El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que su país debe participar en la elección del nuevo líder supremo de Irán, tras el asesinato de Alí Jamenei durante la operación militar lanzada en los últimos días por Washington junto a Israel. Según dijo, pretende intervenir en el proceso como, según dijo, ocurrió en Venezuela con Delcy Rodríguez tras el secuestro de Nicolás Maduro.
“El hijo de Jamenei es inaceptable”, sostuvo en referencia a Mojtaba Jamenei. “Están perdiendo el tiempo (…) es un peso ligero. Tengo que participar en el nombramiento como con Delcy en Venezuela”, afirmó en una entrevista telefónica con el portal de noticias Axios.
“Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”, justificó Trump, al advertir que se niega a aceptar a un nuevo líder que continúe con las políticas de Jamenei, lo que —según señaló— obligaría a Estados Unidos a volver a la guerra.
En otra entrevista con el medio Politico, Trump aseguró que si Jamenei no delegó el poder en su hijo fue porque “dicen que es un incompetente” y advirtió que él va a tener “un gran impacto” en el futuro político de Irán o, de lo contrario, no habrá acuerdo.
“Trabajaremos con el pueblo y con el régimen para asegurarnos de que llegue alguien que pueda construir Irán de manera adecuada, pero sin armas nucleares”, afirmó. En ese sentido, volvió a insistir en que el nuevo líder debe evitar una situación que obligue a Estados Unidos a iniciar otra guerra.
Asimismo, rechazó las preocupaciones de parte de la sociedad estadounidense sobre el impacto que el conflicto podría tener en la economía o en el precio de la gasolina, y aseguró que “a la gente le encanta lo que está pasando”.
“Estamos eliminando una amenaza para Estados Unidos, una amenaza grave, y lo estamos haciendo como no se ha visto antes (…) Estamos siendo quirúrgicos”, afirmó, en contraste con los más de 1.200 muertos que la guerra ya provocó en Irán, según las autoridades de Teherán.
Las declaraciones de Trump sobre su intención de influir en la elección de las nuevas autoridades iraníes contrastan con la retórica previa de Estados Unidos, que negaba que la operación militar tuviera como principal objetivo provocar un cambio de régimen y sostenía que la ofensiva apuntaba a frenar las aspiraciones nucleares de la república islámica.
Hace unos días, el propio Trump se jactó de que las fuerzas estadounidenses habían matado a una parte importante de la cúpula del poder iraní y reconoció que algunos de los candidatos que su administración había barajado como posibles sucesores murieron durante las operaciones. “Muy pronto no conoceremos a nadie”, afirmó.
GS con información de Europa Press
El presidente de Estados Unidos advirtió que es “inaceptable” que Mojtaba Jamenei suceda a su padre, asesinado en la reciente ofensiva de Washington e Israel, y aseguró que su país debe tener un papel en la designación del próximo liderazgo iraní.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que su país debe participar en la elección del nuevo líder supremo de Irán, tras el asesinato de Alí Jamenei durante la operación militar lanzada en los últimos días por Washington junto a Israel. Según dijo, pretende intervenir en el proceso como, según dijo, ocurrió en Venezuela con Delcy Rodríguez tras el secuestro de Nicolás Maduro.
“El hijo de Jamenei es inaceptable”, sostuvo en referencia a Mojtaba Jamenei. “Están perdiendo el tiempo (…) es un peso ligero. Tengo que participar en el nombramiento como con Delcy en Venezuela”, afirmó en una entrevista telefónica con el portal de noticias Axios.
“Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”, justificó Trump, al advertir que se niega a aceptar a un nuevo líder que continúe con las políticas de Jamenei, lo que —según señaló— obligaría a Estados Unidos a volver a la guerra.
En otra entrevista con el medio Politico, Trump aseguró que si Jamenei no delegó el poder en su hijo fue porque “dicen que es un incompetente” y advirtió que él va a tener “un gran impacto” en el futuro político de Irán o, de lo contrario, no habrá acuerdo.
“Trabajaremos con el pueblo y con el régimen para asegurarnos de que llegue alguien que pueda construir Irán de manera adecuada, pero sin armas nucleares”, afirmó. En ese sentido, volvió a insistir en que el nuevo líder debe evitar una situación que obligue a Estados Unidos a iniciar otra guerra.
Asimismo, rechazó las preocupaciones de parte de la sociedad estadounidense sobre el impacto que el conflicto podría tener en la economía o en el precio de la gasolina, y aseguró que “a la gente le encanta lo que está pasando”.
“Estamos eliminando una amenaza para Estados Unidos, una amenaza grave, y lo estamos haciendo como no se ha visto antes (…) Estamos siendo quirúrgicos”, afirmó, en contraste con los más de 1.200 muertos que la guerra ya provocó en Irán, según las autoridades de Teherán.
Las declaraciones de Trump sobre su intención de influir en la elección de las nuevas autoridades iraníes contrastan con la retórica previa de Estados Unidos, que negaba que la operación militar tuviera como principal objetivo provocar un cambio de régimen y sostenía que la ofensiva apuntaba a frenar las aspiraciones nucleares de la república islámica.
Hace unos días, el propio Trump se jactó de que las fuerzas estadounidenses habían matado a una parte importante de la cúpula del poder iraní y reconoció que algunos de los candidatos que su administración había barajado como posibles sucesores murieron durante las operaciones. “Muy pronto no conoceremos a nadie”, afirmó.
GS con información de Europa Press
Mundo – Tiempo Argentino