Al menos se registraron 12 muertes, mientras que aún permanecen desaparecidas unas 23 personas. Esa es la conclusión provisoria de los incendios forestales que azotaron esta semana a la región española de Almería, en Andalucía, los más graves de la historia del país. Claro que además se trata de la consecuencia más cruenta del pavoroso cambio climático que sufre el planeta y, puntualmente, el Viejo Continente, y que tiene como relato que el presente sea el verano más caluroso desde que se realizan registros en Europa.
El propio gobierno español desplegó un inusual operativo de bomberos, las Unidades Militares de Emergencias (UME), numerosos hidroaviones y otros recursos que se ocupan de salvatajes, en el denodado trabajo contra las voraces llamas. Más de 3700 hectáreas de terreno boscoso se vieron consumidas, aunque la Junta de Andalucía dejó entrever que, ya entrado el fin de semana, todavía no se habían disipado los últimos focos y que tanto las pérdidas materiales como las humanas podrían ser aún muy mayores.
Pero, queda claro que estas tragedias ambientales son apenas, más allá de la gravedad que conllevan, un reflejo de las que están aconteciendo en el planeta. No es casual, en el mismo sentido, que se produzcan en España los incendios forestales. Es que, por caso, el Observatorio Fabra de Barcelona registró 40,5 °C el pasado jueves, la temperatura más alta medida en más de un siglo de observaciones. Bilbao, por su parte, alcanzó 42,7 °C, su récord histórico para un mes de junio. En Almería, los indicadores llegaron a 42,2 °C. Un verdadero infierno.
Igual que en Francia, donde se registró una temperatura media nacional de 30 °C durante varios días de estas últimas semanas, para conformar el verano más caluroso jamás observado en el país. Por dar un ejemplo, en la localidad de Pulluau los termómetros alcanzaron 43,8 °C. Claro que el territorio galo no es el único en el que se observa este fenómeno. En diferentes países como Alemania, Austria, Hungría, Polonia, República Checa, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca y Suiza también batieron récords nacionales o locales de temperatura durante las últimas semanas. Así lo resalta el último informe del prestigioso Servicio de Cambio Climático Copernicus, desde que existen registros, Europa occidental vivió el verano más caluroso. Desde la histórica ola de calor de 1976, Europa se calentó en promedio alrededor de 2° C: se trata del continente que más rápido se calienta del planeta
A escala mundial, este junio de 2026 fue el segundo más cálido registrado, solo por detrás del mismo mes, pero de dos años atrás, en 2024. En ese sentido, la temperatura media de la superficie del mar alcanzó un nuevo récord para el mes, impulsada en parte por el desarrollo de un fuerte episodio del fenómeno de El Niño.
Al menos 12 muertos en Almería. Es el continente que más rápido se calienta: más de 2° en medio siglo. Alerta mundial.
Al menos se registraron 12 muertes, mientras que aún permanecen desaparecidas unas 23 personas. Esa es la conclusión provisoria de los incendios forestales que azotaron esta semana a la región española de Almería, en Andalucía, los más graves de la historia del país. Claro que además se trata de la consecuencia más cruenta del pavoroso cambio climático que sufre el planeta y, puntualmente, el Viejo Continente, y que tiene como relato que el presente sea el verano más caluroso desde que se realizan registros en Europa.
El propio gobierno español desplegó un inusual operativo de bomberos, las Unidades Militares de Emergencias (UME), numerosos hidroaviones y otros recursos que se ocupan de salvatajes, en el denodado trabajo contra las voraces llamas. Más de 3700 hectáreas de terreno boscoso se vieron consumidas, aunque la Junta de Andalucía dejó entrever que, ya entrado el fin de semana, todavía no se habían disipado los últimos focos y que tanto las pérdidas materiales como las humanas podrían ser aún muy mayores.
Pero, queda claro que estas tragedias ambientales son apenas, más allá de la gravedad que conllevan, un reflejo de las que están aconteciendo en el planeta. No es casual, en el mismo sentido, que se produzcan en España los incendios forestales. Es que, por caso, el Observatorio Fabra de Barcelona registró 40,5 °C el pasado jueves, la temperatura más alta medida en más de un siglo de observaciones. Bilbao, por su parte, alcanzó 42,7 °C, su récord histórico para un mes de junio. En Almería, los indicadores llegaron a 42,2 °C. Un verdadero infierno.
Igual que en Francia, donde se registró una temperatura media nacional de 30 °C durante varios días de estas últimas semanas, para conformar el verano más caluroso jamás observado en el país. Por dar un ejemplo, en la localidad de Pulluau los termómetros alcanzaron 43,8 °C. Claro que el territorio galo no es el único en el que se observa este fenómeno. En diferentes países como Alemania, Austria, Hungría, Polonia, República Checa, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca y Suiza también batieron récords nacionales o locales de temperatura durante las últimas semanas. Así lo resalta el último informe del prestigioso Servicio de Cambio Climático Copernicus, desde que existen registros, Europa occidental vivió el verano más caluroso. Desde la histórica ola de calor de 1976, Europa se calentó en promedio alrededor de 2° C: se trata del continente que más rápido se calienta del planeta
A escala mundial, este junio de 2026 fue el segundo más cálido registrado, solo por detrás del mismo mes, pero de dos años atrás, en 2024. En ese sentido, la temperatura media de la superficie del mar alcanzó un nuevo récord para el mes, impulsada en parte por el desarrollo de un fuerte episodio del fenómeno de El Niño.
Mundo – Tiempo Argentino