En un paso clave de su armado para 2027, Axel Kicillof encabezó este sábado el lanzamiento de MDF Juventudes, la rama juvenil del Movimiento Derecho al Futuro. El acto reunió en José León Suárez a cuatro mil jóvenes de distintos puntos del país, a quienes el gobernador convocó a construir una alternativa política para ganarle a los libertarios el año que viene: «Es nuestra responsabilidad que la era de Javier Milei se termine en 2027».
El lanzamiento se realizó en la Sociedad Alemana de Gimnasia de Villa Ballester, en San Martín, y comenzó tras el debate en comisiones y con un guiño que no pasó inadvertido: Kicillof ingresó al escenario mientras sonaba «Fanático», de Lali Espósito, la canción que la artista lanzó en medio de su enfrentamiento público con el presidente Javier Milei. Casi de inmediato comenzaron también los cánticos de «se siente, se siente, Axel presidente», que se repitieron en varios pasajes de su discurso.

Acompañaron a Kicillof en el escenario la vicegobernadora Verónica Magario, y los dirigentes que encabezan el armado de la rama juvenil de MDF: la directora provincial de Juventudes, Ayelén López; la directora de Coordinación de la Negociación Colectiva Municipal, Macarena Kunkel; la consejera del PJ bonaerense Aylén Katopodis; la concejala platense Sol Maluéndez, y la consejera escolar de Vicente López Constanza Schmukler, entre otros. Ministros provinciales, legisladores e intendentes siguieron el acto desde las gradas.
Ya en el arranque, Kicillof no sólo destacó el carácter federal del encuentro y remarcó la presencia de jóvenes de las 23 provincias y los 135 municipios bonaerenses, sino que reivindicó el rol que ocupan los jóvenes en la Argentina. «No pueden ser un sector más dentro de nuestro movimiento. Tienen que ser los protagonistas del Movimiento Derecho al Futuro. Tienen que ser los que nos empujen, los que nos impulsen y los que nos muestren siempre el norte a dónde ir», sostuvo, y agregó que el objetivo es «darle la voz y el bastón de mando a los pibes y las pibas de toda la Argentina».

Luego, Kicillof puso el foco en los problemas concretos que tienen hoy las nuevas generaciones como el acceso al trabajo, los bajos sueldos, las dificultades para alquilar o comprar una vivienda y la posibilidad de estudiar y construir un proyecto de vida. «Los pibes y las pibas quieren un laburo digno, estable, donde se los respete. Quieren poder independizarse, acceder a una casa, a la tecnología, poder formarse”, enumeró. Y lanzó: «Les quieren hacer creer que no se puede, pero vamos a demostrar que en la Argentina se puede volver a soñar».
Consciente del voto de confianza que parte de los jóvenes le dieron a Milei en 2023, el mandatario reconoció que muchos lo votaron porque logró presentarse como «lo nuevo», «lo distinto» y «lo rebelde» frente a problemas que la política no había conseguido resolver. «Muchos de los que depositaron su esperanza y decidieron en aquel momento apoyar a Milei hoy se dan cuenta de que es una mentira, es un fiasco y de que nos sometieron a la estafa electoral probablemente más grande de nuestra historia. Ni era nuevo, ni era original, ni venía a combatir a la casta», afirmó.
El mandatario aseguró que la derecha siempre intenta darle sentido al malestar con «un discurso sencillo» que consiste en asegurar que la responsabilidad es individual. «Si no conseguís trabajo, si no te alcanza la guita y te endeudaste, la culpa es tuya. Ese va a quedar inscripto como uno de los insultos más graves contra nuestro pueblo», evaluó y repitió que «el problema no es la Argentina ni los argentinos, el problema es Milei y su programa económico».

La crítica se extendió luego al rol del Estado y a las políticas de ajuste del gobierno nacional. «Nos vienen a decir que el Estado no tiene que hacer nada. No tiene que haber salud, educación ni universidad pública», dijo Kicillof y advirtió: «Le digo a Milei: lo que tenemos es producto del esfuerzo y la lucha de nuestro pueblo y no se lo vamos a regalar a una manga de vendepatrias».
Consideró que «no se aguantan cuatro años más» de La Libertad Avanza en relación a la intención de Milei de ir por la reelección y lanzó entonces la consigna electoral para que el peronismo vuelva a gobernar a nivel nacional. «Es nuestra responsabilidad que la era de Milei se termine en el 2027», dijo.
En este punto, el gobernador convocó a construir una alternativa política, pero habló de dos condiciones que fueron interpretadas como mensajes a la interna peronista. En primer lugar, sostuvo que la sociedad no necesita solamente «una oposición» sino «una opción» y advirtió que esa construcción «no va a surgir ni de un laboratorio, ni de una rosca política, ni de un encuentro entre cuatro paredes». Por el contrario, dijo que el armado debe hacerse «de abajo para arriba» y en cada colegio, en cada universidad, en cada barrio, en cada fábrica, en cada taller. «Hay que ser amplios, invitar, sumar, no dividir, no estar todo el tiempo especulando», reclamó.
El segundo mensaje llegó sobre el cierre y estuvo relacionado con el proyecto político que debe tener el peronismo. Y si bien reivindicó expresamente los 12 años de gobierno de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, inmediatamente marcó que la propuesta para 2027 no puede limitarse sólo a intentar reconstruir aquella experiencia.
“No queremos simplemente restaurar el pasado. Lo que queremos es construir y crear entre todos y todas un futuro distinto, un futuro mejor, un futuro para todos”, afirmó, una definición que volvió a conectar con aquellas “nuevas canciones” que supo reclamar para el peronismo en la campaña del 2023. Y sumó otro mensaje interno al advertir que la etapa que viene tampoco puede depender de un liderazgo individual: “Ese futuro no lo puede construir solamente un dirigente. Lo tiene que construir una fuerza política que convoque al pueblo entero a luchar por sus derechos”.
El gobernador brindó un discurso con tono de candidato presidencial. «Tenemos la responsabilidad de que la era Milei se termine en 2027», remarcó. Quienés estuvieron en el acto.
En un paso clave de su armado para 2027, Axel Kicillof encabezó este sábado el lanzamiento de MDF Juventudes, la rama juvenil del Movimiento Derecho al Futuro. El acto reunió en José León Suárez a cuatro mil jóvenes de distintos puntos del país, a quienes el gobernador convocó a construir una alternativa política para ganarle a los libertarios el año que viene: «Es nuestra responsabilidad que la era de Javier Milei se termine en 2027».
El lanzamiento se realizó en la Sociedad Alemana de Gimnasia de Villa Ballester, en San Martín, y comenzó tras el debate en comisiones y con un guiño que no pasó inadvertido: Kicillof ingresó al escenario mientras sonaba «Fanático», de Lali Espósito, la canción que la artista lanzó en medio de su enfrentamiento público con el presidente Javier Milei. Casi de inmediato comenzaron también los cánticos de «se siente, se siente, Axel presidente», que se repitieron en varios pasajes de su discurso.

Foto: Prensa MDF
Acompañaron a Kicillof en el escenario la vicegobernadora Verónica Magario, y los dirigentes que encabezan el armado de la rama juvenil de MDF: la directora provincial de Juventudes, Ayelén López; la directora de Coordinación de la Negociación Colectiva Municipal, Macarena Kunkel; la consejera del PJ bonaerense Aylén Katopodis; la concejala platense Sol Maluéndez, y la consejera escolar de Vicente López Constanza Schmukler, entre otros. Ministros provinciales, legisladores e intendentes siguieron el acto desde las gradas.
Ya en el arranque, Kicillof no sólo destacó el carácter federal del encuentro y remarcó la presencia de jóvenes de las 23 provincias y los 135 municipios bonaerenses, sino que reivindicó el rol que ocupan los jóvenes en la Argentina. «No pueden ser un sector más dentro de nuestro movimiento. Tienen que ser los protagonistas del Movimiento Derecho al Futuro. Tienen que ser los que nos empujen, los que nos impulsen y los que nos muestren siempre el norte a dónde ir», sostuvo, y agregó que el objetivo es «darle la voz y el bastón de mando a los pibes y las pibas de toda la Argentina».

Foto: Prensa MDF
Luego, Kicillof puso el foco en los problemas concretos que tienen hoy las nuevas generaciones como el acceso al trabajo, los bajos sueldos, las dificultades para alquilar o comprar una vivienda y la posibilidad de estudiar y construir un proyecto de vida. «Los pibes y las pibas quieren un laburo digno, estable, donde se los respete. Quieren poder independizarse, acceder a una casa, a la tecnología, poder formarse”, enumeró. Y lanzó: «Les quieren hacer creer que no se puede, pero vamos a demostrar que en la Argentina se puede volver a soñar».
Consciente del voto de confianza que parte de los jóvenes le dieron a Milei en 2023, el mandatario reconoció que muchos lo votaron porque logró presentarse como «lo nuevo», «lo distinto» y «lo rebelde» frente a problemas que la política no había conseguido resolver. «Muchos de los que depositaron su esperanza y decidieron en aquel momento apoyar a Milei hoy se dan cuenta de que es una mentira, es un fiasco y de que nos sometieron a la estafa electoral probablemente más grande de nuestra historia. Ni era nuevo, ni era original, ni venía a combatir a la casta», afirmó.
El mandatario aseguró que la derecha siempre intenta darle sentido al malestar con «un discurso sencillo» que consiste en asegurar que la responsabilidad es individual. «Si no conseguís trabajo, si no te alcanza la guita y te endeudaste, la culpa es tuya. Ese va a quedar inscripto como uno de los insultos más graves contra nuestro pueblo», evaluó y repitió que «el problema no es la Argentina ni los argentinos, el problema es Milei y su programa económico».

Foto: Prensa MDF
La crítica se extendió luego al rol del Estado y a las políticas de ajuste del gobierno nacional. «Nos vienen a decir que el Estado no tiene que hacer nada. No tiene que haber salud, educación ni universidad pública», dijo Kicillof y advirtió: «Le digo a Milei: lo que tenemos es producto del esfuerzo y la lucha de nuestro pueblo y no se lo vamos a regalar a una manga de vendepatrias».
Consideró que «no se aguantan cuatro años más» de La Libertad Avanza en relación a la intención de Milei de ir por la reelección y lanzó entonces la consigna electoral para que el peronismo vuelva a gobernar a nivel nacional. «Es nuestra responsabilidad que la era de Milei se termine en el 2027», dijo.
En este punto, el gobernador convocó a construir una alternativa política, pero habló de dos condiciones que fueron interpretadas como mensajes a la interna peronista. En primer lugar, sostuvo que la sociedad no necesita solamente «una oposición» sino «una opción» y advirtió que esa construcción «no va a surgir ni de un laboratorio, ni de una rosca política, ni de un encuentro entre cuatro paredes». Por el contrario, dijo que el armado debe hacerse «de abajo para arriba» y en cada colegio, en cada universidad, en cada barrio, en cada fábrica, en cada taller. «Hay que ser amplios, invitar, sumar, no dividir, no estar todo el tiempo especulando», reclamó.
El segundo mensaje llegó sobre el cierre y estuvo relacionado con el proyecto político que debe tener el peronismo. Y si bien reivindicó expresamente los 12 años de gobierno de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, inmediatamente marcó que la propuesta para 2027 no puede limitarse sólo a intentar reconstruir aquella experiencia.
“No queremos simplemente restaurar el pasado. Lo que queremos es construir y crear entre todos y todas un futuro distinto, un futuro mejor, un futuro para todos”, afirmó, una definición que volvió a conectar con aquellas “nuevas canciones” que supo reclamar para el peronismo en la campaña del 2023. Y sumó otro mensaje interno al advertir que la etapa que viene tampoco puede depender de un liderazgo individual: “Ese futuro no lo puede construir solamente un dirigente. Lo tiene que construir una fuerza política que convoque al pueblo entero a luchar por sus derechos”.
Política – Tiempo Argentino