Cerca de Máximo Kirchner reconocen la distancia con Kicillof pero dicen que «hay vocación de discutir»

El peronismo sigue en plena ebullición. La caída de la imagen de Javier Milei y los malos números de la economía no parecen ser suficientes para ordenar la interna. Por lo menos así lo piensan cerca del diputado nacional y dirigente de La Cámpora, Máximo Kirchner. Sin embargo, la puerta está entre abierta. “Hay vocación de sentarse a discutir”, aseguran.

Las heridas siguen abiertas. La comunicación entre el diputado Kirchner y el gobernador Axel Kicillof está cortada desde el 26 de octubre pasado. A pesar de esto, en el entorno del diputado recuerdan que se reunieron «cada vez que nos convocaron”, una forma de dejar una luz de esperanza para construir unidad.

A Axel le critican que las nuevas canciones no aparecieron a la vez que no comparten la suspensión por 90 días del plan MESA, un programa de asistencia alimentaria para los sectores más desfavorecidos de la provincia de Buenos Aires. Sostienen que fue un error de discurso hablar del “escudo” y de que en la Provincia no entra la motosierra. “Están pensando la comunicación por delante de la política”, señalan.

Cerca de Máximo Kirchner reconocen la distancia con Kicillof pero dicen que "hay vocación de discutir"

Sin embargo, según pudo saber Tiempo, desde el sector que acompaña al hijo de la expresidenta “hay vocación de sentarse a discutir”. La definición no es menor al tener en cuenta las heridas que dejó el alejamiento que según el camporismo inició el gobernador bonaerense al emprender un camino propio y que, interpretan, no desanduvo cuando Cristina Fernández fue confinada en San José 1111 por el Poder judicial. “Nos atacan y no atacamos. Tenemos una posición más defensiva que ofensiva, aunque exijan sumisión incluso cuando la están por llevar en cana a Cristina».

Además de las diferencias originadas con el kicillofismo por la conducción del peronismo, la preocupación está puesta en esta nueva interpretación que hacen algunos dirigentes que se reunieron en Parque Norte el 1 de Mayo -como Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel-, que sostienen que hay que atender el equilibrio fiscal. Cerca del diputado argumentan que plantan un debate ficticio y recuerdan que Néstor Kirchner tuvo superávit a la vez que destacan que el RIGI es el causante del actual desequilibrio fiscal, incluso lo comparan con el breve lapso que hubo superávit durante la convertibilidad.

En medio de la discusión sobre los impuestos que debe cobrar el Estado a los ultra ricos, desde el camporismo recuerdan que el aporte de las grandes fortunas generó la continuidad del gasoducto Néstor Kirchner y las inversiones en energía que se están llevando a cabo ahora. “No somos anti empresarios”, enfatizan y critican a los sectores del peronismo que no quieren asustar a los mercados, pero no piensan en no asustar a la gente. “En el peronismo asumimos la existencia de los mercados, falta que ellos asuman la existencia de la gente”, sintetizan.

Cerca de Máximo Kirchner reconocen la distancia con Kicillof pero dicen que "hay vocación de discutir"
En el camporismo cuestionaron los discursos del acto del 1 de mayo protagonizado por Juan Manuel Olmos, entre otros.
Foto: Télam

La mirada crítica a la administración de Milei no se limita solo al costo social sino también al económico ya que cerca de Máximo Kirchner avizoran que la baja en la recaudación va a seguir debido a la baja en el impuesto a los bienes personales, la exigencia del FMI de reducir la alícuota del impuesto a las ganancias, mientras que el gobierno sigue pidiendo dólares. “Esto no termina bien”, caracterizan. Sin embargo, sostienen que es equivocada la lectura de algunos sectores del peronismo que sostienen que el PJ va a ganar en 2027 sólo porque al gobierno le está yendo mal. “Nos vamos a quedar atrás”, se preocupan.

Es que, según la mirada del camporismo, lo primero que hay que hacer es discutir el modelo dentro del peronismo para evitar otro gobierno como el de Alberto Fernández. “El peronismo no puede prometer y no cumplir”, enfatizan, y en ese marco, sostienen que el primer tema a resolver es la reestructuración de la deuda y no “defaultear a la gente”.

En ese marco, consideran que pedir por la liberación de Cristina no es una consigna sino una forma de no doblegarse ante los poderes fácticos. “Si no pedís por Cristina libre entonces funcionó el aleccionamiento”, razonan. “El poder económico tiene que tener un límite a la ganancia, y no se puede desproteger a los sectores más débiles. El peronismo va a pagar muy caro la no defensa de Cristina”, advierten.

 Señalan que no hay diálogo con el gobernador bonaerense desde el año pasado. Cuestionan el acto protagonizado por Tolosa Paz, entre otros, en el que se puso el acento en el «equilibrio fiscal». «Temen asustar a los mercados pero no a la gente». remarcan.  

El peronismo sigue en plena ebullición. La caída de la imagen de Javier Milei y los malos números de la economía no parecen ser suficientes para ordenar la interna. Por lo menos así lo piensan cerca del diputado nacional y dirigente de La Cámpora Máximo Kirchner. Sin embargo, la puerta está entre abierta. “Hay vocación de sentarse a discutir”, aseguran.

Las heridas siguen abiertas. La comunicación entre el diputado Kirchner y el gobernador Axel Kicillof está cortada desde el 26 de octubre pasado. A pesar de esto, en el entorno del diputado recuerdan que se reunieron «cada vez que nos convocaron”, una forma de dejar una luz de esperanza para construir unidad.

A Axel le critican que las nuevas canciones no aparecieron a la vez que no comparten la suspensión por 90 días del plan MESA, un programa de asistencia alimentaria para los sectores más desfavorecidos de la provincia de Buenos Aires. Sostienen que fue un error de discurso hablar del “escudo” y de que en la Provincia no entra la motosierra. “Están pensando la comunicación por delante de la política”, señalan.

Cerca de Máximo reconocen la distancia con Kicillof pero dicen que "hay voación de discutir" y critican al peronismo fiscalista

Sin embargo, según pudo saber Tiempo, desde el sector que acompaña al hijo de la expresidenta “hay vocación de sentarse a discutir”. La definición no es menor al tener en cuenta las heridas que dejó el alejamiento que según el camporismo inició el gobernador bonaerense al emprender un camino propio y que, interpretan, no desanduvo cuando Cristina Fernández fue confinada en San José 1111 por el Poder judicial. “Nos atacan y no atacamos. Tenemos una posición más defensiva que ofensiva, aunque exijan sumisión incluso cuando la están por llevar en cana a Cristina».

Además de las diferencias originadas con el kicillofismo por la conducción del peronismo, la preocupación está puesta en esta nueva interpretación que hacen algunos dirigentes que se reunieron en Parque Norte el 1 de Mayo -como Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Mitchel-, que sostienen que hay que atender el equilibrio fiscal. Cerca del diputado argumentan que plantan un debate ficticio y recuerdan que Néstor Kirchner tuvo superávit a la vez que destacan que el RIGI es el causante del actual desequilibrio fiscal, incluso lo comparan con el breve lapso que hubo superávit durante la convertibilidad.

En medio de la discusión sobre los impuestos que debe cobrar el Estado a los ultra ricos, desde el camporismo recuerdan que el aporte de las grandes fortunas generó la continuidad del gasoducto Néstor Kirchner y las inversiones en energía que se están llevando a cabo ahora. “No somos anti empresarios”, enfatizan y critican a los sectores del peronismo que no quieren asustar a los mercados, pero no piensan en no asustar a la gente. “En el peronismo asumimos la existencia de los mercados, falta que ellos asuman la existencia de la gente”, sintetizan.

Cerca de Máximo reconocen la distancia con Kicillof pero dicen que "hay voación de discutir" y critican al peronismo fiscalista
En el camporismo cuestionaron los discursos del acto del 1 de mayo protagonizado por Juan Manuel Olmos, entre otros.

Foto: Télam

La mirada crítica a la administración de Milei no se limita solo al costo social sino también al económico ya que cerca de Máximo Kirchner avizoran que la baja en la recaudación va a seguir debido a la baja en el impuesto a los bienes personales, la exigencia del FMI de reducir la alícuota del impuesto a las ganancias, mientras que el gobierno sigue pidiendo dólares. “Esto no termina bien”, caracterizan. Sin embargo, sostienen que es equivocada la lectura de algunos sectores del peronismo que sostienen que el PJ va a ganar en 2027 sólo porque al gobierno le está yendo mal. “Nos vamos a quedar atrás”, se preocupan.

Es que, según la mirada del camporismo, lo primero que hay que hacer es discutir el modelo dentro del peronismo para evitar otro gobierno como el de Alberto Fernánez. “El peronismo no puede prometer y no cumplir”, enfatizan, y en ese marco, sostienen que el primer tema a resolver es la reestructuración de la deuda y no “defaultear a la gente”.

En ese marco, consideran que pedir por la liberación de Cristina no es una consigna sino una forma de no doblegarse ante los poderes fácticos. “Si no pedís por cristina libre entonces funcionó el aleccionamiento”, razonan. “El poder económico tiene que tener un límite a la ganancia, y no se puede desproteger a los sectores más débiles. El peronismo va a pagar muy caro la no defensa de Cristina”, advierten.

 Política – Tiempo Argentino

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