La Cámara Federal de Casación rechazó este martes un recurso presentado por la defensa del ex titular de la Inspección General de Justicia, Ricardo Nissen. De ese modo, la máxima instancia penal avaló la revocación de su sobreseimiento, determinado en cuatro oportunidades por dos jueces distintos. La decisión fue tomada en el marco de una causa iniciada por la firma Hidden Lake S.A, la empresa con la que el magnate británico controla Lago Escondido.
El voto fue liderado por el camarista Daniel Petrone, al que adhirió el juez Daniel Carbajo. Alejandro Slokar votó en disidencia.
A mediados de abril, la Sala II de la Cámara Federal porteña había decidido revocar el cuarto sobreseimiento de Nissen por abuso de autoridad. También dispuso su procesamiento.
La causa arrancó por una denuncia de la firma propietaria del predio de más de 12 mil hectáreas que el magnate tiene en la provincia de Rio Negro con una mansión que da a Lago Escondido y cuyo acceso público permanece vedado y ha sido motivo de conflictos judiciales y políticos. En ese marco, los denunciantes fueron contra Nissen y su entonces segundo en el organismo, Manuel Cuiñas Rodríguez. Los apuntaron por abuso de autoridad debido a la firma de dos resoluciones: la 393/22 y la 112/23.
En esas actuaciones, Nissen había dispuesto que se avance en la declaración de nulidad de la sociedad Hidden Lake, su intervención y desplazamiento de autoridades. El argumento central del organismo fue el incumplimiento de sentencias judiciales por parte de la firma de Joe Lewis relacionadas con el acceso público al lago. Pero también esgrimía que esa firma se usaba como una pantalla para ocultar el cuantioso patrimonio de Lewis.
Al argumentar su voto, Petrone respaldó la decisión de la Sala II de la Cámara Federal (con mayoría compuesta por Eduardo Farah y Martín Irurzun, disidencia de Roberto Boico) y dijo que en su resolución “se han plasmado (…) los fundamentos que no se ven conmovidos por los cuestionamientos de la defensa”, que el planteo de queja no tiene la fundamentación requerida para “desvirtuar” la decisión de la instancia anterior y que la queja de la defensa responde meramente a una discrepancia.
La defensa también se había quejado de que la Cámara Federal no podía disponer el procesamiento de Nissen, a lo que el juez Petrone respondió que no logró “identificar disposición legal alguna que prive a la Cámara de origen a resolver como lo hizo”.
Por su parte, “por compartir en lo sustancial”, Carbajo decidió acompañar los argumentos de su colega, mencionados antes.
En una postura minoritaria quedó el camarista de Casación Alejandro Slokar, quien de entrada planteó que había que hacer lugar al reclamo de la defensa de Nissen. Además, en la resolución a la que accedió Tiempo, se inclinó por apartar a los camaristas de la Sala II de la Cámara Federal que decidieron revocar el sobreseimiento y procesar al ex funcionario del organismo fiscalizador de sociedades comerciales.
La causa que tiene a Nissen como principal implicado tiene varios tintes llamativos. Pero tal vez uno de los más importantes sea el hecho de que el ex funcionario fue sobreseído en cuatro oportunidades y por dos jueces de primera instancia distintos: Daniel Rafecas primero, y Sebastián Casanello después.
El primer sobreseimiento fue a principios de octubre de 2023, cuando Rafecas manifestó que la actuación del funcionario se había llevado a cabo en el marco de sus funciones como inspector general de justicia. Pero dos meses más tarde, la Cámara Federal rechazó esa postura y ordenó que se profundice la investigación. Ese ida y vuelta se repitió en 2024 con un segundo sobreseimiento de parte del mencionado juez, y en 2025, ya con firma de Casanello, que lo sobreseyó nuevamente en febrero de 2026 tras tomarle indagatoria a pedido de los camaristas.
La defensa del ex funcionario había objetado un fallo de la Cámara Federal que derogó su sobreseimiento y lo procesó. La búsqueda de Comodoro Py para que el caso siga abierto.
La Cámara Federal de Casación rechazó este martes un recurso presentado por la defensa del ex titular de la Inspección General de Justicia, Ricardo Nissen. De ese modo, la máxima instancia penal avaló la revocación de su sobreseimiento, determinado en cuatro oportunidades por dos jueces distintos. La decisión fue tomada en el marco de una causa iniciada por la firma Hidden Lake S.A, la empresa con la que el magnate británico controla Lago Escondido.
El voto fue liderado por el camarista Daniel Petrone, al que adhirió el juez Daniel Carbajo. Alejandro Slokar votó en disidencia.
A mediados de abril, la Sala II de la Cámara Federal porteña había decidido revocar el cuarto sobreseimiento de Nissen por abuso de autoridad. También dispuso su procesamiento.
La causa arrancó por una denuncia de la firma propietaria del predio de más de 12 mil hectáreas que el magnate tiene en la provincia de Rio Negro con una mansión que da a Lago Escondido y cuyo acceso público permanece vedado y ha sido motivo de conflictos judiciales y políticos. En ese marco, los denunciantes fueron contra Nissen y su entonces segundo en el organismo, Manuel Cuiñas Rodríguez. Los apuntaron por abuso de autoridad debido a la firma de dos resoluciones: la 393/22 y la 112/23.
En esas actuaciones, Nissen había dispuesto que se avance en la declaración de nulidad de la sociedad Hidden Lake, su intervención y desplazamiento de autoridades. El argumento central del organismo fue el incumplimiento de sentencias judiciales por parte de la firma de Joe Lewis relacionadas con el acceso público al lago. Pero también esgrimía que esa firma se usaba como una pantalla para ocultar el cuantioso patrimonio de Lewis.
Al argumentar su voto, Petrone respaldó la decisión de la Sala II de la Cámara Federal (con mayoría compuesta por Eduardo Farah y Martín Irurzun, disidencia de Roberto Boico) y dijo que en su resolución “se han plasmado (…) los fundamentos que no se ven conmovidos por los cuestionamientos de la defensa”, que el planteo de queja no tiene la fundamentación requerida para “desvirtuar” la decisión de la instancia anterior y que la queja de la defensa responde meramente a una discrepancia.
La defensa también se había quejado de que la Cámara Federal no podía disponer el procesamiento de Nissen, a lo que el juez Petrone respondió que no logró “identificar disposición legal alguna que prive a la Cámara de origen a resolver como lo hizo”.
Por su parte, “por compartir en lo sustancial”, Carbajo decidió acompañar los argumentos de su colega, mencionados antes.
En una postura minoritaria quedó el camarista de Casación Alejandro Slokar, quien de entrada planteó que había que hacer lugar al reclamo de la defensa de Nissen. Además, en la resolución a la que accedió Tiempo, se inclinó por apartar a los camaristas de la Sala II de la Cámara Federal que decidieron revocar el sobreseimiento y procesar al ex funcionario del organismo fiscalizador de sociedades comerciales.
La causa que tiene a Nissen como principal implicado tiene varios tintes llamativos. Pero tal vez uno de los más importantes sea el hecho de que el ex funcionario fue sobreseído en cuatro oportunidades y por dos jueces de primera instancia distintos: Daniel Rafecas primero, y Sebastián Casanello después.
El primer sobreseimiento fue a principios de octubre de 2023, cuando Rafecas manifestó que la actuación del funcionario se había llevado a cabo en el marco de sus funciones como inspector general de justicia. Pero dos meses más tarde, la Cámara Federal rechazó esa postura y ordenó que se profundice la investigación. Ese ida y vuelta se repitió en 2024 con un segundo sobreseimiento de parte del mencionado juez, y en 2025, ya con firma de Casanello, que lo sobreseyó nuevamente en febrero de 2026 tras tomarle indagatoria a pedido de los camaristas.
Política – Tiempo Argentino