ha mostrado pacífico y respetuoso«, dijo en alusión a Kim.

Las autoridades de Corea del Sur, diplomáticamente, expresaron que esperan que la relación entre Kim Jong Un y Trump lleve a un «diálogo» bilateral en la península de Corea. «El Gobierno toma nota del mensaje del presidente Trump. Esperamos que las relaciones amistosas entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos conduzcan a conversaciones significativas entre Corea del Norte y Estados Unidos y al inicio de diálogos destinados a promover la paz y la estabilidad en la península coreana«, dijo la Presidencia surcoreana en un comunicado.

Corea del Sur presentó una nueva propuesta a Corea del Norte para poner fin de manera definitiva al estado de guerra en el que llevan ambos países desde hace 70 años, sin que Pyongyang se haya pronunciado al respecto aún.

El propio presidente estadounidense dijo estar abierto al diálogo con Pyongyang «sin establecer condiciones previas». En el pasado, mantuvo tres reuniones con Kim durante su primer mandato: en Singapur en junio de 2018, en Vietnam en febrero de 2019 y en la localidad fronteriza intercoreana de Panmunjom en junio de 2019.

Tanto Seúl como Washington coordinaron estrechamente el mantenimiento de una sólida postura de defensa y la realización de maniobras conjuntas desde hace años.

ALG con Europa Press

 Mundo – Tiempo Argentino

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