La desmalvinización que lleva adelante el régimen libertario se maceró durante años en un contexto performativo que, a la vez, dio forma y fue consecuencia de la política estatal. La negación de la soberanía, la aceptación de la derrota, el sometimiento al poder colonial y la autodeterminación kelper aparecen en el discurso público de los principales jerarcas del régimen.
Estas son, apenas, algunos de las que atesoran los archivos:
* Diana Mondido, excanciller, septiembre de 2023: “Argentina debe respetar los derechos de los isleños. No se les puede imponer decisiones a la gente que vive en las islas”.
* Pablo Quirno, canciller, julio de 2026: “Soberanía es un término anacrónico, no existe más”.
* Alejandra Monteoliva. Ministra de Seguridad, julio de 2026: “No se podrá ingresar a los estadios (mundialistas) banderas de contenido político y mensaje violento; no pueden entrar con el mapita de Malvinas”.
* Sabrina Ajmechet, diputada nacional La Libertad Avanza (exPRO): “Las Malvinas no fueron, no son, ni serán argentinas”.
La colección de afirmaciones similares del presidente Javier Milei, es interminable.
“Argentina no creó las condiciones para que los habitantes de las Islas Malvinas quieran ser argentinos”. Agencia Bloomberg, junio de 2022.
“Las Islas nos serán devueltas a través de la negociación y cuando los isleños lo deseen”. Diario The Telegraph, diciembre de 2025
“Cada vez está más lejos el reclamo por Malvinas”. Infobae, enero de 2026.
“Ese territorio hoy está en manos del Reino Unido. O sea, tiene todo el derecho de hacerlo, no lo tomo como una provocación. Tengo un diálogo de muy alta calidad con (el canciller) David Cameron”. Entrevista con la BBC, mayo de 2024.
Existe aquí una línea argumental desde que hizo pública su admiración por la ex premier y criminal de guerra, Margaret Tatcher. En el discurso de Milei, la derrota militar clausuró todo derecho al reclamo hasta tanto existan condiciones para que los kelpers quieran ser argentinos: “No se puede ignorar a la gente que vive en las islas”, declamó ya como presidente. Derrota militar y autodeterminación son, justamente, los argumentos británicos para negarse a discutir la soberanía. «
De la admiración por Margaret Thatcher a la renuncia explícita de la soberanía, el discurso oficial del gobierno de Milei y sus funcionarios alinea la política argentina con la estrategia colonial de Londres.
La desmalvinización que lleva adelante el régimen libertario se maceró durante años en un contexto performativo que, a la vez, dio forma y fue consecuencia de la política estatal. La negación de la soberanía, la aceptación de la derrota, el sometimiento al poder colonial y la autodeterminación kelper aparecen en el discurso público de los principales jerarcas del régimen.
Estas son, apenas, algunos de las que atesoran los archivos:
* Diana Mondido, excanciller, septiembre de 2023: “Argentina debe respetar los derechos de los isleños. No se les puede imponer decisiones a la gente que vive en las islas”.
* Pablo Quirno, canciller, julio de 2026: “Soberanía es un término anacrónico, no existe más”.
* Alejandra Monteoliva. Ministra de Seguridad, julio de 2026: “No se podrá ingresar a los estadios (mundialistas) banderas de contenido político y mensaje violento; no pueden entrar con el mapita de Malvinas”.
* Sabrina Ajmechet, diputada nacional La Libertad Avanza (exPRO): “Las Malvinas no fueron, no son, ni serán argentinas”.
La colección de afirmaciones similares del presidente Javier Milei, es interminable.
“Argentina no creó las condiciones para que los habitantes de las Islas Malvinas quieran ser argentinos”. Agencia Bloomberg, junio de 2022.
“Las Islas nos serán devueltas a través de la negociación y cuando los isleños lo deseen”. Diario The Telegraph, diciembre de 2025
“Cada vez está más lejos el reclamo por Malvinas”. Infobae, enero de 2026.
“Ese territorio hoy está en manos del Reino Unido. O sea, tiene todo el derecho de hacerlo, no lo tomo como una provocación. Tengo un diálogo de muy alta calidad con (el canciller) David Cameron”. Entrevista con la BBC, mayo de 2024.
Existe aquí una línea argumental desde que hizo pública su admiración por la ex premier y criminal de guerra, Margaret Tatcher. En el discurso de Milei, la derrota militar clausuró todo derecho al reclamo hasta tanto existan condiciones para que los kelpers quieran ser argentinos: “No se puede ignorar a la gente que vive en las islas”, declamó ya como presidente. Derrota militar y autodeterminación son, justamente, los argumentos británicos para negarse a discutir la soberanía. «
Política – Tiempo Argentino