Peggy Flanagan usa anteojos grandes y una sonrisa estridente. También un discurso firme, una voz que se impone, una personalidad que la hace plantarse con decisión. Nació en la White Earth Indian Reservation hace 46 años. Es afiliada y férrea militante del Partido Demócrata-Agrario-Laborista de Minnesota, la filial estatal del Partido Demócrata en Minnesota. Fue elegida vicegobernadora el 6 de noviembre de 2018 y es la segunda mujer nativa americana postulada para un cargo ejecutivo estatal en la historia del país, luego de Denise Juneau.
Acaba de ser votada por más del 60% de sus correligionarios en la región (derrotó a la congresista Angie Craig) y de eso modo obtuvo una resonante victoria en las primarias demócratas de ese estado: podrá disputar una banca para el Senado de Estados Unidos.
“Vamos a poner fin a la guerra ilegal de Donald Trump contra Irán, que está costando miles de millones de dólares diarios, y a los abrumadores precios de la gasolina y los fertilizantes. Vamos a luchar contra la corrupción, ya sea en la Casa Blanca o en los pasillos del Congreso, porque la corrupción tiene que terminar”, dijo, entre otras cosas en el discurso posterior al conteo, ya en pleno festejo.
Fanagan no está sola en lo que ya se considera de una andanada de victorias del progresismo dentro del Partido Demócrata. Así fue que contó con el respaldo de miembros del sector, incluidos los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, quienes apoyaron su campaña con propuestas como la del fin de la guerra, o ítems como el de propiciar un salario mínimo federal más alto, de un sistema de cuidado infantil universal y del programa Medicare para Todos, entre otras cuestiones.
La vencedora es miembro de la comunidad nativa Banda de la Tierra Blanca de la Tribu Ojibwe. Si llega al Senado, como se espera, sería la primera mujer indígena estadounidense en el recinto federal.
La campaña de Craig contó con el respaldo de líderes del partido, incluido el líder de la minoría demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, y además, superó ampliamente a la vencedora en la disponibilidad de fondos en una proporción de cuatro a uno: obtuvo casi diez millones de dólares en contribuciones anónimas. Craig también tuvo un apoyo que parecía clave, el del Comité Israelí-Estadounidense de Asuntos Públicos, ahora aparece como uno de los grandes derrotados por la victoria de Flanagan.
Este resultado eleccionario, claramente se suma al del médico y exfuncionario de salud pública Abdul El-Sayed, en Michigan: otro referente progresista que ganó la candidatura demócrata para un escaño clave en el Senado. Por su parte, en Luisiana, la demócrata Chasity Martínez superó los 62 puntos de los votos a su favor: un triunfo considerado clave, porque se dio en un distrito que se considera un feudo republicano.
Si en octubre llega al Senado sería la primera mujer indígena estadounidense en lograr una banca. Cuenta con el respaldo de miembros del sector, incluidos los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren. Se suma a los triunfos de Abdul El-Sayed, en Michigan, y Chasity Martínez, en Luisiana.
Peggy Flanagan usa anteojos grandes y una sonrisa estridente. También un discurso firme, una voz que se impone, una personalidad que la hace plantarse con decisión. Nació en la White Earth Indian Reservation hace 46 años. Es afiliada y férrea militante del Partido Demócrata-Agrario-Laborista de Minnesota, la filial estatal del Partido Demócrata en Minnesota. Fue elegida vicegobernadora el 6 de noviembre de 2018 y es la segunda mujer nativa americana postulada para un cargo ejecutivo estatal en la historia del país, luego de Denise Juneau.
Acaba de ser votada por más del 60% de sus correligionarios en la región (derrotó a la congresista Angie Craig) y de eso modo obtuvo una resonante victoria en las primarias demócratas de ese estado: podrá disputar una banca para el Senado de Estados Unidos.
“Vamos a poner fin a la guerra ilegal de Donald Trump contra Irán, que está costando miles de millones de dólares diarios, y a los abrumadores precios de la gasolina y los fertilizantes. Vamos a luchar contra la corrupción, ya sea en la Casa Blanca o en los pasillos del Congreso, porque la corrupción tiene que terminar”, dijo, entre otras cosas en el discurso posterior al conteo, ya en pleno festejo.
Fanagan no está sola en lo que ya se considera de una andanada de victorias del progresismo dentro del Partido Demócrata. Así fue que contó con el respaldo de miembros del sector, incluidos los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, quienes apoyaron su campaña con propuestas como la del fin de la guerra, o ítems como el de propiciar un salario mínimo federal más alto, de un sistema de cuidado infantil universal y del programa Medicare para Todos, entre otras cuestiones.
La vencedora es miembro de la comunidad nativa Banda de la Tierra Blanca de la Tribu Ojibwe. Si llega al Senado, como se espera, sería la primera mujer indígena estadounidense en el recinto federal.
La campaña de Craig contó con el respaldo de líderes del partido, incluido el líder de la minoría demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, y además, superó ampliamente a la vencedora en la disponibilidad de fondos en una proporción de cuatro a uno: obtuvo casi diez millones de dólares en contribuciones anónimas. Craig también tuvo un apoyo que parecía clave, el del Comité Israelí-Estadounidense de Asuntos Públicos, ahora aparece como uno de los grandes derrotados por la victoria de Flanagan.
Este resultado eleccionario, claramente se suma al del médico y exfuncionario de salud pública Abdul El-Sayed, en Michigan: otro referente progresista que ganó la candidatura demócrata para un escaño clave en el Senado. Por su parte, en Luisiana, la demócrata Chasity Martínez superó los 62 puntos de los votos a su favor: un triunfo considerado clave, porque se dio en un distrito que se considera un feudo republicano.
Mundo – Tiempo Argentino