La situación judicial de Fernando Cerimedo en Bolivia sumó un capítulo aún más complejo. La Fiscalía Departamental de Beni confirmó la apertura de una investigación penal contra el exasesor presidencial argentino por presunta protección a vuelos irregulares vinculados al tráfico de sustancias controladas. El fiscal departamental Alexander Mendoza precisó que las pesquisas se concentran en el municipio de Santa Ana, donde se sospecha que distintas aeronaves recibieron cobertura operativa e institucional para concretar traslados vinculados al narcotráfico.
El expediente por la presunta cobertura a las bandas narco se entrelaza además con la causa conocida como “narcoencomiendas”, una investigación que detectó el envío de 350.000 bolivianos desde Santa Ana de Yacuma y que ya salpica a un piloto de aviación y a tres efectivos policiales. Si bien el fiscal Mendoza remarcó que las autoridades deben actuar sobre la base de hechos concretos antes de establecer eventuales responsabilidades penales, la ampliación de las pesquisas sobre el entorno del consultor argentino incrementa la presión de los tribunales del país vecino.

Con este nuevo frente, el estratega digital acumula un complejo escenario procesal en Bolivia, con cuatro causas distribuidas en distintas jurisdicciones. En Santa Cruz de la Sierra afronta la acusación por la tentativa de femicidio contra su expareja Nadia Beller —quien sobrevivió a una emboscada a balazos— junto a una denuncia previa por violencia doméstica. En tanto, la Fiscalía de La Paz mantiene abierta una causa por presunto enriquecimiento ilícito y analiza la posible comisión del delito de lavado de dinero.
Las acusaciones que pesan sobre Cerimedo revelan un entramado de relaciones operativas que van desde la violencia de género y los negocios ilícitos hasta el amparo de redes de tráfico de drogas en la región. Mendoza señaló que la investigación en Beni se encuentra en pleno desarrollo y anticipó que los avances del caso se irán haciendo públicos a medida que la Justicia recolecte mayores elementos de prueba sobre las maniobras en las pistas aéreas.

El despliegue de imputaciones en suelo boliviano continúa impactando en el mapa político argentino, donde la figura del exasesor de La Libertad Avanza pasó de la estrategia digital al centro de las sospechas judiciales. Mientras el Ejecutivo nacional mantiene el silencio sobre su antiguo colaborador, las investigaciones en La Paz, Santa Cruz y Beni amenazan con destapar los nexos transnacionales de la estructura que acompañó el ascenso de la gestión oficialista.
La Fiscalía de Beni abrió una investigación para determinar si el exasesor libertario ofreció cobertura a vuelos irregulares y avionetas del narco en la región de Santa Ana.
La situación judicial de Fernando Cerimedo en Bolivia sumó un capítulo aún más complejo. La Fiscalía Departamental de Beni confirmó la apertura de una investigación penal contra el exasesor presidencial argentino por presunta protección a vuelos irregulares vinculados al tráfico de sustancias controladas. El fiscal departamental Alexander Mendoza precisó que las pesquisas se concentran en el municipio de Santa Ana, donde se sospecha que distintas aeronaves recibieron cobertura operativa e institucional para concretar traslados vinculados al narcotráfico.
El expediente por la presunta cobertura a las bandas narco se entrelaza además con la causa conocida como “narcoencomiendas”, una investigación que detectó el envío de 350.000 bolivianos desde Santa Ana de Yacuma y que ya salpica a un piloto de aviación y a tres efectivos policiales. Si bien el fiscal Mendoza remarcó que las autoridades deben actuar sobre la base de hechos concretos antes de establecer eventuales responsabilidades penales, la ampliación de las pesquisas sobre el entorno del consultor argentino incrementa la presión de los tribunales del país vecino.

Con este nuevo frente, el estratega digital acumula un complejo escenario procesal en Bolivia, con cuatro causas distribuidas en distintas jurisdicciones. En Santa Cruz de la Sierra afronta la acusación por la tentativa de femicidio contra su expareja Nadia Beller —quien sobrevivió a una emboscada a balazos— junto a una denuncia previa por violencia doméstica. En tanto, la Fiscalía de La Paz mantiene abierta una causa por presunto enriquecimiento ilícito y analiza la posible comisión del delito de lavado de dinero.
Las acusaciones que pesan sobre Cerimedo revelan un entramado de relaciones operativas que van desde la violencia de género y los negocios ilícitos hasta el amparo de redes de tráfico de drogas en la región. Mendoza señaló que la investigación en Beni se encuentra en pleno desarrollo y anticipó que los avances del caso se irán haciendo públicos a medida que la Justicia recolecte mayores elementos de prueba sobre las maniobras en las pistas aéreas.

El despliegue de imputaciones en suelo boliviano continúa impactando en el mapa político argentino, donde la figura del exasesor de La Libertad Avanza pasó de la estrategia digital al centro de las sospechas judiciales. Mientras el Ejecutivo nacional mantiene el silencio sobre su antiguo colaborador, las investigaciones en La Paz, Santa Cruz y Beni amenazan con destapar los nexos transnacionales de la estructura que acompañó el ascenso de la gestión oficialista.
Política – Tiempo Argentino